La nueva boquilla está diseñada para aplicaciones de inyección que requieren altos caudales y tiempos de conmutación muy cortos
El coste invisible del mantenimiento reactivo en la industria del cartón
Cuando producir no es sinónimo de eficiencia
Onduladoras, impresoras, troqueladoras, plegadoras y encoladoras trabajan en continuo y bajo condiciones exigentes. El desgaste progresivo de rodillos, cuchillas, correas o sistemas de guiado genera desviaciones que no siempre provocan una parada inmediata, pero sí afectan al resultado final.
El mantenimiento reactivo tiende a intervenir cuando el problema ya es evidente. Para entonces, el coste ya se ha materializado en forma de desperdicio, horas improductivas o pérdida de estabilidad en la línea.
Dónde se esconde el coste real
El impacto del mantenimiento reactivo suele concentrarse en cuatro áreas:
- Calidad del producto: Pequeños desajustes mecánicos generan defectos que obligan a retrabajar o descartar producto, con un impacto directo en costes y servicio.
- Tiempo operativo perdido: Microparadas y ajustes manuales consumen minutos que, acumulados, equivalen a horas de producción perdidas al mes.
- Sobrecoste en repuestos y mano de obra: Las intervenciones urgentes son menos eficientes y acortan la vida útil de componentes clave.
- Dependencia del conocimiento individual: Cuando la anticipación del fallo depende solo de técnicos experimentados, el riesgo operativo aumenta.
De reaccionar a anticipar
Reducir el mantenimiento reactivo y priorizar el basado en condición, no implica más burocracia, sino mayor visibilidad técnica. Estandarizar inspecciones, registrar incidencias recurrentes y analizar tendencias de desgaste permite actuar antes de que las desviaciones afecten a calidad y productividad.
En un sector donde los márgenes son ajustados, anticipar pequeños fallos tiene un impacto directo en estabilidad operativa y rentabilidad.
Fracttal | La solución más completa
Fracttal es una solución de gestión del mantenimiento que combina Software con IA e IoT que ayuda a las plantas industriales a reducir el mantenimiento reactivo mediante datos, trazabilidad y control operativo. En la industria del packaging, permite estructurar activos, estandarizar inspecciones y analizar tendencias de desgaste, convirtiendo la información técnica en decisiones anticipadas y más eficientes.
















