Los sacos de papel europeos reducen su huella de carbono un 9% entre 2021 y 2024
Los sacos de papel producidos en Europa han reducido su huella de carbono en un 9% entre 2021 y 2024, según un estudio elaborado por RISE para el European Paper Sack Research Group (ESG), iniciativa conjunta de Eurosac y CEPI Eurokraft. En paralelo, la huella de carbono fósil por tonelada de papel kraft para sacos disminuyó un 5% en el mismo periodo.
Según Catherine Plitzko, delegada general de Eurosac, estos resultados reflejan el avance del sector en la reducción de emisiones a través de iniciativas conjuntas y servirán para orientar nuevas acciones dentro de la hoja de ruta hacia la neutralidad climática.
Mayor peso de las energías renovables
Uno de los factores determinantes en esta evolución ha sido el cambio en el mix energético. La producción de papel kraft para sacos se apoya cada vez más en fuentes renovables y de bajas emisiones. En 2024, el 54% de la electricidad utilizada en estas fábricas procedía de este tipo de fuentes, frente al 29% en 2021.
Además, los biocombustibles representan el 85% del combustible utilizado in situ, con un peso destacado de los biocombustibles internos, que suponen el 77% del consumo energético. Las instalaciones generan, asimismo, el 58% de su propia electricidad.
Avances en circularidad y seguimiento ambiental
El sector europeo del papel kraft y los sacos de papel recopila datos ambientales desde 2007 con el objetivo de mejorar su desempeño climático y facilitar información fiable a sus clientes, especialmente en el marco de los informes de emisiones de Alcance 3.
El estudio confirma la tendencia descendente de la huella de carbono de estos envases y su posicionamiento como una opción de bajas emisiones dentro del packaging. A ello se suma su reciclabilidad y el impulso de iniciativas como ‘Paper Sacks Go Circular’, ahora integrada en ‘Construction Goes Circular’, orientadas a mejorar la recogida y el reciclaje tras su uso.

















