La precisión de una arquitectura que cuida
En la arquitectura sanitaria, el valor de un edificio no reside únicamente en su imagen. También se mide en su capacidad para orientar, proteger y acompañar a quienes lo utilizan cada día.
La entrada de luz natural, el aislamiento, la accesibilidad o la claridad de los recorridos influyen directamente en la experiencia de pacientes y profesionales. Son decisiones que, sin reclamar protagonismo, determinan cómo se percibe y funciona el espacio.
Desde esta perspectiva se plantea el nuevo Centro de Salud Zona 3 de Albacete, proyectado por Relatio Arquitectos y concebido para sustituir unas instalaciones que habían quedado limitadas por su tamaño y sus condiciones de accesibilidad.
El edificio, operativo desde marzo de 2026, dispone de más de 1.800 m² distribuidos en tres plantas. Alberga 24 consultas de medicina, enfermería y atención pediátrica, además de salas de curas, extracciones, formación y diferentes unidades de apoyo. La infraestructura presta servicio a una población cercana a las 16.500 personas. (Junta de Castilla-La Mancha)
Una presencia contenida
En un edificio sanitario, la relación con el exterior debe resolverse desde un equilibrio preciso. Los huecos deben favorecer la iluminación y la percepción de apertura, pero también responder a las necesidades de aislamiento, privacidad, protección y uso continuado.
Las carpinterías del Centro de Salud Zona 3 incorporan la serie E 75HO de Extrual, un sistema practicable con rotura de puente térmico y hoja oculta.
Esta configuración permite que el perfil de la hoja quede visualmente integrado detrás del marco cuando se observa desde el exterior. La ventana practicable pierde así parte de su lectura convencional y se aproxima estéticamente a una solución fija.
El resultado es una composición más limpia y homogénea, en la que las aperturas mantienen su funcionalidad sin fragmentar innecesariamente la fachada. La carpintería está presente, pero no compite con la arquitectura.
Reducir el marco, ampliar la percepción
Ocultar la hoja no es únicamente una decisión estética. Al disminuir la cantidad de aluminio visible, aumenta la proporción perceptiva del vidrio y se favorece una relación más directa entre el interior y la luz exterior.
Esta cualidad adquiere especial relevancia en espacios vinculados al cuidado. Consultas, zonas de espera y áreas de circulación necesitan ambientes serenos, legibles y confortables, alejados de la sensación cerrada e institucional que ha caracterizado tradicionalmente a parte de la arquitectura sanitaria.
En este contexto, la E 75HO contribuye a ordenar el hueco desde la discreción. Su geometría permite mantener una imagen exterior continua, mientras la carpintería conserva las posibilidades de apertura necesarias para el funcionamiento cotidiano del edificio.
Prestaciones para un uso intensivo
La contención visual del sistema convive con una respuesta técnica desarrollada para envolventes exigentes.
La serie E 75HO es un sistema de ventana, balconera y puerta practicable con rotura de puente térmico. Según las configuraciones ensayadas por Extrual, puede alcanzar una transmitancia térmica desde 0,9 W/m²K, un aislamiento acústico de hasta 44 dB, permeabilidad al aire Clase 4, estanqueidad al agua E750 y resistencia al viento C5.
Estas prestaciones permiten abordar de manera conjunta distintos requerimientos del proyecto: comportamiento térmico, protección frente a los agentes exteriores, control acústico y durabilidad.
No se trata de añadir tecnología como argumento aislado, sino de integrarla en una solución capaz de responder a un edificio sometido a una utilización diaria constante.
Vidrio, aluminio y revestimiento se integran en una envolvente concebida desde la claridad formal y el uso cotidiano.
Una arquitectura pensada para permanecer
El Centro de Salud Zona 3 forma parte de una nueva generación de equipamientos públicos en los que sostenibilidad, accesibilidad y bienestar dejan de entenderse como capas independientes.
El proyecto trabaja, además, con el objetivo de obtener la certificación Verde de GBCe. Conviene hablar de objetivo o proceso de certificación, no de distintivo ya concedido.
Dentro de este planteamiento, la envolvente desempeña un papel fundamental. Su calidad influye en el consumo energético, el confort interior, el mantenimiento y la vida útil del conjunto.
La aportación de la E 75HO se sitúa precisamente ahí: en resolver una necesidad técnica sin alterar la claridad arquitectónica del proyecto. Una carpintería que protege, aísla y permite abrir, pero que visualmente sabe mantenerse en un segundo plano.
Porque, en determinados edificios, la mejor solución no es la que más se hace notar. Es la que permite que todo lo demás funcione.
Arquitectura, confort y prestaciones técnicas convergen en un equipamiento público pensado para un uso intensivo.
967216662























































































