Fragancias que buscan identidad en cada detalle
Para el desarrollo del envase primario, la firma ha contado con Coverpla, que ha trabajado en el diseño del frasco, el tapón y la decoración. La filial italiana de la compañía ha coordinado la combinación de componentes y las distintas fases de personalización.
La colección incluye fragancias con nombres como ‘Pied dans l’eau’, ‘Nude Essence’, ‘Amber Diary’, ‘Happy Birthday’ o ‘Note of Silence’. Cada una propone un imaginario propio, construido a partir de formas abstractas que emergen entre contrastes de luz y oscuridad.
Detalle de los frascos de la colección Malva 1979, con acabados en serigrafía y tapón negro brillante.
Para los formatos de descubrimiento, se ha elegido un frasco Pocket de 10 ml, también personalizado mediante serigrafía con el nombre en el envase y el logotipo en el tapón. Estas miniaturas se presentan en un estuche conjunto.
Según ha explicado Malva Moncalvo, la elección del proveedor responde a su implantación exclusivamente europea —desde el vidrio hasta los sistemas de dispensación— y a su capacidad de personalización, que permite trasladar al producto una imagen de refinamiento y coherencia con el posicionamiento de la marca.



















