Kenay Home propone refrescar la decoración en agosto sin renunciar a la esencia del hogar
Cada vez los espacios del hogar buscan una estética más fresca, ligera y luminosa. Sin embargo, adaptar la decoración a la temporada no implica necesariamente renovar el mobiliario. Desde Kenay Home, la propuesta pasa por construir los interiores desde la calma y la atemporalidad y reservar a la decoración estacional un papel más puntual, basado en pequeños cambios capaces de aportar frescura y nuevas sensaciones.
“En Kenay creemos que un hogar debe construirse desde la calma, no desde la urgencia de las tendencias. La decoración estacional tiene su lugar, pero entendida como una forma de aportar frescura, color o nuevas sensaciones sin transformar por completo el espacio”, señala Paula Martino, directora creativa de Kenay Home.
Frente a la inmediatez de las tendencias, la firma recomienda orientar las principales inversiones del hogar hacia piezas pensadas para mantenerse a largo plazo. El sofá, la mesa de comedor, la cama o los muebles de almacenaje son, según Kenay Home, elementos fundamentales del hogar y deben mantener su funcionalidad y su coherencia estética con el paso de los años.
Para estas piezas principales, optar por líneas limpias, proporciones equilibradas, una paleta de tonos neutros y materiales naturales como la madera, el lino o el algodón es la opción más recomendada. Esta base permite modificar la personalidad de los espacios según la época del año sin necesidad de sustituir el mobiliario principal. Entre las piezas que forman parte de esta propuesta se encuentran la mesa de centro redonda ASTER, de chapa de nogal; la silla LUNEL, de madera y ratán con patas metálicas en negro y natural; la silla TALL, tapizada en verde; el aparador TIDES, de 170 cm y acabado nogal; y el sofá cama LIVORNO, en color beige.
- Pequeños cambios para refrescar los espacios
Para adaptar la casa sin recargar las estancias, Kenay Home propone trabajar principalmente con la luz y las texturas. En el salón, la firma recomienda sustituir las fundas de los cojines por tejidos más ligeros en tonos arena, blanco roto o verde oliva suave. También plantea renovar los jarrones con ramas verdes o flores de temporada. Las fibras naturales, como el ratán o el yute, presentes en cestas o lámparas auxiliares, aportan un toque cálido y veraniego al espacio.
En el dormitorio, la propuesta pasa por vestir la cama con lino lavado o algodón ligero, utilizar una colcha fina y añadir una alfombra de fibras vegetales para incorporar luminosidad y textura.
A la hora de introducir elementos estacionales sin alterar la presencia del mobiliario principal, Kenay Home apuesta por una premisa: menos es más. “Nuestra regla de oro es muy sencilla: que el verano se perciba, no que invada la casa. Preferimos introducir pequeños acentos estacionales en lugar de cambiar completamente la decoración. Unos cojines, cerámica artesanal o un centro de mesa con elementos naturales son suficientes. Cuando el mobiliario tiene una base serena y atemporal, los complementos aportan frescura sin competir entre sí”, concluye Paula Martino.





















