Las venecianas de madera ganan terreno en el interiorismo hotelero
Para Carmela Martí Decoración, las venecianas permiten trabajar la iluminación natural de una manera muy precisa. Se puede decidir cuánta luz se quiere que entre y, al mismo tiempo, mantener la privacidad. Además, con la madera se consigue que la propia solución forme parte del interiorismo y la decoración en un hotel.
Privacidad sin cerrar el espacio
Carmela Martí Decoración recurrió a las venecianas de madera natural en su proyecto para ME Marbella, en Puerto Banús. Se instalaron en los baños, integradas dentro del propio marco, para preservar la intimidad, pero con entrada de luz. Asimismo, la elección también respondía al diseño de las estancias. El tono de la madera permite mantener la continuidad con los materiales y evitar que la protección de la ventana se percibiera como un elemento independiente.
Sin embargo, no todas las venecianas funcionan igual en cualquier proyecto. La anchura de las lamas, la tonalidad, las dimensiones del hueco, el sistema de accionamiento y las condiciones del espacio deben estudiarse antes de elegirlas. En proyectos contract también entran en juego el uso frecuente y las necesidades de mantenimiento.
Espacios que cambian a lo largo del día
Otro ejemplo se encuentra en Innside Valencia Oceanic by Meliá. En este caso, las venecianas de madera que incorporó Carmela Martí Decoración en la cafetería pueden mostrar u ocultar la zona destinada al desayuno dependiendo del momento del día. En este sentido, gracias a este elemento, se puede jugar con la necesidad de abrir visualmente el espacio o hacerlo más independiente sin tener que cerrarlo de forma permanente.
Baños, restaurantes, habitaciones o zonas comunes plantean necesidades diferentes de luz y privacidad. Carmela Martí apuesta por la recuperación de las venecianas de madera, ya que responden a esa versatilidad, pues regulan ambos aspectos. Bien elegidas se añaden como un material más dentro del interiorismo hotelero.





















