España alcanza los 50.000 puntos de recarga pública operativos tras cerrar 2025 con un crecimiento del 10,18%
La red de infraestructuras de recarga de acceso público en España cerró el ejercicio 2025 con un total de 50.000 puntos operativos, según los datos de la Asociación Empresarial para el Desarrollo e Impulso de la Movilidad Eléctrica (Aedive), obtenidos a partir de la información facilitada por el conjunto de operadores nacionales de recarga (CPOs), en un contexto marcado por el avance de la movilidad eléctrica, el refuerzo de la red interurbana y el liderazgo territorial de Cataluña, Madrid y Andalucía.
Este volumen de infraestructuras de recarga pública supone un crecimiento del 10,18% respecto al ejercicio 2024, consolidando la tendencia positiva del despliegue de puntos operativos en todo el territorio nacional y reforzando el papel de España en el desarrollo de una red de recarga alineada con las necesidades actuales del parque de vehículos eléctricos, informaron en una nota de prensa fuentes de la asociación.
La evolución registrada a lo largo del año permite constatar que las infraestructuras de recarga pública que experimentaron un mayor crecimiento fueron las de alta potencia, un segmento clave para la viabilidad de los desplazamientos de media y larga distancia y para el uso intensivo del vehículo eléctrico en corredores interurbanos.
En este sentido, los puntos de recarga de entre 50 y 250 kW se incrementaron un 106,47%, “duplicando los números de 2024”, mientras que los puntos con potencias superiores a 250 kW crecieron un 85,82%. A este avance se suma el comportamiento positivo de las infraestructuras de recarga rápida, con potencias comprendidas entre 22 y 50 kW, que registraron un ascenso del 16,44% hasta el 1 de enero de 2026.
Distribución territorial de la red pública
El análisis del despliegue por comunidades autónomas confirma que Cataluña, Madrid y Andalucía se mantienen como las tres regiones con mayor volumen de puntos de recarga de acceso público. De forma conjunta, estas tres comunidades autónomas concentran casi el 49% del total de las infraestructuras operativas en España.
Si a este grupo se añade la Comunidad Valenciana, las cuatro regiones aglutinan casi el 60% de la red pública de recarga, un dato que refleja tanto el peso demográfico, geográfico y económico de estos territorios como su apuesta por el desarrollo de la movilidad eléctrica y la implantación de infraestructuras asociadas.
Este reparto territorial contribuye a reforzar la cobertura de la red en los principales ejes de movilidad y áreas metropolitanas, al tiempo que pone de manifiesto la necesidad de seguir avanzando en un despliegue equilibrado que permita extender la infraestructura a otras comunidades y corredores estratégicos.
Cataluña, Madrid y Andalucía concentran casi el 49% del total de las infraestructuras operativas en España.
Impulso a la recarga de alta potencia en vías interurbanas
El crecimiento sostenido de los puntos de alta potencia afianza la tendencia al alza en la instalación de infraestructuras de recarga operativas en vías interurbanas, un elemento considerado crítico para garantizar la interoperabilidad del sistema, reducir la ansiedad de autonomía y facilitar los desplazamientos de larga distancia en vehículo eléctrico.
En este contexto, Aedive subraya que el desarrollo de la red ha contado con los recursos necesarios para atender este tipo de demanda. Así lo señala Arturo Pérez de Lucia, director general de Aedive, quien destaca que “se han puesto los recursos necesarios para desarrollar una red de recarga de alta potencia que dé respuesta a las necesidades de viajes de media y larga distancia”.
Refuerzo de la recarga en destino y en entornos urbanos
No obstante, desde la asociación empresarial se incide también en la importancia de avanzar de forma paralela en otros ámbitos del sistema de recarga. En este sentido, Arturo Pérez de Lucia añadió que “ahora toca reforzar también la red de recarga en destino, en ámbitos urbano y periurbano y en corriente alterna, para dar respuesta a quienes carecen de la posibilidad de recargar en sus plazas de aparcamiento o que no disponen de una”.
Este enfoque integral resulta clave para acompañar el crecimiento del parque de vehículos eléctricos, especialmente en entornos urbanos densos, donde el acceso a la recarga privada es limitado y la infraestructura pública desempeña un papel esencial para garantizar la adopción de la movilidad eléctrica en condiciones de equidad y eficiencia.



















