El Círculo Neutral in Motion presenta su manifiesto para una movilidad sostenible, competitiva y accesible
El Círculo Neutral in Motion (NIM) llevó al Congreso de los Diputados su manifiesto y una visión conjunta de la cadena de valor de la automoción, en una jornada que reunió a industria y representantes parlamentarios para debatir sobre el papel estratégico del sector y sobre cómo lograr “una movilidad sostenible al alcance de todos los ciudadanos”.
La jornada ‘Impulsando la movilidad sostenible’, celebrada en la Sala Ernest Lluch del Congreso de los Diputados, sirvió como marco para la presentación del manifiesto de Neutral in Motion, un círculo que agrupa a ocho asociaciones: Asociación Empresarial para el Desarrollo e Impulso de la Movilidad Eléctrica’ (Aedive), la Asociación Española de Renting de Vehículos (AER), la Asociación Nacional de Empresas del Sector de Dos Ruedas (Anesdor), la Asociación Española de Fabricantes de Automóviles y Camiones (Anfac), la Federación de Asociaciones de Concesionarios de la Automoción (Faconauto), la Federación Nacional Empresarial de Alquiler de Vehículos con y sin Conductor (Feneval), la Asociación Nacional de Vendedores de Vehículos a Motor, Reparación y Recambios (Ganvam) y la Asociación Española de Proveedores de Automoción (Sernauto).
Desde la apertura, el encuentro se planteó como un llamamiento a construir un marco estable y compartido para la transición. En palabras del presidente de Feneval y portavoz de NIM, Juan Luis Barahona, “la descarbonización de la movilidad debe ser una oportunidad para reforzar nuestro tejido industrial, garantizar el derecho a la movilidad de los ciudadanos y construir soluciones realistas, inclusivas y consensuadas”.
De izda. a dcha.: Fernando Miguélez (Ganvam), José Ignacio Moya (Faconauto), José-Martín Castro (AER), Juan Luis Barahona (Feneval), Juan Carlos Jerez Antequera (en representación de la Comisión sobre Seguridad Vial del Congreso de los Diputados), Tristana Moraleja Gómez (en representación de la Comisión de Economía, Comercio y Transformación Digital del Congreso de los Diputados), Arturo Pérez de Lucia (Aedive), José María Riaño (Anesdor), José López-Tafall (Anfac), y José Portilla (Sernauto).
El manifiesto: previsibilidad, industria, infraestructuras y ciudadano
El núcleo de la jornada fue la presentación del Manifiesto Neutral in Motion, articulado en torno a principios que la organización defendió como necesarios para una transición ordenada, y alineada con los objetivos europeos sin renunciar a la competitividad industrial, la protección del empleo y la cohesión territorial. Durante su intervención, Juan Luis Barahona subrayó la necesidad de “una transición progresiva y predecible” y de “un marco regulatorio coherente” que acompañe el despliegue tecnológico y la inversión.
El documento, según lo expuesto en la sesión, puso el énfasis en la dimensión industrial y en el mantenimiento de la competitividad, con el ciudadano como eje. En esa línea, NIM defendió que la transición debe integrarse en una estrategia que impulse la innovación, la infraestructura y la accesibilidad a nuevas soluciones de movilidad.
Neutral in Motion sostiene que el camino hacia una movilidad sostenible pasa por impulsar la descarbonización de la automoción, fomentar la fabricación y comercialización de vehículos de cero emisiones, desarrollar la electrificación y otros combustibles limpios, promover nuevos servicios de movilidad sostenibles y consolidar un modelo basado en el empleo y la inversión que genere oportunidades económicas y mejore la calidad de vida de ciudadanos y trabajadores.
De este modo el Manifiesto de Neutral in Motion identifica diferentes ‘principios clave para la transición’:
- Progresiva y con plazos que incentiven las decisiones de inversión.
- Enfoque consensuado entre fuerzas políticas y administraciones.
- Foco en la protección del empleo y la cualificación profesional continua.
- Fortalecimiento de la pequeña y mediana empresa.
- Red extensa de infraestructuras de los nuevos combustibles que proteja tanto a las grandes ciudades como a los núcleos más rurales.
- Incentivos y políticas activas de movilidad para ayudar a la renovación del parque móvil y contribuir a la mejora del medio ambiente y la calidad del aire.
- Diversidad tecnológica.
- Consumidor y ciudadano, agentes activos en el proceso de descarbonización, deben tener a su disposición incentivos tangibles para la renovación de sus bienes de movilidad.
- Sistema fiscal más verde que siga una línea de coherencia social y territorial.
Mesa 1. La industria de automoción, actor estratégico en la transición
La primera mesa, titulada ‘El papel estratégico de la industria de automoción en la transición sostenible’, estuvo moderada por Tristana Moraleja Gómez, portavoz de la Comisión de Economía, Comercio y Transformación Digital del Congreso de los Diputados y miembro del Grupo Parlamentario Popular, y contó con la participación de Arturo Pérez de Lucia, director general de la Asociación Empresarial para el Desarrollo e Impulso de la Movilidad Eléctrica (Aedive); José María Riaño, secretario general de la Asociación Nacional de Empresas del Sector de Dos Ruedas (Anesdor); José López-Tafall, director general de la Asociación Española de Fabricantes de Automóviles y Camiones (Anfac); y José Portilla, director general de la Asociación Española de Proveedores de Automoción (Sernauto).
Recarga: infraestructura esencial y visión sistémica
Desde Aedive, Arturo Pérez de Lucía valoró de forma positiva el impulso del Plan Auto 2030 por su apuesta por estimular la demanda del vehículo eléctrico y reforzar la industria automovilística, al considerar que se trata de un enfoque “positivo y necesario”. No obstante, advirtió de que la electrificación del transporte no puede sostenerse únicamente sobre la venta de vehículos, ya que “la infraestructura de recarga es un pilar igual de esencial”. En ese sentido, subrayó que, si el usuario no percibe que puede cargar su vehículo “con facilidad, confianza y precios razonables”, la transición pierde velocidad.
En su intervención, Pérez de Lucía puso el acento en la necesidad de evolucionar en España hacia una visión más sistémica, en la que “movilidad, energía e infraestructuras avancen al mismo ritmo”. Según señaló, si se logra esta alineación, el país podría situarse “entre los líderes en movilidad eléctrica en Europa”, siempre que exista “un proyecto de país” que entienda que la infraestructura de recarga no es un complemento del vehículo eléctrico, sino “la base que sostiene toda la transición”.
Tras el primer bloque de intervenciones se abrió un turno de debate en el que se introdujeron propuestas de impacto inmediato, orientadas a despejar barreras percibidas y facilitar el uso de nuevas soluciones de movilidad.
Entre ellas, se planteó la necesidad de una campaña para combatir percepciones erróneas y una mejora visible de la señalización. En ese contexto, se pidió “reforzar la señalética de puntos de recarga en vías de comunicación”, como medida práctica para impulsar la confianza y la usabilidad de la infraestructura existente.
Los ponentes subrayaron la idea de homogeneizar mensajes y visibilidad del despliegue, destacando la importancia de la señalización y la información clara al usuario.
Moto y políticas públicas: una movilidad sostenible también sobre dos ruedas
Por parte de Anesdor, José María Riaño, defendió el papel de las dos ruedas en la movilidad urbana y la necesidad de que las políticas públicas incorporen este vector en los planes de transición. En la jornada se trasladó que la moto representa “una opción sostenible” que debe estar presente en el diseño de medidas.
Marco regulatorio estable para inversión y competitividad
José López-Tafall subrayó que el marco regulatorio que debe acompañar la descarbonización de la automoción tiene que cumplir varias condiciones básicas desde el ámbito público. En primer lugar, defendió que debe ser “ambicioso”, porque corresponde a la Administración “modificar y generar incentivos en la sociedad para que cambie”, y al mismo tiempo “equilibrado”, evitando centrarse solo en una parte de la movilidad o de la cadena de valor y descuidar elementos esenciales como la industria y la competitividad. A ello añadió la necesidad de recursos, entendidos no solo como ayudas económicas, sino también como recursos presupuestarios, regulatorios y de prioridad administrativa que permitan a la industria responder a los objetivos marcados.
El director general de Anfac insistió asimismo en la importancia del tiempo, al señalar que los procesos de transformación industrial requieren plazos adecuados, especialmente cuando se trata de cambiar por completo la estructura de un sector. En ese contexto, puso el acento en la “predictibilidad” del marco regulatorio, recordando que las fábricas españolas están adaptando sus líneas de producción al vehículo eléctrico y que el diseño de modelos, la ingeniería y la coordinación con proveedores exigen estabilidad normativa. Al mismo tiempo, defendió que esa predictibilidad no debe confundirse con rigidez, ya que es necesario incorporar flexibilidad para adaptarse a la evolución tecnológica y a las diferencias entre segmentos, manteniendo siempre la ambición de descarbonización y electrificación.
En relación con las palancas industriales, López-Tafall explicó que el sector ha trabajado durante el último año en un documento que responde precisamente a esa cuestión: el plan España Auto, impulsado junto al Ministerio de Industria y elaborado con todo el ecosistema del sector. Definió este plan como “un documento vivo” que marca una hoja de ruta de país para cumplir tanto las ambiciones climáticas como las industriales, incorporando a toda la cadena de valor del vehículo descarbonizado y eléctrico, desde fabricantes y componentes hasta postventa, baterías y reciclaje. En su intervención, recalcó que el plan identifica las palancas necesarias para mantener fábricas, empleo, innovación e inversión, sin olvidar factores como la competitividad en costes de energía y logística, todo ello desde “un ánimo muy colaborador y abierto”.
I+D+i y fiscalidad: sostener la base tecnológica
Desde Sernauto se subrayó que España parte de “una posición industrial sólida en automoción”, apoyada en un esfuerzo inversor continuado por parte de los proveedores del sector, que destinan actualmente “1.271 millones de euros anuales en I+D+i”. Esta inversión permite el desarrollo de componentes y tecnologías clave vinculadas a la electrificación, la digitalización industrial, la conectividad, los nuevos materiales o la automatización de procesos, si bien se advirtió de que el liderazgo futuro dependerá de la capacidad del sector para reforzar su base tecnológica en un contexto global marcado por una competencia creciente entre ecosistemas industriales.
En este escenario, se consideró prioritario “mejorar la eficacia real del sistema de deducciones fiscales a la I+D+i”, revisar el tratamiento diferenciado entre investigación y desarrollo e innovación tecnológica aplicada y apostar por el desarrollo del talento industrial y tecnológico. Asimismo, se señaló que el impacto de esta inversión en innovación debe trasladarse al conjunto del sistema de movilidad, impulsando “infraestructuras viarias inteligentes y conectadas” y promoviendo el rejuvenecimiento del parque para que los avances en seguridad, automatización y descarbonización lleguen a las carreteras, recordando que “la tecnología salva vidas”.
Mesa 2. ‘Una movilidad sostenible al alcance de todos los ciudadanos’
La segunda mesa, titulada ‘Una movilidad sostenible al alcance de todos los ciudadanos’, estuvo moderada por Juan Carlos Jerez Antequera, vicepresidente primero de la Comisión sobre Seguridad Vial del Congreso de los Diputados, y miembro del Grupo Parlamentario Socialista, y contó con la participación de José-Martín Castro Acebes, presidente de la Asociación Española de Renting de Vehículos (AER); José Ignacio Moya, director general de la Federación de Asociaciones de Concesionarios de la Automoción (Faconauto); Juan Luis Barahona, presidente de la Federación Nacional Empresarial de Alquiler de Vehículos con y sin Conductor (Feneval); y Fernando Miguélez, director general de la Asociación Nacional de Vendedores de Vehículos a Motor, Reparación y Recambios (Ganvam).
Renting: acelerador de renovación y electrificación
Desde la Asociación Española de Renting de Vehículos (AER), su presidente defendió el renting como palanca para acelerar el recambio tecnológico del parque y su adaptación a nuevas soluciones: “un acelerador” de la renovación y la electrificación, con un papel relevante también en la formación del usuario y el acompañamiento en el cambio de hábitos.
En la mesa se vinculó esta capacidad de renovación a la consolidación de un modelo de acceso que facilite al ciudadano incorporar nuevas tecnologías sin que el coste inicial sea una barrera determinante.
Renovar el parque: el “primer ladrillo” de la descarbonización
Desde Faconauto se defendió que la renovación del parque es una condición imprescindible para avanzar en movilidad sostenible. Su director general, José Ignacio Moya, fue contundente al señalar que “el primer ladrillo es renovar el parque”, advirtiendo de que “no hay descarbonización creíble con un parque envejecido, inseguro y más contaminante”. En ese contexto, destacó que en 2025 las comunidades autónomas han demostrado su capacidad para liderar con éxito la renovación del parque mediante planes propios y anticipó que en 2026 muchas mantendrán o pondrán en marcha nuevos programas, lo que, a su juicio, confirma que esta política funciona “cuando se diseña cerca del ciudadano”.
No obstante, Moya alertó de que este enfoque territorial tiene un límite claro, ya que “la renovación no puede depender del código postal”. Por ello, reclamó que el Gobierno cumpla la obligación recogida en la Ley de Movilidad Sostenible y active, mediante desarrollo reglamentario, un “Plan Nacional de Renovación del Parque estable, con calendario público y financiación definida”. En paralelo, subrayó la necesidad de abordar una reforma pendiente desde hace décadas: la fiscalidad del automóvil, que, según expuso, debe convertirse en “una palanca estructural para avanzar en descarbonización y electrificación”, tanto para ciudadanos como para empresas, sobre la base de un marco “estable, comprensible y consensuado”.
Normativa homogénea: evitar fragmentación territorial
Desde Feneval, Juan Luis Barahona advirtió del impacto de la dispersión normativa en la operativa y en la implementación de soluciones. En la mesa se reclamó “una normativa estatal única” para evitar “caos” derivado de enfoques divergentes a escala municipal.
Pymes, movilidad conectada y vehículo de ocasión: acceso real a la transición
Ganvam trasladó la discusión al terreno del acceso y de la realidad de pymes y ciudadanos. Su director general, Fernando Miguélez, pidió un marco que evite que “las pymes” queden fuera del cambio tecnológico y defendió medidas centradas en la renovación efectiva del parque, con instrumentos que apoyen el cambio de vehículo y faciliten el acceso al mercado, incluido el vehículo de ocasión.
Esto resulta importante “porque ni marcas ni distribuidores por separado seremos capaces de construir un modelo de movilidad que responda a las expectativas del cliente digital; por ello, debemos tener una visión conjunta”, añadió Miguélez
Colaboración público-privada y ciudadano en el centro
El tramo final de la jornada volvió sobre el hilo conductor que NIM quiso imprimir al encuentro: sostenibilidad con industrialización, accesibilidad y coordinación regulatoria. En el cierre se reiteró la necesidad de avanzar con consensos amplios y con un enfoque que sitúe al ciudadano en el centro, especialmente a la hora de diseñar medidas que afectarán al acceso a la movilidad, a la renovación del parque y al despliegue de infraestructuras.
Para la movilidad por carretera, la jornada dejó mensajes concretos en cuatro planos: infraestructura, usuario, tecnología y marco normativo.
- En primer lugar, la infraestructura de recarga se presentó como condición habilitante, con una visión que busca superar barreras y reforzar su usabilidad en el territorio, acompañada de medidas prácticas como la “señalética de puntos de recarga en vías de comunicación”.
- En segundo término, la accesibilidad se vinculó directamente a la renovación del parque, con una tesis expuesta de forma explícita: “el primer ladrillo es renovar el parque”.
- En tercer lugar, tanto el manifiesto como las entidades participantes defendieron la neutralidad tecnológica como un principio esencial para avanzar con éxito en la transición energética y subrayaron su compromiso con el desarrollo de otros combustibles limpios, en paralelo al fomento de la electrificación.
- Y, finalmente, la jornada insistió en la importancia de la coherencia regulatoria para que la transición pueda desplegarse sin fragmentación: “una normativa estatal única”, en palabras trasladadas durante el debate, como vía para evitar “caos” en la aplicación de políticas.



















