Benihort apuesta por el lavado sin contacto como palanca de negocio
Periodista especializado en estaciones de servicio y material eléctrico · Interempresas Media
10/09/2026
La estación de servicio Benihort, situada en Benicarló (Castellón), ha desarrollado junto a Eyna Car Wash un área de lavado completamente en autoservicio, concebida para aportar valor añadido a la instalación y reforzar la fidelización de sus clientes mediante tecnología innovadora. El proyecto combina una máquina automática de lavado y secado sin contacto, sistema de ósmosis inversa, box de lavado para vehículos pesados y zona de aspiradores, dentro de una propuesta centrada en la comodidad del usuario, el cuidado del vehículo y la gestión eficiente del servicio.
La diversificación de servicios se ha convertido en una de las principales palancas de competitividad para las estaciones de servicio. En este punto, el lavado de vehículos es una actividad con capacidad para generar ingresos propios y, al mismo tiempo, reforzar el tráfico hacia otros servicios de la instalación.
El caso de Benihort, en Benicarló, responde a esta lógica. Su área de lavado no se plantea únicamente como un complemento de la estación de servicio, sino como un servicio con entidad propia, diseñado para operar en régimen autoservicio, atraer nuevos usuarios y fidelizar a los clientes habituales. Para su desarrollo, la estación contó con Eyna Car Wash, compañía especializada en soluciones para el lavado profesional de vehículos.
Miguel Álvarez, consejero delegado de Eyna Car Wash, explica que el objetivo del proyecto era implantar una “solución completamente autoservicio” y que aportara un “valor diferencial” respecto a las instalaciones de lavado existentes en la zona. En definitiva, un área innovadora, eficiente y rentable, capaz de autofinanciarse mediante su propia actividad y, al mismo tiempo, contribuir a otras líneas de negocio de la estación.
Confianza y tecnología probada
Para este proyecto, Benihort apostó por una máquina de lavado sin contacto Laserwash 360 Plus de PDQ, un box de lavado para camiones y varios aspiradores.
Entre los factores que llevaron a decantarse por Eyna Car Wash, Agustín Senar, jefe de compras de Benihort, destaca: la trayectoria de la compañía, su reputación y la confianza generada por una tecnología ya probada en otros mercados. “Antes de tomar la decisión, tuvimos la oportunidad de viajar a Italia junto con técnicos y profesionales del sector para conocer instalaciones que llevaban años funcionando con esta tecnología”, explica.
Ese contacto directo con otras operaciones fue determinante para valorar la fiabilidad del sistema y su encaje dentro del modelo de negocio de la estación. Según señala el jefe de compras de Benihort, uno de los aspectos más valorados fue comprobar que la solución permitía ofrecer un lavado eficaz sin contacto físico con el vehículo, una característica especialmente apreciada por usuarios preocupados por el cuidado de la carrocería.
Senar también subraya que la decisión no estuvo basada únicamente en el precio. “La calidad, la innovación y la diferenciación aportan un valor añadido”, apuntan desde Benihort al valorar los motivos que los llevaron a apostar por esta solución.
Agustín Senar, jefe de compras de Benihort, valoró positivamente la calidad de los productos químicos utilizados que contribuyen de forma significativa al acabado y brillo de los vehículos.
Lavado sin contacto LaserWash 360 Plus: precisión técnica, seguridad y gestión autoservicio
El principal equipo instalado en el área de lavado de Benihort es una máquina automática de lavado y secado sin contacto, concebida para operar bajo un modelo completamente autoservicio. La particularidad del sistema es que ningún elemento físico de la máquina entra en contacto con el vehículo durante el proceso, lo que refuerza la percepción de seguridad del usuario y reduce el riesgo de daños en carrocería, pintura, ‘spoilers’ o accesorios exteriores.
Miguel Álvarez, consejero delegado de Eyna Car Wash, destaca que se trata de “una solución singular dentro del mercado”, al combinar el funcionamiento de un equipo automático con una operativa similar a la de un box autoservicio. Según explica Álvarez, “su principal ventaja es que realiza todo el proceso de limpieza sin que ningún elemento de la máquina entre en contacto físico con el vehículo”, lo que aporta “mayor seguridad y confianza al usuario”.
Concretamente, la instalación incorpora tecnología LaserWash 360 Plus, un sistema de lavado automático sin contacto que trabaja mediante posicionamiento virtual del vehículo. Esta tecnología utiliza sensores ultrasónicos para medir con precisión el ancho del automóvil y guiar al conductor mediante señales LED y avisos sonoros. Una vez situado el vehículo, el sistema activa una envolvente electrónica de seguridad que permite mantener la distancia de limpieza adecuada durante todo el ciclo, adaptando el movimiento del equipo a la posición real del coche dentro de la pista.
El sistema cuenta, además, con control inteligente del brazo de lavado 360º y guía automática de obstáculos. Esta función permite detectar elementos como enganches de remolque, retrovisores u otros elementos que puedan interferir en el desplazamiento del arco de lavado. En caso necesario, el brazo modifica su trayectoria, registra la posición del obstáculo y continúa el proceso, lo que contribuye a mejorar la seguridad operativa y la adaptación a diferentes tipos de vehículos.
Otro aspecto relevante para la explotación diaria es la homologación CE para realizar el lavado sin que el conductor tenga que abandonar el vehículo. Para la estación, esta característica mejora la comodidad del servicio y la seguridad al reducir la interacción del usuario con la zona de lavado. Asimismo, simplifica y agiliza el proceso, algo especialmente importante en una instalación concebida para funcionar en autoservicio.
Agustín Senar señala que una de las razones para apostar por esta tecnología fue precisamente la posibilidad de ofrecer “un lavado eficaz y que garantiza no dañar ni rayar los vehículos”, un aspecto que los usuarios “valoran enormemente”. El jefe de compras de Benihort también subraya que los clientes destacan especialmente que el sistema no toca el vehículo, así como el brillo final y la comodidad de uso.
En términos de explotación, el equipo está preparado para trabajar con distintos programas de lavado y secado, lo que permite adaptar la oferta a diferentes perfiles de cliente. Benihort dispone actualmente de tres programas, con precios comprendidos entre los cuatro y los diez euros, y opera con una capacidad de entre 15 y 18 vehículos por hora. Aunque la instalación podría trabajar a mayor velocidad (22 vehículos por hora, de acuerdo con los datos del fabricante), la estación ha optado por mantener un equilibrio entre productividad y calidad del resultado final.
“Valoramos especialmente su capacidad de funcionamiento las 24 horas del día, la comodidad para el usuario —que no necesita abandonar el vehículo durante el lavado—, la calidad del resultado final y el brillo que obtienen los vehículos. Además, nos permite ofrecer diferentes opciones de servicio adaptadas a distintos perfiles de clientes”, expresa Agustín Senar.
El sistema también incorpora herramientas de gestión remota que permiten controlar la actividad del área de lavado, consultar datos de uso y recibir alertas ante posibles incidencias. “La máquina dispone de un avanzado sistema de monitorización remota que mantiene una conexión permanente tanto con el cliente como con el servicio técnico. Esto permite supervisar en tiempo real el funcionamiento de la instalación, detectar incidencias de forma inmediata y optimizar las labores de mantenimiento. Asimismo, el sistema controla el consumo de productos químicos y puede gestionar automáticamente las necesidades de reposición, facilitando una explotación más eficiente”, explica Miguel Álvarez.
Además, este equipo incorpora un sistema de pago multiformato que permite el uso de tarjetas bancarias, monedas y billetes. El consejero delegado de Eyna Car Wash explica que gracias a esta tecnología la instalación facilita “una experiencia totalmente autoservicio para el usuario”.
Para la estación de servicio, esta combinación de lavado sin contacto, autoservicio, control remoto, pago multiformato y capacidad de adaptación técnica convierte el equipo en algo más que una máquina de lavado. Se trata de una herramienta de explotación que permite diferenciar la oferta, agilizar la experiencia del usuario y reforzar la fidelización del cliente de la estación en torno al área de lavado.
Planificación y puesta en marcha
Además del suministro de equipos, Eyna Car Wash participó en la planificación funcional del área de lavado. La compañía aportó asesoramiento sobre la disposición de las máquinas, la circulación de vehículos y la ubicación más adecuada de los distintos elementos de la instalación. El objetivo era “optimizar la experiencia del usuario” y “maximizar el rendimiento operativo”, explica el consejero delegado de Eyna Car Wash.
Este tipo de planificación resulta especialmente relevante, ya que el rendimiento de un área de lavado no depende únicamente de la tecnología instalada. La circulación de vehículos, la visibilidad de la instalación, la facilidad de acceso, la señalización y la comodidad del usuario influyen directamente en el uso del servicio, la recurrencia y la rentabilidad final de la inversión.
En el caso de Benihort, la instalación y puesta en marcha de la máquina se completó en aproximadamente diez días. No obstante, el proceso completo, incluyendo obra civil, proyectos técnicos y obtención de permisos, se prolongó entre tres y cuatro meses.
Mantenimiento y continuidad operativa del área de lavado
La disponibilidad del servicio es uno de los aspectos clave en la explotación de un área de lavado autoservicio. En el caso de Benihort, la instalación cuenta con el apoyo técnico de Eyna Car Wash mediante labores de mantenimiento preventivo y correctivo, orientadas a reducir incidencias y asegurar el funcionamiento regular del centro.
Según explica Senar, este servicio permite “minimizar incidencias y garantizar la continuidad operativa”, un aspecto especialmente relevante en una línea de negocio que debe estar preparada para atender al usuario con agilidad y sin interrupciones prolongadas.
El mantenimiento preventivo apoyado por las herramientas digitales adquiere aquí un papel fundamental, ya que permite revisar el estado de los equipos, anticipar posibles desviaciones y mantener la calidad del servicio en condiciones de uso intensivo. A su vez, el mantenimiento correctivo aporta capacidad de respuesta cuando se produce una incidencia que requiere intervención técnica.
Desde Benihort valoran de forma positiva la asistencia técnica recibida, aunque señalan que los costes de mantenimiento se han visto afectados por el incremento generalizado de los costes operativos. En este sentido, la experiencia de Benihort muestra la importancia de contar con un proveedor capaz de acompañar la explotación diaria del área de lavado, no solo en la puesta en marcha del proyecto, sino también en su mantenimiento, seguimiento y continuidad operativa.
La experiencia de usuario como herramienta comercial
La respuesta de los usuarios ha sido uno de los aspectos más destacados por la estación. “La satisfacción de los usuarios es muy elevada. Contamos con un alto índice de fidelización y algunos clientes recorren hasta doce kilómetros para utilizar nuestras instalaciones, lo que demuestra el nivel de confianza y satisfacción”, afirman el jefe de compras de Benihort.
Este comportamiento ilustra el papel que puede desempeñar el lavado como elemento de atracción para una estación de servicio. Cuando el usuario percibe un resultado diferencial, comodidad y seguridad para su vehículo, el servicio genera recurrencia y se convierte en un motivo de visita, más allá del repostaje.
“Este tipo de instalaciones posee una gran capacidad de atracción por sí misma. La experiencia positiva de los usuarios genera una importante promoción boca a boca, lo que contribuye a incrementar progresivamente la afluencia de clientes”, explica Agustín Senar.
Adicionalmente, para incrementar la visibilidad tras la inauguración del área de lavado, Benihort impulsó campañas promocionales locales mediante folletos y publicidad en televisión.
Desde la estación valoraron positivamente la calidad de los productos químicos utilizados. Según Senar, estos productos contribuyen de forma significativa al acabado y al brillo de los vehículos, dos factores que influyen directamente en la satisfacción del usuario y en su decisión de repetir el lavado.
Hacia modelos de fidelización y suscripción
Tras media década operando su área de lavado, la estación de servicio de Benihort estudia la implantación de un sistema de suscripción para clientes recurrentes. “Tanto la máquina como los sistemas de pago y lectura de matrículas ya disponen de la tecnología necesaria para implementar este modelo”, explica Agustín Senar.
Este paso conecta con una tendencia creciente en el sector del lavado: la evolución desde operaciones puntuales hacia modelos de relación recurrente con el cliente. Las suscripciones, los programas de fidelización y la identificación automática del usuario permiten aumentar la recurrencia, mejorar la previsión de ingresos y reforzar la vinculación del cliente con la estación.
El caso de Benihort muestra, en definitiva, cómo una instalación de lavado bien planificada puede convertirse en un activo estratégico para una estación de servicio. Tecnología sin contacto, experiencia de usuario, mantenimiento, datos y conexión con el resto del negocio son los elementos que articulan un modelo orientado a la rentabilidad y a la fidelización en autoservicio.
Las estaciones de servicio avanzan hacia formatos más diversificados y multiservicio. La experiencia de Benihort muestra que, cuando el proyecto se aborda desde una visión integral, el área de lavado puede dejar de ser un complemento para convertirse en una pieza central de la estrategia comercial de la estación.






















