Mario Ruiz y Arkoslight reflexionan sobre la discreción y el detalle en el diseño lumínico
El auditorio de Casa Decor acogió el pasado 8 de mayo el encuentro ‘El diseño invisible, una conversación entre el diseñador Mario Ruiz, Premio Nacional de Diseño 2016, e Israel Vázquez, director general de Arkoslight, moderada por la periodista y crítica de arquitectura Anatxu Zabalbeascoa. El acto reunió a profesionales del diseño de iluminación, prensa especializada y representantes del ámbito arquitectónico en torno a una reflexión sobre el papel de la discreción en el diseño contemporáneo.
La conversación tomó como punto de partida dos luminarias desarrolladas por Mario Ruiz para Arkoslight: Enso y Cyclop, ambas concebidas para aplicaciones de cabecero de cama. Los participantes plantearon estas piezas como ejemplos de una forma de diseñar basada en la depuración formal y en la mejora técnica de tipologías ya existentes.
Enso revisa el modelo tradicional de luminaria orientable de cabecero mediante mejoras en materiales, acabados y calidad lumínica, mientras que Cyclop incorpora una nueva propuesta formal y técnica que la firma prevé lanzar en los próximos meses. Durante el encuentro, Ruiz y Vázquez defendieron una idea de innovación ligada a pequeños ajustes y decisiones de precisión más que a cambios radicales o gestos formales evidentes. “La innovación no siempre llega en forma de ruptura visible; a veces ocurre en milímetros”, señalaron durante la charla.
A lo largo de la conversación, Mario Ruiz insistió en la idea de un diseño que acompañe el espacio sin imponerse visualmente. Para el diseñador, el concepto de “diseño invisible” no implica la desaparición completa del objeto, sino la reducción de su presencia hasta priorizar la experiencia que genera en el usuario. “Eso es imposible”, admitió al referirse a la desaparición absoluta del diseño, estableciendo una comparación con la ergonomía: cuando está bien resuelta, deja de percibirse y el objeto funciona de forma natural e intuitiva.
El encuentro derivó también hacia cuestiones relacionadas con los procesos creativos y el entorno cotidiano del diseño industrial. Mario Ruiz explicó que cocinar representa para él un contrapunto inmediato frente a la lentitud de los desarrollos industriales, donde algunos proyectos requieren años hasta materializarse.
Esa combinación entre proximidad doméstica y precisión técnica atravesó buena parte de la conversación. Ruiz reivindicó una forma de diseñar alejada de las dinámicas de consumo rápido y centrada en productos duraderos, definidos por él como “clásicos contemporáneos”, concebidos para convivir con las personas sin generar saturación visual.
Desde la perspectiva de Arkoslight, la idea de invisibilidad se relaciona también con la integración arquitectónica de la luminaria. La compañía, especializada en iluminación arquitectónica desde hace más de cuatro décadas, defendió una aproximación en la que el protagonismo recae en el espacio y en la luz emitida, más que en el objeto técnico. Según explicaron durante el encuentro, la evolución tecnológica del LED ha permitido avanzar en esa dirección mediante luminarias más compactas, precisas y discretas.
Uno de los momentos centrales de la conversación se produjo al abordar la noción de calidad en el diseño. Tanto Ruiz como Vázquez la vincularon al trabajo minucioso sobre los detalles constructivos y materiales: eliminar un tornillo visible mediante el desarrollo de un nuevo molde, ajustar un botón hasta dejarlo completamente enrasado o cuidar la respuesta táctil de una pieza. Durante este intercambio citaron la conocida frase atribuida a Ludwig Mies van der Rohe: “Dios está en los detalles”.
El encuentro concluyó con una reflexión compartida sobre la permanencia y la funcionalidad de los objetos cotidianos. Tanto Mario Ruiz como Israel Vázquez coincidieron en que el diseño invisible no consiste en ocultar los objetos, sino en depurarlos hasta hacer que su presencia resulte natural e inevitable dentro del espacio arquitectónico. Piezas discretas y silenciosas concebidas para iluminar, durar y acompañar los usos cotidianos más allá de las tendencias pasajeras.



















