La UE limita las sustancias PFAS en los envases en contacto con alimentos
La nueva normativa pretende sustituir los diferentes requisitos nacionales por un conjunto común de reglas que abarcan todo el ciclo de vida de los envases. El objetivo es reducir la generación de residuos de envases, mejorar el funcionamiento del mercado interior y avanzar hacia una economía más circular.
Una de las medidas más relevantes es la limitación de las PFAS en los materiales y envases en contacto con alimentos. A partir de ahora, los envases que contengan estas sustancias por encima de los límites establecidos no podrán comercializarse en la Unión Europea.
© Getty Images, Nikita Burdenkov.
Las PFAS son sustancias muy persistentes, conocidas popularmente como 'sustancias eternas', debido a su capacidad para permanecer durante largos periodos en el medio ambiente y acumularse en el organismo. Se han utilizado en distintos tipos de envases alimentarios por sus propiedades para repeler el agua y las grasas, entre ellos recipientes para comida para llevar, envoltorios de comida rápida, bolsas para palomitas de microondas, papeles de panadería o cajas de pizza.
La restricción busca reducir la exposición de los consumidores a estas sustancias y limitar su liberación al medio ambiente.
La comisaria europea de Medio Ambiente, Resiliencia Hídrica y Economía Circular Competitiva, Jessika Roswall, señaló que el nuevo reglamento contribuirá a reducir los residuos, aumentar el reciclaje y mejorar la seguridad de los envases en contacto con alimentos. Según explicó, la armonización de las normas también pretende facilitar la actividad de las empresas que operan en diferentes países del mercado interior, aunque reconoció que la adaptación a los nuevos requisitos supondrá costes para los operadores.
El reglamento continuará aplicándose de forma progresiva durante los próximos años. A partir de 2028 entrará en vigor un sistema armonizado de etiquetado de los envases en toda la Unión Europea, con el objetivo de facilitar la separación de los residuos y mejorar la eficiencia de los flujos de reciclaje y compostaje.
Posteriormente, desde 2030, comenzarán a aplicarse medidas destinadas a reducir la generación de residuos de envases, como nuevos límites al espacio vacío, restricciones para determinados envases de plástico de un solo uso y objetivos de reutilización.
Ese mismo año también entrarán en vigor requisitos relacionados con la circularidad, entre ellos la incorporación obligatoria de plástico reciclado en determinados nuevos envases de plástico y la exigencia de que todos los envases sean reciclables.
El Reglamento sobre envases y residuos de envases entró en vigor en febrero de 2025, aunque sus disposiciones se están aplicando de forma escalonada desde agosto de 2026. La Comisión Europea había advertido de que, sin nuevas medidas, los residuos de envases en la UE podrían aumentar un 19% hasta 2030, mientras que los correspondientes a envases de plástico podrían crecer hasta un 46%.
En marzo de 2026, la Comisión publicó además orientaciones para facilitar la aplicación del PPWR, con información práctica dirigida a empresas, autoridades nacionales y otros agentes implicados, incluyendo indicaciones específicas sobre las nuevas restricciones relativas a las PFAS.


















