Ante las acusaciones de algunos sectores, la Confederación se ha pronunciado sobre la aplicación generalizada de las medidas de alivio del gobierno
CEEES reivindica la aplicación los nuevos tipos del IEH vigentes desde ayer por parte de las estaciones de servicio
En el primer día de aplicación de los nuevos tipos, el PVP promedio del gasóleo A en península y Baleares se situó en 1,804 euros, lo que supuso una reducción de 6,2 céntimos por litro con respecto al PVP medio registrado un día antes.
CEEES ha recordado que pese a la desinformación propagada desde algunos ámbitos y propagada por no pocos medios de comunicación, la rebaja del IEH del gasóleo activada a partir del 1 de septiembre es de diez céntimos por litro con respecto al vigente en agosto. Y la Confederación subraya ese “a partir”, porque el nuevo tipo del IEH para el gasóleo se aplica a los productos comprados y entregados en las estaciones de servicio a partir de ayer.
Eso significa que es materialmente imposible que todas las gasolineras de España estuvieran vacías a las 23:59 del 31 de agosto y que llenaran sus tanques de gasóleo a las 00:00 del 1 de septiembre. A medida que las estaciones vayan reponiendo existencias y adquiriendo producto con el IEH vigente en septiembre se irá produciendo esa traslación al PVP.
De hecho, a primera hora del 2 de septiembre, la bajada del diésel sigue su curso, con un PVP medio en península y Baleares de 1,781 euros. Esta tendencia viene a demostrar la tesis expuesta en el párrafo anterior: “lo lógico es que a medida que las estaciones de servicio repongan existencias el PVP promedio se irá abaratando”, señalaron los representantes de las estaciones de servicio.
Imagen de Engin Akyurt en Pixabay.
Cotización internacional disparada
La entidad apuntó que Este futuro abaratamiento de los precios se producirá “Siempre y cuando, eso sí, la cotización internacional del diésel, que es la que marca el precio de compra de las estaciones de servicio, consiga moderarse, cosa que, por cierto, está muy lejos de suceder. De hecho, su valor es un 110 por ciento superior al que teníamos hace un año”.
CEEES prevé que, “de continuar la espiral alcista en la cotización internacional del diésel, estos incrementos acaben por comerse la rebaja lineal del IEH sobre el gasoil vigente en la actualidad. Por eso, desde CEEES pedimos al inicio del verano la prórroga del IVA al diez por ciento para los combustibles de automoción”.
¿Qué pasa con la gasolina?
La mejor prueba de que los cambios en el IEH no tienen una traslación directa a los monolitos sino que se produce un acompasamiento gradual entre las reposiciones de stocks adquiridos con el nuevo tipo y los PVPs con esa rebaja aplicada es que la gasolina 95 no subió ayer los cinco céntimos que lo hizo el IEH que se le aplica (6,1 céntimos IVA incluido).
En el primer día del nuevo IEH, el PVP promedio de la gasolina 95 en península y Baleares se situó en los 1,779 euros, 3,3 céntimos de euro por encima del día anterior. Ni siquiera hoy, en el segundo día con el IEH más elevado, la subida media alcanza esos 6,1 céntimos y se queda en los 1,797 euros de media.
Rigor e información veraz
Además, la CEEES subrayó que “pese a que los datos expuestos con anterioridad son públicos y fácilmente contrastables, lo cierto es que tanto desde algunos medios de comunicación e incluso desde alguna organización empresarial se están trasladando mensajes falsos a la ciudadanía”.
El comportamiento del colectivo de las estaciones de servicio —un sector integrado en su inmensa mayoría por pymes— está siendo ejemplar desde el primer día de la crisis energética provocada por la guerra en el golfo Pérsico. Así lo ha reconocido tanto la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) como el propio vicepresidente primero y ministro de Economía, Carlos Cuerpo.
“Las estaciones de servicio somos conscientes del impacto que los elevados precios de los combustibles tienen en la economía y en el conjunto de la sociedad. Y, además, recordamos que esas cotizaciones descontroladas perjudican en primer lugar y muy especialmente a las propias gasolineras, que ven como sus costes de aprovisionamiento se disparan, su riesgo se multiplica y sus ventas caen, por lo que además se ven obligadas a reducir sus márgenes con el objetivo de retener litros que sustenten sus cuentas de explotación”, concluyó la Confederación.






















