Alpla cierra 2025 con una facturación de 5.200 millones de euros en un contexto económico complejo
Alpla cerró el ejercicio 2025 con una facturación de 5.200 millones de euros, consolidando una evolución estable pese a la incertidumbre económica global. La compañía, de capital familiar, atribuye estos resultados a decisiones estratégicas a largo plazo, inversiones selectivas y una planificación prudente orientada al cliente. Durante el ejercicio, Alpla incrementó su plantilla hasta alrededor de 25.500 empleados y amplió su red industrial hasta 206 centros productivos. La evolución positiva del negocio en Norteamérica y Sudamérica, junto con los buenos resultados del segmento de extrusión-soplado (EBM), compensaron la presión sobre márgenes registrada en otras regiones, especialmente en Europa occidental.
El especialista en envases y reciclaje ALPLA cierra un ejercicio 2025 favorable en Norteamérica y Sudamérica.
Según explicó Nicolas Lehner, chief commercial officer de Alpla, la estabilidad alcanzada en el año del 70º aniversario del grupo responde a una estrategia clara en un entorno volátil. La compañía se vio afectada en 2025 por la debilidad del mercado de bebidas y por las dificultades del negocio del reciclaje, una situación que, según Lehner, está teniendo un impacto generalizado en toda la industria. En este contexto, subrayó la importancia de mantener el foco en la eficiencia y en el valor añadido para el cliente.
Alpla produce envases plásticos innovadores para distintos sectores del mercado de bienes de consumo de alta rotación.
En 2025, Alpla continuó invirtiendo en la ampliación y modernización de sus plantas, en programas de formación en Estados Unidos y en su entrada en el reciclaje en Sudamérica. A escala global, la división de inyección Alplainject se reforzó con la incorporación de seis centros de KM Packaging, mientras que Alplapharma aumentó de forma significativa su presencia en el mercado de envases farmacéuticos. La compañía también identifica oportunidades de crecimiento futuro en soluciones basadas en fibra, a través de iniciativas como Paboco y Blue Ocean Closures.
El área de reciclaje registró un ejercicio desigual, condicionado por los procesos regulatorios en la Unión Europea y por la presión de los precios. Desde la compañía advierten de que el bajo coste del material virgen frente al reciclado, unido a la caída de la demanda y al aumento de los costes, incrementa el riesgo de entrada de materiales de baja calidad procedentes de terceros países. En este sentido, Alpla reclama medidas correctoras para evitar efectos contraproducentes en la aplicación del futuro Reglamento europeo de envases y residuos de envases.
Pese a este escenario, el grupo mantiene su apuesta por la economía circular y ha fijado nuevos objetivos de reciclaje para 2030. Entre ellos, destaca el incremento del contenido de material reciclado posconsumo (PCR) hasta el 30 por ciento. Para alcanzarlo, Alpla prevé aumentar su capacidad instalada y planificada de reciclaje desde las 400.000 hasta las 700.000 toneladas, con inversiones anuales de 15 millones de euros a partir de 2026. Proyectos recientes, como la colaboración con NTCP en los Países Bajos para la producción de HDPE reciclado apto para contacto alimentario, marcan la hoja de ruta de esta estrategia.
Actualmente, Alpla opera plantas de reciclaje de PET y HDPE en países como Austria, Alemania, Polonia, Países Bajos, España, Italia, México, Sudáfrica, Rumanía, Tailandia y Brasil, y cuenta con nuevos proyectos en desarrollo.














