Con el proyecto LessPack
La Universidad de Burgos y Ecoembes ponen en marcha un piloto de reutilización para impulsar una economía más circular
Ecoembes, la asociación Vertidos Cero y la startup recircular han puesto en marcha en la Universidad de Burgos un nuevo piloto del proyecto Lesspack, orientado a reducir los residuos de envases de un solo uso en el canal take-away. La iniciativa, tercera de su tipo tras experiencias en el mercado de Las Águilas de Madrid y la Universidad Autónoma de Madrid, probará durante aproximadamente seis meses un sistema de vasos y “boles” reutilizables con fianza digital. El proyecto responde a las exigencias del nuevo Reglamento Europeo de Envases y busca generar conocimiento replicable en entornos universitarios.
Durante el periodo del piloto, estudiantes, personal docente y usuarios de la cafetería del campus podrán utilizar envases reutilizables mediante una operativa sencilla: el envase se asocia al usuario en el momento de la compra y puede devolverse en un plazo de nueve días. En caso de no devolución, se aplica una fianza económica. El sistema está gestionado por Vytal, proveedor especializado que aporta tanto los envases como “la tecnología necesaria para garantizar la trazabilidad”, en línea con los requisitos que marcará la normativa europea.
El proyecto ofrece a las universidades “un acompañamiento integral que incluye asesoramiento técnico, apoyo en la implementación, formación del personal y campañas de sensibilización dirigidas a los usuarios, así como el seguimiento y análisis de resultados”. La elección de los campus como entorno de prueba no es casual: Lesspack los considera espacios idóneos para testar soluciones innovadoras y promover hábitos de consumo más sostenibles.
El director de la Oficina Verde de la Universidad de Burgos, Luis Marcos, señaló que “colaborar con el proyecto LessPack contribuirá a mejorar la gestión de residuos en el campus y a implicar a la comunidad universitaria en la educación ambiental”. Por su parte, la gerente de la cafetería del centro, Milagros Caballero, destacó que “este proyecto piloto permite reducir residuos y anticiparse a la normativa, además de analizar cómo responden los consumidores a este tipo de iniciativas”.
Lesspack es un proyecto colaborativo que, según sus impulsores, busca “reducir los residuos de envases de un solo uso y avanzar hacia modelos de consumo más circulares, especialmente en el ámbito de la comida y bebida para llevar”.
El marco regulatorio europeo, motor del proyecto
Lesspack se articula en torno al nuevo Reglamento Europeo de Envases (PPWR) y a la normativa española vigente. Esta regulación establecerá la obligación para los establecimientos que dispensen comida y bebida para llevar de ofrecer opciones de rellenado a partir de 2027 y de incorporar envases reutilizables en 2028, dentro de sistemas que garanticen su trazabilidad. La iniciativa busca, por tanto, que universidades y negocios del sector puedan anticiparse a esas exigencias con soluciones ya probadas en la práctica.
El contexto de crecimiento del consumo take-away agrava la urgencia de estas medidas. Según datos del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (UNEP), cada año se consumen en el mundo unos 500.000 millones de vasos de un solo uso, muchos de los cuales acaban como residuos en el entorno.
Ángel Pérez y Bárbara Tejadas, trabajadores de la asociación Iris Circular —proyecto de la Universidad de Burgos que impulsa la economía circular—, subrayaron que “se trata de una iniciativa con impacto real, que puede aplicarse a corto plazo y que ayuda a implicar a la comunidad universitaria en la transición ecológica”. La coordinadora de Relaciones Institucionales de Ecoembes, Nancy Villaluenga, afirmó por su parte que “la colaboración con las universidades es clave para impulsar soluciones que faciliten el cumplimiento normativo y contribuyan a reducir los envases de un solo uso”.
Tres pilotos para consolidar un modelo circular
Lesspack es un proyecto colaborativo que, según sus impulsores, busca “reducir los residuos de envases de un solo uso y avanzar hacia modelos de consumo más circulares, especialmente en el ámbito de la comida y bebida para llevar”. La llegada a Burgos supone el tercer piloto del proyecto y amplía el aprendizaje acumulado en las experiencias anteriores, con el objetivo de consolidar soluciones escalables y replicables en otros entornos universitarios y comerciales.

















