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El edificio muestra una flamante y renovada fachada de vidrio

Castellana 77, nuevo icono en el corazón de Madrid

Andrés Rubio21/06/2019
Una ciudad como Madrid, moderna, abierta y cosmopolita, no puede quedarse atrás en un sector tan flamante y atractivo como es el de la arquitectura. Consciente de ello, la urbe lleva años apostando por la construcción y la rehabilitación de edificios, generando inmuebles sostenibles y a la vanguardia del diseño y la estética.
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Castellana 77, edificio rehabilitado en AZCA, en Madrid. © Fernando Andrés.

Situado en la supermanzana de AZCA, uno de los principales distritos financieros de la capital, Castellana 77 es el ejemplo perfecto de la apuesta de Madrid por la arquitectura sostenible. Inmueble construido en 1977, las actuales exigencias constructivas demandaban una reforma del edificio, que debía adaptarse a los nuevos tiempos y ofrecer soluciones en materia de eficiencia y ahorro energético.

Gmp, empresa propietaria de Castellana 77, ha liderado el proyecto de rehabilitación integral, apoyándose en la prestigiosa firma internacional luis vidal + arquitectos. El mismo Luis Vidal reconocía el enorme reto que supuso la obra: “Es una responsabilidad proponer un nuevo diseño para un edificio que forma parte de la identidad madrileña. Nuestro objetivo en Castellana 77 ha sido su puesta en valor, creando un nuevo inmueble reconocible, flexible y sostenible que genere un espacio de calidad y cuya nueva imagen se integre por mérito propio en el perfil de Madrid, una ciudad que respeta sus raíces, pero mirando al futuro”.

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El diseño de la fachada es uno de los elementos más destacados. © luis vidal + arquitectos.

La respuesta, desde prácticamente todos los niveles de la arquitectura, no ha podido ser mejor. El nuevo edificio Castellana 77, rehabilitado de forma integral, se erige como uno de los nuevos iconos de la construcción madrileña, haciéndose un hueco de forma incontestable en el paisaje urbano de la ciudad. Su diseño de vanguardia, su apuesta por la sostenibilidad y su impactante estética, son solo algunos de los detalles que hacen que el inmueble esté presente en la retina de la población de la capital.

Es la fachada, sin duda, lo que más llama la atención en el primer encuentro de Castellana 77 con cualquier visitante. Su propuesta arquitectónica, con multitud de lamas que surcan la piel del edificio, resulta tremendamente atractiva y dota al inmueble de un movimiento capaz de hipnotizar a los transeúntes que circulen, en cualquier momento del día, por la zona.

Por si fuera poco, a la función estética de las lamas hay que añadirle la sostenible, ya que son las encargadas de proteger el edificio de la incidencia solar directa. Con una orientación diferente en cada una de ellas y separadas ligeramente de la fachada para facilitar su mantenimiento y limpieza, las lamas tienen 60 cm de vuelo y consiguen dar una pequeña sombra que resulta clave para aumentar las prestaciones energéticas del edificio. Su colocación y orientación, por lo tanto, no han sido ni mucho menos al azar. Todas y cada una de ellas han sido instaladas después de un riguroso estudio del soleamiento y sombreamiento en las orientaciones oeste, este y sur de la fachada, a diferentes horas y durante todos los días del año.

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Las cuatro fachadas son diferentes, en función del diseño y la exposición solar. © luis vidal + arquitectos.

La protección de la incidencia solar, esencial durante el día, pasa a ser secundaria por la noche, momento en el que la función estética de las lamas gana un protagonismo absoluto. Su iluminación, con una amplia gama cromática, potencia la visibilidad del edificio y le permite destacar por encima de otras construcciones de su entorno, haciendo que el inmueble sea uno de los más visitados y fotografiados de la zona.

En definitiva, las actuaciones llevadas a cabo en Castellana 77 han rehabilitado casi al completo el edificio, renovando las instalaciones y transformando sus 18 plantas sobre rasante, haciendo mucho más flexible su planta baja y accesos y permitiendo que el inmueble pueda acoger tanto locales comerciales como oficinas. Por otro lado, se han recuperado las cuatro plantas de garaje, con más de 200 plazas de aparcamiento entre las que se incluyen varias destinadas a vehículos eléctricos, a vehículos de bajas emisiones y a bicicletas.

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Planta de acceso a Castellana 77. © luis vidal + arquitectos.

Fachada viva y en movimiento

Es la fachada, sin duda, el elemento que más destaca en el nuevo edificio Castellana 77, tanto desde el punto de vista estético, con su sensación de movilidad, como desde el relacionado con la sostenibilidad.

Con paneles SunGuard® SN 70/41, de Guardian Glass, vidrio procesado por Tvitec System Glass y el perfecto trabajo de la empresa fachadista, FERGA, la envolvente de Castellana 77 pasa por ser uno de los nuevos iconos de la arquitectura y la construcción madrileña. Se antoja muy difícil que cualquier persona que pase por AZCA, el distrito en el que está ubicado el inmueble, no se detenga unos instantes a valorar y contemplar las sinuosas formas de las lamas, explorando el edificio por los cuatro costados.

Principalmente, los trabajos exteriores de Castellana 77 se han basado en dos grandes actuaciones. La primera, cronológicamente, consistía en desmontar la fachada original, una envolvente que en su momento cumplía su función pero que en pleno siglo XXI estaba desactualizada y envejecida. La segunda, como es lógico, era instalar la nueva fachada, acorde con los actuales tiempos y las exigencias constructivas del presente. Esta nueva envolvente incluía, a su vez, diferentes tipos en función de la zona y la orientación: fachada con sistema de muro cortina, fachada de muro cortina con protección de lamas y fachada ventilada.

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La fachada final es fruto del trabajo conjunto de diferentes empresas. © Fernando Andrés.

El muro cortina está formado por una subestructura de aluminio extruido y paneles de vidrio transparente con cámara, capa de control solar, templado interior y laminar exterior con capa selectiva y serigrafía en fachada sur. Con una transmisión luminosa del 70%, el vidrio se une a la carpintería de aluminio gracias a fijaciones ocultas metálicas y al uso de silicona estructural. El sistema añade, por otro lado, gomas de estanqueidad y tornillería inoxidable, y permite la ventilación de los cantos de los vidrios, evitando así condensaciones.

En total, Tvitec procesó casi 9.000 metros de vidrio aislante, material que ha contribuido de forma esencial a la eficiencia energética, la luminosidad, la seguridad y el atenuamiento de la contaminación acústica. Fueron, aproximadamente, 2.000 unidades de vidrio, instaladas a lo largo y ancho de esta torre de 62 metros de altura.

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El vidrio, uno de los protagonistas de Castellana 77. © Fernando Andrés.

Todos los vidrios han sido fijados a montante, con silicona estructural mediante perfil en forma de U, formando parte del intercalario y con unas prestaciones generales de U=1,1 W/m2k. Según la fachada y su orientación, las diferentes piezas de vidrio tienen unas especificaciones concretas:

Vidrios de la fachada sur MC-01

Vidrios de dimensiones 1,52 x 3,30 m y vidrios de ajuste en los laterales. Los vidrios son de doble acristalamiento compuestos de:

  • Luna exterior: vidrio laminar 6.6.4 con ambas lunas templadas, con la cara exterior con serigrafiado especial. Capa de control solar que proporciona una transmisión de luz mayor de 50% y un factor solar menor de 30%.
  • Cámara: 20 mm de gas argón. Intercalario negro en forma de U.
  • Luna interior: vidrio monolítico templado de 8 de mm de espesor.

Vidrios fachada oeste MC-02 y este MC-03

Instaladas unidades de vidrios de dimensiones de 1,52 x 3,30 m:

  • Luna exterior: vidrio laminar 6.4.2 con ambas lunas recocidas, con revestimiento altamente selectivo en la superficie 4 que proporciona una transmisión de luz mayor de 70% y un factor solar menor de 40%.
  • Cámara: 20 mm de gas argón. Intercalario negro en forma de U.
  • Luna interior: vidrio monolítico templado de 8 de mm de espesor.

Vidrios fachada norte MC-04

En la fachada norte no es necesaria la capa selectiva y solo se incluye una capa bajo emisiva, con vidrios de dimensiones de 1,52 x 3,30 m y vidrios de ajuste en los laterales. La UVA se compone de:

  • Luna exterior: vidrio laminar 6.4.2 con ambas lunas recocidas, capa de control solar y bajo emisiva que proporciona una transmisión de luz mayor de 80% y un factor solar menor de 60%.
  • Cámara: 20 mm de gas argón. Intercalario negro en forma de U.
  • Luna interior: vidrio monolítico templado 8 de mm de espesor.

Vidrios fachada sur y este MC-05

Vidrios de dimensiones de 2,28 x 4,00 o 3,20 m compuestos de:

  • Luna exterior: vidrio laminar 6.4.2 con ambas lunas recocidas, capa de control solar y bajo emisiva que proporciona una transmisión de luz mayor de 70% y un factor solar menor de 40%.
  • Cámara: 20 mm de gas argón. Intercalario negro en forma de U.
  • Luna interior: vidrio laminar 6.4.2.
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Durante la noche, el edificio luce totalmente diferente. © luis vidal + arquitectos.

Sacando lo mejor de la luz solar

Domar la luz, sacar el máximo provecho de ella, pero sin tener que lidiar con sus inconvenientes. Este era uno de los grandes objetivos del diseño arquitectónico de Castellana 77. El trabajo del vidrio, vital para cumplir con esta misión, ha contado además con un socio perfecto, las lamas curvas de EFTE. La unión entre los dos materiales ha dotado al edificio de unas prestaciones energéticas envidiables y de una figura icónica, ampliamente reconocida en el skyline de Madrid.

El estudio previo a la rehabilitación de la fachada fue exhaustivo. Nada de lo que después iba a configurar la envolvente del inmueble podía depender del azar. Así, se realizó un riguroso análisis de las condiciones térmicas, lumínicas y de la propia situación del edificio para desarrollar un sistema paramétrico que pudiera dar respuesta a esta naturaleza dual de la luz: fuente de energía pero también de calor.

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Miles de lamas colaboran en la eficiencia y ahorro de energía. © Fernando Andrés.

Las lamas EFTE, junto al vidrio, han hecho posible que la luminosidad no se haya visto enfrentada a la eficiencia energética, permitiendo el paso de la luz pero no del calor y, además, haciendo posible la retroiluminación. Una piel pionera en la que destacan las miles de lamas, cada una colocada en una estudiada posición según el análisis del soleamiento y sombreamiento.

Desde el punto de vista del diseño, uno de los elementos más destacados de Castellana 77 es que no existen dos fachadas iguales. Cada visitante verá un edificio “diferente”, dependiendo del punto de vista desde donde contemple el inmueble. A esto hay que unir que la misma construcción cambia según la hora. Durante el día, el sol y la sombra juegan con las lamas y la fachada de vidrio, experimentando variaciones según la intensidad de luz recibida. Durante la noche, las diferentes configuraciones lumínicas de la envolvente provocan que el edificio tenga multitud de identidades.

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La unión entre las lamas y el vidrio, claves en Castellana 77. © Fernando Andrés.

Otras especificaciones

Conseguir que Castellana 77 fuera un edificio sostenible necesitaba de la colaboración de prácticamente todos los elementos implicados en su rehabilitación. La fachada de vidrio ha sido, sin duda, uno de los grandes protagonistas, pero el inmueble ha requerido del trabajo de otros muchos materiales e instalaciones.

La climatización, por ejemplo, incorpora vigas frías multisistema que proporcionan una óptima eficiencia energética y un excelente confort térmico y acústico. También consigue una sobresaliente calidad del ambiente con uso exclusivo de aire primario, procedente del exterior.

La iluminación es otro de los puntos destacados del edificio. El interior aprovecha al máximo la luz natural, lo que siempre se traduce en bienestar para los usuarios. Pero cuando se necesita algo más, se consigue una iluminación extra mediante luminarias de alta eficiencia con tecnología LED.

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La iluminación natural, una constante en los interiores del edificio. © Fernando Andrés.

Certificaciones y reconocimientos

El buen hacer de Castellana 77 ha hecho que la rehabilitación de este inmueble madrileño haya obtenido numerosas certificaciones que ponen de manifiesto su apuesta por el medio ambiente y bienestar de sus usuarios, priorizando ante todo la sostenibilidad y eficiencia de sus materiales.

El edificio cuenta con la Certificación LEED Platino en la categoría Core & Shell, otorgada por el US Green Building Council (USGBC). Se trata de una certificación de enorme prestigio a nivel internacional en lo que se refiere al comportamiento sostenible de las construcciones. Su objetivo es, principalmente, promover edificios respetuosos con el medio ambiente, viables desde el punto de vista económico y confortables para los usuarios, características fácilmente reconocibles en Castellana 77.

Por otro lado, el nuevo icono de la capital se ha convertido en uno de los primeros edificios de Madrid en haber iniciado la tramitación de la certificación WELL en la categoría de Core & Shell. En este caso, se trata de una certificación internacional centrada exclusivamente en la salud y el bienestar, basada en siete años de investigación científica, médica y arquitectónica.

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El edificio destacada por su sostenibilidad y eficiencia. © Fernando Andrés.

Por último, Castellana 77 ha conseguido la máxima calificación DIGA (Distintivo Indicador del Grado de Accesibilidad) 5 estrellas. Este reconocimiento convierte al inmueble madrileño en el segundo edificio de oficinas que obtiene el nivel más alto en esta certificación de accesibilidad. DIGA, creada por la Fundación Shangri-La, es una certificación que busca el desplazamiento cómodo y seguro de cualquier persona, sea cual sea su condición.

En cuanto a premios, Castellana 77 también ha obtenido diferentes reconocimientos que consolidan su apuesta constructiva y de diseño. Sin ir más lejos, el inmueble ha recibido el Premio a la Mejor Arquitectura de Oficina de España en los European Property Awards 2017. Por otro lado, los German Design Awards 2019 concedieron una Mención Especial al edificio, mientras que en los Architizer A + Awards 2018 la construcción madrileña se alzó con una meritoria posición de finalista.

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El edificio cambia su aspecto en función del punto de vista. © luis vidal + arquitectos.

Ficha técnica

  • Proyecto: Rehabilitación Castellana 77
  • Lugar: Madrid
  • Cliente: Grupo Gmp
  • Arquitecto: luis vidal + arquitectos
  • Vidrio: SunGuard® SN 70/41 de Guardian Glass
  • Procesadores del vidrio: Tvitec System Glass
  • Fachada: Ferga
  • Construcción: 1977
  • Rehabilitación: 2017
  • Altura: 62 metros
  • Superficie total: 21.000 m2
  • Plantas: 22 (18 sobre rasante + una de instalaciones)
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Castellana 77 se emplaza en AZCA, junto a otras construcciones notables. © luis vidal + arquitectos.
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Las lamas tienen una amplia variedad cromática. © Fernando Andrés.
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Castellana 77 ha recibido numerosos premios por su diseño.

Empresas o entidades relacionadas

Guardian Glass
Tvitec, S.L. (Técnicas de Vidrio Transformado)

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