Una botella diseñada para clavarse en la arena invita a repensar nuestra conexión con el océano
Durante la 2ª Conferencia Internacional sobre Diseño para Entornos Oceánicos, celebrada en la galería AXIS de Roppongi (Tokio), el diseñador japonés Kenji Abe presentó una pieza conceptual que simula una botella de cerveza pensada para clavarse en la arena. La propuesta surge de una escena cotidiana: disfrutar de una bebida mientras se contempla el mar. Sin embargo, la falta de superficies planas en la playa complica la colocación del recipiente. Esta obra propone una solución sencilla y poética: una botella con la base puntiaguda que pueda insertarse directamente en la arena.
Lejos de ser un producto comercial, el diseño fue concebido exclusivamente como obra artística. No hay intención de fabricarla ni comercializarla. El objetivo es invitar a una reflexión visual sobre el entorno marino, sin ninguna otra funcionalidad más allá de la contemplación.
En un texto que acompaña la obra, el propio Abe explica que la inspiración surgió al imaginar la acción natural de incrustar ligeramente una botella en la arena al sentarse frente al mar. Así, diseñó una base afilada que facilita esta acción, reforzando el vínculo entre el objeto, el paisaje y la experiencia personal.
La botella fue presentada en la exposición Ocean Blindness – We Don’t Know the Ocean, un evento que pone el foco en la falta de conocimiento y atención que muchas veces se tiene hacia los océanos. La muestra fue organizada por 3710Lab.














