El diseño del nuevo La Huella Workout Club rompe con los estereotipos de los espacios dedicados al entrenamiento
Tribeka Estudio firma un nuevo espacio de entrenamiento Hybrid de diseño brutalista
Tribeka Estudio firma el diseño de La Huella Workout Club en el corazón de Barcelona, un proyecto que replantea el modelo tradicional de gimnasio mediante una arquitectura brutalista contemporánea y una estrategia espacial orientada al máximo aprovechamiento del local. Con una materialidad basada en hormigón, acero y cristal, el estudio crea una atmósfera 'raw-tech' que combina estética, funcionalidad y experiencia, transformando cada metro cuadrado en un espacio eficiente, luminoso y con identidad propia.
Tribeka Estudio ha liderado el diseño de La Huella Workout Club, ubicado en el centro de Barcelona, con un planteamiento que redefine el concepto tradicional de gimnasio. El proyecto se caracteriza por una arquitectura brutalista contemporánea y una estrategia espacial pensada para maximizar el aprovechamiento del local, integrando funcionalidad, estética y eficiencia en un espacio dedicado al entrenamiento.
Desde el inicio, el objetivo fue claro "queríamos que el proyecto se alejara de los códigos habituales del sector fitness, con tendencia a ser espacios oscuros, sobrecargados y excesivamente tematizados" explica Germán Morales, CEO de Tribeka Estudio. A través de una innovadora propuesta con identidad propia, en este nuevo club dedicado al entrenamiento Crossfit, Hyrox y fuerza el diseño trasciende a lo puramente estético y aporta estructura, carácter y experiencia.
Atmósfera Raw-tech
El diseño de La Huella Workout Club se sustenta en una materialidad esencial que combina hormigón, acero y cristal. El hormigón aporta solidez y continuidad visual; el acero introduce un lenguaje industrial preciso y delimita elementos clave, que alberga los vestuarios; mientras que el cristal permite la apertura de visuales y elimina la sensación de oscuridad propia de los gimnasios convencionales. Esta combinación de materiales genera una atmósfera raw-tech, elegante y contemporánea, donde la propia arquitectura se integra como elemento activo del entrenamiento.
Una distribución que optimiza el espacio
Más allá de la estética, el estudio subraya la relevancia del análisis técnico previo al diseño en todos sus proyectos. Durante la primera visita al local de 800 metros cuadrados, se identificó un requisito clave: la sala de entrenamiento debía aprovecharse al máximo, manteniendo toda la superficie útil disponible.
Para lograrlo, el estudio decidió reubicar los vestuarios a un pasillo, un espacio normalmente secundario. Esta estrategia liberó la planta principal, optimizó el layout y permitió integrar una zona de living cómoda, una tienda con presencia real y un recorrido fluido hacia las salas de entrenamiento.
El acceso se convierte así en un elemento arquitectónico protagonista, potenciado por un gran espejo que amplifica la percepción espacial y refleja la estructura de acero de los vestuarios. De este modo, la zona inicialmente compleja se transforma en uno de los espacios más reconocibles y funcionales del proyecto. “Estamos muy satisfechos con el resultado de este proyecto, que es fruto de una estrecha colaboración con nuestro cliente La Huella Workout Club, basada en la confianza y en una visión compartida desde el inicio” explica Germán Morales, quien apunta, además, que el proyecto responde a la máxima del estudio: “el retail no se diseña para una fotografía, sino para ser vivido”.
La combinación de materiales genera una atmósfera 'raw-tech', elegante y contemporánea, donde la propia arquitectura se integra como elemento activo del entrenamiento.

















