‘Passatge’: cómo aprovechar los condicionantes del entorno para crear tejido urbano
Marta Sallent, Lucía Verger, Khaoula Edahbi y Joana Armengol.
16/02/2026El proyecto ‘Passatge’ fue una de las audaces propuestas presentadas en la edición 2026 de la asignatura Talleres en Soluciones Constructivas ToSCA, impartida en el grado de arquitectura de la Escola d’Arquitectura del Vallès (ETSAV-UPC), promovida por Interempresas Media y que contó con el patrocinio de AluminIos Marton, Extrual y Ursa Ibérica. Este proyecto mereció el reconocimiento ‘Habitabilidad y accesibilidad’.
El proyecto de edificio residencial ‘dual’ se ubica en una parcela de 847 m² en el municipio de L’Ametlla del Vallès (Barcelona), en una zona de viviendas unifamiliares aisladas clasificada por el Plan General de Ordenación Urbana como zona de pendiente, clave 6A1-UB. El solar, situado entre la calle Bertí y la calle Agudes, presenta una pendiente pronunciada orientada al suroeste y amplias vistas sobre el paisaje natural, factores que son decisivos a la hora de definir la propuesta.
El proyecto propone una vivienda bifamiliar como respuesta a las nuevas condiciones de habitabilidad contemporáneas, explorando modelos de convivencia flexibles que permitan usos diversos a lo largo del tiempo. Esta condición ‘dual’ propone una estructura compartida capaz de fomentar relaciones, intercambios y economías de escala.
La propuesta arquitectónica se basa en asentar las dos viviendas en línea con la pendiente natural y la longitud de la parcela. Esta decisión permite una integración respetuosa con la topografía existente, minimizando los movimientos de tierra y garantizando que ambas viviendas disfruten de una orientación óptima y de las mejores vistas posibles. Los volúmenes se escalonan para evitar interferencias visuales y fomentar una relación directa con el exterior.
El acceso a las viviendas se realiza desde la calle, en el nivel superior, donde se encuentran las plazas de aparcamiento obligatorias. Desde este punto comienza un recorrido descendente que estructura el proyecto y jerarquiza los espacios. Debido a la pronunciada pendiente, la presencia de escaleras se convierte en un elemento fundamental. Por ello, se propone unificar las escaleras principales de las dos viviendas situándolas entre los dos volúmenes, creando así un paso exterior que atraviesa la parcela de arriba abajo. Este paso actúa como espacio de circulación y social, permitiendo la prolongación de la actividad interior al exterior. La prolongación de los tejados crea zonas cubiertas y descubiertas a lo largo del recorrido, asegurando la protección de la lluvia sin perder la conexión con el entorno. Al atravesar la parcela en su totalidad, el pasaje crea una ‘calle doméstica’ que permite nuevas rutas peatonales y nuevas actividades en el barrio. Además, en la parte expuesta del pasaje se conservan tres árboles preexistentes alineados, creando un paisaje natural íntimo que contrasta con la vista lejana hacia el suroeste.
Las habitaciones se organizan de arriba abajo siguiendo un gradiente de privacidad, desde los espacios más públicos hasta los dormitorios. Dado que el pasaje es un espacio abierto y potencialmente accesible para cualquier vecino, los dormitorios no tienen acceso directo al mismo, sino que solo se accede a ellos desde el interior de cada vivienda a través de escaleras más empinadas y compactas. Este tipo de escalera también se encuentra en otros puntos del interior, lo que garantiza la posibilidad de comunicar los espacios internamente.
El sistema de construcción se basa en gran medida en materiales cerámicos. Los cerramientos verticales están construidos con ladrillos cerámicos tipo ‘gero’ a la vista en el exterior y un revestimiento interior de placas de yeso con aislamiento. Los suelos están construidos con vigas de madera vista y bóvedas de cerámica, creando techos abovedados que añaden carácter y calidez a los espacios. El suelo cerámico continuo, tanto en el interior como en el exterior, refuerza la continuidad espacial, mientras que la carpintería de madera interactúa con la estructura vista.
Los tejados planos y transitables, ligeramente inclinados hacia el exterior, canalizan el agua de lluvia hacia la parte desocupada de la parcela, que se mantiene verde, y las barandillas se resuelven con lamas que garantizan la seguridad sin obstruir nunca las vistas. Los servicios discurren por debajo del paso y se ramifican bajo las losas, lo que permite una lectura clara de los espacios.
En conjunto, el proyecto ofrece una respuesta que se adapta a las condiciones topográficas, normativas y paisajísticas del lugar. La combinación de la distribución, la circulación, el sistema constructivo y la relación con el exterior permite crear dos viviendas equilibradas pero distintas, con identidad propia, unidas por una estructura común.


































































