Repsol obtuvo un resultado neto ajustado de 873 millones de euros en el primer trimestre de 2026
Repsol obtuvo un resultado neto ajustado de 873 millones de euros en el primer trimestre de 2026. Esta magnitud, que mide específicamente el desempeño de los negocios, se vio influida por la volatilidad de un entorno macroeconómico global marcado por el conflicto en Oriente Medio. Esta situación ha impactado en los mercados energéticos internacionales al generar disrupciones físicas de producto —tanto de petróleo como, sobre todo, de productos refinados, principalmente queroseno y diésel—, ha incrementado la fluctuación de los precios de las materias primas y ha avivado la incertidumbre sobre las perspectivas económicas a corto plazo, apunbtaron fuentes de la multienergética a través de un comunicado.
Para el consejero delegado de Repsol, Josu Jon Imaz: “En un entorno geopolítico cada vez más complejo y volátil, que amenaza con transformar el paradigma energético, seguimos centrados en garantizar la seguridad del suministro, basada en una operación disciplinada y eficiente de nuestro portafolio".
Repsol, que no tiene activos en Oriente Medio y cuenta con una cartera diversificada de suministro de materias primas, está concentrando sus esfuerzos en asegurar la continuidad del abastecimiento energético, operando sus activos de manera eficiente y segura, al mismo tiempo que mitiga el impacto de la volatilidad de los precios de los combustibles en la sociedad española aplicando descuentos adicionales en sus estaciones de servicio.
La compañía ha puesto en marcha una serie de medidas que le permitirán aumentar la producción de queroseno para aviación en las cinco refinerías que tiene en España. Así, Repsol ha destinado 1.200 millones de euros en el trimestre a incrementar sus inventarios de crudo con el fin de maximizar la materia prima disponible.
Repsol elevará entre un quince por ciento y un 20 por ciento su producción de queroseno, sobre todo de cara al verano y tratará de poner todo de su parte para salvaguardar, por ejemplo, el turismo, actividad de gran importancia para la economía española.
Josu Jon Imaz, consejero delegado de Repsol señaló: “En un entorno geopolítico cada vez más complejo y volátil, que amenaza con transformar el paradigma energético, seguimos centrados en garantizar la seguridad del suministro, basada en una operación disciplinada y eficiente de nuestro portafolio integrado, mientras continuamos proporcionando energía fiable a nuestros clientes”.
La estrategia multienergética impulsa el área Cliente
El área Cliente, que engloba las actividades de estaciones de servicio, combustibles para aviación, lubricantes, butano y propano, entre otras, registró un resultado neto ajustado de 160 millones de euros.
Con el 62 por ciento de las estaciones de servicio en España ofreciendo soluciones multienergéticas, Repsol continuó avanzando en su estrategia para brindar a sus clientes las energías que necesitan para la movilidad, el hogar y la empresa, y convertirse en su único proveedor energético.
En Electricidad y Gas, sumó 129.000 clientes en los tres primeros meses de 2026, alcanzando 3,2 millones en total, un aumento del 20 por ciento interanual. Como resultado de la mayor base de clientes, la potencia comercializada por Repsol creció un 26 por ciento respecto al primer trimestre de 2025.
El número de clientes digitales alcanzó los 11,2 millones al final del trimestre, un 17 por ciento más, principalmente en Waylet, aplicación a través de la cual Repsol aplica los descuentos a particulares en sus estaciones de servicio.
Durante este periodo, Repsol puso en marcha medidas para minimizar el impacto de la volatilidad del precio de los combustibles en la sociedad y, desde mediados de marzo, aplica descuentos adicionales para sus clientes profesionales a través de la tarjeta de fidelización Solred y a los particulares que utilizan la aplicación Waylet como método de pago en cualquiera de las más de 3.300 estaciones de servicio de la compañía en España. Repsol anunció el pasado 29 de abril la prolongación de los descuentos para clientes particulares hasta el 31 de mayo. “Como ya ocurrió en el marco de la invasión rusa de Ucrania, en 2022, ha sido el primer operador en anunciar descuentos en sus estaciones de servicio tras el estallido de la guerra en Irán. En poco más de un mes, ha ayudado a sus clientes con descuentos adicionales por valor de 35 millones de euros”, señalaron fuentes de la compañía a través de un comunicado.
Transformación industrial; se inicia la puesta en marcha de la segunda planta de combustibles renovables en Puertollano
Desde la compañía señalaron como “clave” el área Industrial para su modelo de negocio. “La integración de los activos industriales, de trading y comerciales con la generación renovable y las nuevas plataformas de combustibles renovables permiten proveer todas las energías necesarias para que la sociedad avance”, explicaron desde Repsol.
A lo largo del trimestre, la empresa ha seguido dando pasos en esta dirección. Así, durante la última semana de abril, la compañía comenzó el proceso de puesta en marcha de su segunda planta de combustibles renovables en España, que se encuentra en el complejo industrial de Puertollano. Con una capacidad de producción anual de 200.000 toneladas, se suma a las instalaciones de Cartagena ya operativas desde 2024.
En enero, Repsol aprobó la decisión final de inversión de su segundo electrolizador a gran escala, que instalará en su refinería de Petronor. La nueva infraestructura, de 100 MW, ha sido reconocida por la Comisión Europea como Proyecto Importante de Interés Común Europeo (Ipcei, por sus siglas en inglés), y cuenta con el respaldo del Gobierno de España, que ha aportado 160 millones de euros a través de fondos NextGenerationEU. El electrolizador tendrá capacidad para producir 15.000 toneladas anuales de hidrógeno renovable, que se emplearán, principalmente, en los procesos de la propia refinería.
El área Industrial obtuvo un resultado neto ajustado de 440 millones de euros en los tres primeros meses del año. En el trimestre, la compañía ha registrado provisiones por deterioro de activos por valor de 361 millones de euros, principalmente del negocio de Química. “El incremento de los precios y la contracción de la oferta de materias primas (nafta y propano) causados por el conflicto en Oriente Medio ha agravado la falta de competitividad de la industria química europea, erosionando de manera estructural los márgenes del negocio”, señalaron fuentes de la empresa.
Un refino eficiente y flexible
El sistema integrado de refino de Repsol es uno de los más eficientes y avanzados de Europa. Las cinco refinerías de la compañía en España operan de forma interconectada las 24 horas del día. Este sistema integrado tiene una alta flexibilidad al adaptar la producción de combustibles a la demanda. Para mantenerlo a la vanguardia, Repsol ha invertido aproximadamente 1.000 millones de euros al año de promedio a lo largo de la última década. “En la actualidad, este sector estratégico para Europa se encuentra sometido a una fuerte presión. Desde 2009 se han cerrado 35 refinerías en el continente, lo que representa una reducción del 20 por ciento de la capacidad, mientras se intensifica la competencia global”, recordaron fuentes de la multienergética.
“Las inversiones han convertido al sistema de refino de Repsol en uno de los más eficientes y flexibles, gracias a su capacidad para tratar un gran número de crudos diferentes (unos 100 en el último año)”, aseguraron desde la empresa. El 60 por ciento del petróleo procesado en las refinerías de la compañía procede de América, principalmente de Estados Unidos, México y Brasil; y un 30 por ciento, del norte de África, especialmente Libia. Además, “los esquemas de conversión profunda de las refinerías de Repsol permiten extraer de cada barril más cantidad de los productos que más demanda la sociedad, como el gasóleo y el queroseno”, añadieron. Adicionalmente la compañía quiso destacar que esta actividad genera más de 6.500 empleos directos.
En el primer trimestre de 2026, la compañía volvió a recibir cargamentos de Venezuela, un crudo pesado que las refinerías de Repsol son capaces de transformar en productos como gasolina, diésel y queroseno, esenciales en el actual contexto de tensión en los mercados.
“El modelo integrado de Repsol ha vuelto a demostrar su resiliencia, incluso en un contexto convulso como el actual. El resultado neto se ha situado en 929 millones de euros en los tres primeros meses de 2026. Este resultado se ha visto influido por el efecto patrimonial (593 millones de euros), que refleja el impacto al alza de la evolución de los precios del crudo y sus productos derivados sobre el valor contable de las existencias almacenadas”, señalaron desde la multienergética.
Durante el primer trimestre de 2026, la compañía realizó una contribución fiscal total de 3.350 millones de euros, entre tributos y cargas públicas asimilables en más de 27 países. El 73 por ciento de esa carga fiscal tuvo su origen en España, con un total de 2.450 millones de euros, que corresponden, principalmente, a los impuestos que gravan los carburantes (aminorados a partir del 22 de marzo por las medidas aprobadas por el Gobierno para hacer frente a la situación generada por el conflicto en Oriente Medio).
Puesta en marcha de proyectos clave en Exploración y Producción
El resultado neto ajustado del área de Exploración y Producción (Upstream) se situó en 302 millones de euros entre enero y marzo de 2026, un 5,3 por ciento menos que en el mismo periodo de 2025.
Con una producción total en el trimestre de 539.000 barriles equivalentes de petróleo al día (bepd), Repsol siguió avanzando en varios proyectos clave que aportarán nuevos barriles a corto plazo y sustentarán la producción a medio y largo plazo.
En Brasil, Lapa Suroeste —proyecto desarrollado a través de la ‘joint venture’ Repsol Sinopec Brasil, con TotalEnergies y Shell—, comenzó a producir petróleo en marzo. Cuando alcance la producción continua de crudo, el proyecto añadirá 25.000 barriles brutos de petróleo al día al yacimiento de Lapa, que alcanzará unos 60.000 barriles brutos diarios, de los que 14.000 bepd son netos para Repsol. En este país, también se sigue avanzando en el proyecto Raia (BM-C-33), en la cuenca de Campos, con potencial para convertirse en una de las fuentes de gas natural más importantes del país. Tras la puesta en operación, prevista para 2028, se espera que alcance una producción bruta de unos 200.000 barriles diarios en 2030.
En Reino Unido, se completó la fusión entre Neo Next —propiedad de Repsol y NEO UK— y TotalEnergies a finales de marzo, creando el mayor productor de petróleo y gas del Mar del Norte británico, con una producción neta prevista superior a 60.000 bepd.
En Estados Unidos, concretamente en Alaska, en las próximas semanas comenzará la producción de petróleo en el proyecto Pikka, uno de los mayores descubrimientos en tierra en este país de las últimas décadas, donde se prevé alcanzar una producción bruta de 80.000 barriles de petróleo al día en el tercer trimestre del año. En la unidad de Quokka, situada al este de Pikka, ha finalizado con éxito el primer pozo de evaluación a comienzos de este mes, aumentando así el potencial de los activos de Repsol en Alaska. Además, el compromiso de Repsol con este estado se ha visto reforzado tras la obtención de 42 nuevas licencias de exploración en la última ronda federal, que respaldan los planes de desarrollo futuro. Asimismo, se trabaja para seguir maximizando la producción de los activos no convencionales en Marcellus (Pensilvania) e Eagle Ford (Texas).
En Libia, la compañía resultó adjudicataria de dos nuevos bloques de exploración en la primera ronda de licencias de las últimas dos décadas, lo que abrirá una nueva etapa de crecimiento y afianzará la presencia a largo plazo de la compañía en el país. Libia es un actor clave en los mercados energéticos globales gracias a sus reservas de petróleo y gas. La calidad de su crudo y su proximidad a Europa —más del 70 por ciento del petróleo libio se exporta al viejo continente— le convierte en un proveedor estratégico para la Unión Europea y para España. Desde la compañía subrayaron que “Libia ha logrado importantes avances en materia de seguridad y estabilidad en los últimos años, gracias al papel crucial del Ejército Nacional Libio (LNA, por sus siglas en inglés), que actualmente protege las instalaciones petroleras y su personal. Estos progresos se reflejan claramente sobre el terreno y han creado un entorno más favorable para la inversión y el crecimiento del sector energético en el país”.
Para 2026, Repsol prevé alcanzar una producción neta global de entre 560.000 y 570.000 barriles equivalentes de petróleo día (bepd). Y en el horizonte estratégico, de entre 580.000 y 600.000 bepd en 2028.
Estas proyecciones podrían verse incrementadas por una potencial mejora de la situación en Venezuela, donde la compañía tiene una posición privilegiada por su histórica presencia, y donde se han ido dando avances en los últimos meses. En el marco de la licencia general emitida por la Administración estadounidense, Repsol ha firmado recientemente dos acuerdos estratégicos con el gobierno venezolano y la empresa pública Petróleos de Venezuela (Pdvsa) para aumentar la producción de gas natural y de petróleo en el país. En el primer caso, el acuerdo tiene como objetivo reforzar la estabilidad a largo plazo de la producción de gas en el activo Cardón IV (participado al 50 por ciento por Repsol y Eni), y definir los mecanismos de pago, incluyendo la asignación progresiva de cargamentos de crudo; así como explorar las posibilidades de exportación de gas natural. En virtud de este acuerdo, durante la primera semana de mayo se espera que llegue el primer barco con crudo de Venezuela como pago por esa producción, al que se sumarán otros cargamentos.
El otro acuerdo permite a Repsol retomar el control de las operaciones en el activo de Petroquiriquire, incrementar su producción de petróleo en el país y garantizar los mecanismos de pago. La compañía aseguró que “cuenta con los activos y las capacidades técnicas, operativas y humanas sobre el terreno y está preparada para aumentar en un 50 por ciento la producción bruta de petróleo en un plazo de doce meses y triplicarla en los próximos tres años, si se siguen dando las circunstancias necesarias, invirtiendo los ingresos que se obtengan en el país”.
Nuevas rotaciones en renovables
A lo largo del trimestre, Repsol ha puesto en operación nuevos proyectos renovables en España y ha añadido 133 megavatios (MW) a la planta solar de Pinnington (Estados Unidos), alcanzando su capacidad máxima de 825 MW. Con estos nuevos megavatios, la compañía cuenta con 6.000 MW en operación.
También ha continuado dando pasos en su estrategia de gestión activa de la cartera de activos, con el cierre de la rotación de la instalación fotovoltaica Outpost (Texas) en el primer trimestre y la previsión de lanzar una de Pinnington a lo largo del año. En España, avanza en otra rotación de activos eólicos y solares.
Compromiso con los accionistas
En línea con el objetivo de distribución a los accionistas, Repsol abonó en enero el primer dividendo en efectivo previsto para 2026, que ascendió a 0,5 euros brutos por acción; el segundo, cuyo pago se prevé en julio, situará la retribución total en 1,051 euros brutos por acción en el año, un aumento aproximado del ocho por ciento respecto a 2025. Además, se sumará un pago en enero de 2027 de otros 0,53 euros brutos por acción tras su aprobación por parte de la Junta General Ordinaria de Accionistas, que se celebrará el 14 de mayo.
Este dividendo en efectivo se complementará con recompras de acciones hasta alcanzar el rango comprometido de distribución a los accionistas del 30 por ciento al 40 por ciento del flujo de caja de las operaciones. Así, en marzo comenzó un nuevo programa de recompra con una inversión máxima neta de 350 millones de euros.


























