Entrevista a José María Gimeno, CEO y director creativo de Summumstudio
El estudio Summumstudio ha construido una trayectoria basada en la integración de arquitectura, interiorismo, branding y diseño de producto como parte de un mismo sistema creativo. Sus intervenciones siempre destacan en Casa Decor que abre sus puertas el próximo 9 de abril. José María Gimeno, CEO y director creativo de Summumstudio, recorre los hitos que han marcado la evolución del estudio, así como su relación con la experimentación material y espacial, y su manera de entender la luz, la materia y el relato como elementos inseparables en la construcción efímera.
Summumstudio se ha consolidado como uno de los estudios más disruptivos del panorama nacional. ¿Qué hitos considera clave en la evolución del estudio desde sus inicios hasta la actualidad?
Nuestra evolución responde a una manera constante de entender el diseño. Desde nuestros inicios en 2007 tuvimos claro que queríamos trabajar desde una visión transversal, integrando arquitectura, branding y diseño de producto en un mismo sistema de pensamiento estratégico.
Cada disciplina aporta una mirada distinta, pero complementaria: la arquitectura nos da la escala y la visión global; el branding nos permite construir la identidad y relato; y el diseño de producto nos lleva a la precisión del detalle y a la experiencia más cercana al usuario. Esa decisión inicial ha marcado todo lo que vino después. Summumstudio no se entiende sin esa visión interdisciplinar, que nos da libertad creativa pero también nos exige un mayor rigor, porque cada decisión afecta a varias capas del proyecto. Para nosotros, arquitectura, branding y diseño de producto funcionan como vasos comunicantes dentro de un mismo sistema creativo.
En este sentido, no es casualidad que hayamos obtenido recientemente varios reconocimientos tanto en premios vinculados al diseño gráfico y la identidad, diseño de producto y arquitectura interior y efímera. Es el resultado de una apuesta clara: entender que todas estas disciplinas forman parte de un mismo sistema y que deben dialogar entre sí.
Como ha comentado anteriormente, su trabajo se mueve con naturalidad entre la arquitectura, el interiorismo, el branding, las instalaciones efímeras... ¿Cuál es su fuente de inspiración?
La inspiración la encontramos en la capacidad de conectar relato, función y emoción en un mismo gesto. Es un ejercicio que nace precisamente de ese cruce entre disciplinas. Nos interesa cómo una estrategia de marca puede condicionar una arquitectura o cómo un detalle de producto puede transformar la experiencia de un espacio completo. Esa relación constante entre escalas genera una dinámica muy rica desde el punto de vista creativo.
También observamos mucho el comportamiento de las personas. Es nuestro eje. Cómo habitan, cómo recorren, cómo interactúan con los materiales. Diseñamos pensando en la experiencia real, no solo en la imagen final. En ese sentido, trabajamos casi como usuarios de nuestros propios proyectos, buscando que cada decisión tenga sentido más allá de lo estético.
La innovación es una constante en su trayectoria, tanto en el uso de materiales como en soluciones espaciales. ¿Qué papel juega la experimentación en sus proyectos y cómo gestiona el ‘riesgo creativo’?
La experimentación forma parte de nuestro proceso natural. Cada proyecto es una oportunidad para explorar materiales, técnicas o planteamientos espaciales que nos obliguen a ir un paso más allá. No entendemos la innovación como algo accesorio, sino como una forma de mantener vivo el estudio.
En este sentido, la arquitectura efímera ha sido y sigue siendo fundamental. Es un formato que nos permite ensayar ideas con una intensidad muy concentrada, probar soluciones que en un proyecto permanente serían más difíciles de implementar y trabajar con un ritmo creativo mucho más ágil. Funciona como un verdadero laboratorio: nos obliga a sintetizar el concepto, a ser claros en el relato y a asumir riesgos con mayor valentía. Ese entrenamiento constante termina permeando en los proyectos de mayor escala. La arquitectura efímera nos mantiene en un estado de alerta creativa permanente.
El riesgo creativo, sin embargo, no es improvisación. Está respaldado por análisis, experiencia y rigor técnico. Nos interesa trabajar en ese punto de tensión donde todavía no hay respuestas cerradas, pero siempre desde una base sólida. Mantenerse en ese ‘filo’ exige equilibrio: arriesgar lo suficiente para evolucionar sin perder coherencia ni funcionalidad.
Dos intervenciones premiadas de Summumstudio en Casa Decor: Wow Designe (izquierda) y Neolith (derecha). Fotos: Nacho Uribesalazar.
En un momento en el que la sostenibilidad y la eficiencia son ejes centrales, ¿cómo integra Summumstudio estos criterios sin renunciar a un discurso narrativo propio?
El principal reto es ser coherentes. La sostenibilidad no puede reducirse a una etiqueta ni a la elección puntual de un material ‘eco-friendly’, implica pensar el proyecto en su totalidad. Desde el inicio debemos prever cómo se construirá, cómo podrá desmontarse si es necesario, cómo se mantendrá en el tiempo, qué consumo energético tendrá y qué huella social generará.
Eso nos obliga a trabajar desde una mirada holística, donde lo económico, lo ambiental y lo humano están interconectados. No se trata solo de eficiencia energética, sino de durabilidad, de responsabilidad en los procesos y de respeto por el contexto en el que intervenimos.
En la arquitectura efímera esta reflexión es aún más exigente, porque el ciclo de vida es más corto y el impacto inmediato. Ahí la coherencia no es opcional.
Al mismo tiempo, creemos que sostenibilidad y narrativa no son conceptos opuestos. Un proyecto responsable necesita un relato claro que explique sus decisiones y las haga comprensibles. El desafío está en integrar esa responsabilidad sin renunciar a la innovación ni a la calidad estética, demostrando que el diseño puede ser riguroso, bello y consciente al mismo tiempo.
El diseño de producto es otra de las líneas clave en el desarrollo de Summumstudio. ¿Cuál es su apuesta creativa?
El diseño de producto está en el origen de todo. Mi formación como diseñador industrial marcó profundamente la manera en la que entendemos cualquier encargo. Esa mirada nos ha permitido trasladar a la arquitectura y al interiorismo una obsesión por el detalle que, en muchos casos, se diluye cuando aumenta la escala.
Para nosotros es fundamental que un proyecto grande no implique perder definición. El diseño de producto nos ha dado herramientas para trabajar con precisión, para controlar decisiones hasta el último milímetro y entender que la experiencia final depende muchas veces de aspectos aparentemente pequeños. Trabajar entre distintas disciplinas nos permite intervenir en toda la cadena de valor del diseño, desde la estrategia hasta el objeto final.
Con el tiempo comprendimos que esta especialización era también una oportunidad estratégica. Son pocos los estudios que, además de desarrollar arquitectura e interiorismo, cuentan con una línea de producto propia. Abrir esa vía fue un paso natural: crear piezas con identidad que alimentaran nuestros proyectos y, al mismo tiempo, construir un sello propio que reforzara la coherencia del estudio.
Hoy el diseño de producto tiene una doble dimensión: es una extensión natural de los espacios que proyectamos y una línea autónoma que nos conecta con la industria y con los procesos reales de fabricación.
Este mes de abril abre sus puertas Casa Decor, escenario en el que se ha consolidado Summumstudio e incluso fue premiado en 2024 con una instalación para Neolith. ¿Qué opinión le merece la exposición?
Casa Decor es un formato que permite experimentar con una libertad que no siempre se da en otros contextos. Es un espacio donde el diseño se expone de forma directa y donde el público puede recorrer y vivir las propuestas sin intermediarios.
Para nosotros ha sido una plataforma decisiva. Ganar con WOW Design, con el proyecto Hammam, supuso un punto de inflexión importante para el estudio; fue un hito que marcó nuestra proyección y consolidó una manera de trabajar basada en el concepto, la narrativa y la coherencia material. En la edición siguiente participamos con WOW sin opción a premio por ser parte del jurado. Y al año siguiente, obtuvimos el segundo reconocimiento con Neolith, con A Reflection of Who We Are, reafirmó esa línea. Hemos sido el único estudio que ha obtenido reconocimientos en años consecutivos.
Más allá de los premios, Casa Decor nos interesa porque exige claridad y coherencia: el visitante percibe inmediatamente cuándo un espacio tiene un discurso sólido.
¿Qué nos puede comentar de su participación este 2026?
En esta edición trabajamos junto a Cosentino en una propuesta que parte de una reflexión muy clara: hay espacios que no se imponen, se revelan. Vamos a presentar a nivel nacional el producto Eclos en este espacio. Estamos muy orgullosos de haber sido elegidos para esta primera presentación. Partimos del concepto Manantial que trata de presentar el nacimiento del material.
Nos interesa explorar la idea de transformación, de capas y de tiempo. No buscamos un escenario espectacular, sino una atmósfera que cambie con la luz, con el recorrido y con la percepción de quien lo visite. El proyecto gira en torno a la relación entre materia y luz. Queremos que el espacio no sea un simple contenedor, sino un organismo que reaccione y se descubra poco a poco. Nos atrae esa arquitectura que no se explica de inmediato, que necesita ser atravesada y experimentada.
Será una propuesta contenida en lo formal, pero intensa en lo conceptual. Más que un impacto visual inmediato, buscamos una experiencia y una inmersión que deje poso.
Para finalizar, ¿nos podría anticipar alguno de los próximos proyectos en los que esté trabajando el estudio?
Actualmente estamos desarrollando proyectos en arquitectura interior, branding y diseño de producto, tanto en España como en el ámbito internacional, como hoteles, oficinas, obra residencial, sistemas de iluminación, colecciones de cerámica o mobiliarios, además de otros proyectos de branding.
Como hemos comentado, para Summumstudio todas estas disciplinas forman parte de un mismo sistema. Esa transversalidad nos permite abordar los proyectos desde la estrategia hasta la materialización final del espacio. No entendemos el branding sin su traducción espacial, ni la arquitectura sin un relato claro, ni el producto desligado del contexto en el que se integra. Nos interesa que cada proyecto se conciba desde esa visión global, donde estrategia, espacio y objeto evolucionen de forma coherente.
Buscamos retos que nos permitan seguir profundizando en esa integración y mantener viva la exigencia creativa que define al estudio.

















