La firma de interiorismo textil ha diseñado las cortinas, enrollables y mantas de este hotel ubicado en la costa vasca
Carmela Martí transforma el hotel boutique Hiru Uhinak con sus textiles
Carmela Martí participa en el proyecto del Hiru Uhinak Hotel de Deba mediante el diseño y confección a medida de cortinas, enrollables y complementos textiles, integrados dentro del planteamiento global de interiorismo. Su intervención responde a criterios técnicos y funcionales vinculados al control de la luz natural, la privacidad, la durabilidad y el confort del huésped, asegurando la coherencia estética y material con la identidad arquitectónica y el entorno del establecimiento.
Frente al mar Cantábrico, en la localidad guipuzcoana de Deba, el Hiru Uhinak Hotel se plantea como una reinterpretación contemporánea del hotel de playa tradicional. El proyecto, inspirado en la leyenda vasca de las tres olas, articula su propuesta en torno a la relación entre paisaje, memoria y cultura local, trasladada a una estética serena y depurada.
En este marco conceptual, la intervención textil del estudio de interiorismo se integra en el conjunto con un planteamiento preciso, alineado con los criterios de diseño del establecimiento. Sus textiles decorativos forman parte de la configuración interior del hotel y contribuyen a consolidar su identidad, en coherencia con la propuesta arquitectónica y el entorno en el que se ubica.
Enmarcar el paisaje controlando la luz
Las cortinas y enrollables desarrollados por la firma para el hotel trascienden su función decorativa y se integran como elementos funcionales dentro del proyecto. Además de garantizar la privacidad, contribuyen a la organización espacial y a la cualificación ambiental de las estancias, en coherencia con el concepto global del establecimiento y su vinculación con el entorno.
Confeccionados a medida para este proyecto, estos sistemas textiles permiten una regulación controlada de la entrada de luz natural, adaptándose a las distintas orientaciones del edificio y favoreciendo el confort visual del huésped. Al mismo tiempo, actúan como un recurso arquitectónico que enmarca las vistas sin interferir en ellas, reforzando la relación entre interior y exterior. La selección de tejidos, con acabados naturales y tonalidades neutras, así como el tratamiento de texturas y caídas, responde a los criterios estéticos y materiales definidos para el conjunto del espacio.
El proyecto de interiorismo textil incorpora igualmente un componente técnico a través de los sistemas enrollables desarrollados por el estudio. Seleccionados por su funcionalidad y limpieza visual, estos elementos están concebidos para garantizar privacidad sin comprometer la entrada de luz natural. Asimismo, responden a los requisitos de calidad y durabilidad propios de un establecimiento hotelero de categoría superior. El equipamiento textil se completa con mantas dispuestas en las habitaciones, diseñadas para cumplir una doble función, tanto como complemento de abrigo como plaid sobre la cama, aportando versatilidad y coherencia con el conjunto.
En el hotel, cada elemento responde a una lógica de diseño definida. Cortinas y enrollables se integran como parte activa del proyecto, evidenciando el papel del textil como recurso al servicio de la arquitectura, el confort y la identidad del espacio, con el objetivo de optimizar la experiencia del huésped.














