Nuevos ensayos a escala real abren la puerta a un refuerzo sísmico más eficaz de los edificios existentes
Una investigación desarrollada por el Grupo fischer y la Universidad de Purdue (Estados Unidos) demuestra que el uso de anclajes adheridos para reforzar las uniones viga-pilar mejora significativamente el comportamiento de las estructuras de hormigón armado frente a los terremotos. Los resultados aportan una solución viable para aumentar la seguridad de edificios construidos antes de la implantación de las normativas sísmicas actuales.
Los terremotos continúan siendo uno de los mayores desafíos para la ingeniería estructural. Cada año se registran cientos de miles de movimientos sísmicos en todo el mundo y, aunque muchos son imperceptibles, los de mayor magnitud ponen a prueba la capacidad de los edificios para proteger a sus ocupantes. El problema es especialmente relevante en el caso del parque edificatorio existente, ya que una parte importante fue construida antes de la entrada en vigor de las actuales normativas de diseño sismorresistente.
Con el objetivo de mejorar la resiliencia de estas construcciones, el Grupo fischer y la Universidad de Purdue (Estados Unidos) han desarrollado un proyecto de investigación basado en ensayos sísmicos a escala real sobre estructuras de hormigón armado. El estudio se centró en uno de los puntos más críticos de cualquier estructura: las uniones entre vigas y pilares, elementos sometidos a elevadas tensiones durante un terremoto y cuyo fallo puede desencadenar el colapso parcial o total del edificio.
Un nuevo enfoque para la rehabilitación sísmica
La investigación evaluó un sistema de refuerzo postinstalado compuesto por anclajes adheridos, mortero de inyección y varillas roscadas. Esta solución permite redistribuir las cargas que actúan sobre las uniones viga-pilar hacia los elementos estructurales adyacentes, reduciendo las tensiones en los puntos más vulnerables y favoreciendo un comportamiento más estable de la estructura durante un evento sísmico.
Los ensayos comparativos mostraron diferencias significativas entre una estructura convencional y otra reforzada con este sistema. Mientras que el edificio sin intervención sufrió daños importantes en las uniones estructurales, la solución desarrollada por fischer mantuvo una elevada rigidez y una deformación reducida, mejorando notablemente la capacidad resistente del conjunto.
Otro de los aspectos destacados del sistema es su aplicación en edificios ya existentes, incluso mientras permanecen en uso, lo que minimiza las interrupciones en la actividad y facilita su incorporación a proyectos de rehabilitación.
Investigación aplicada para un parque edificatorio más seguro
Más allá de los resultados técnicos, el proyecto pone de manifiesto el valor de la colaboración entre la industria y el ámbito universitario para desarrollar soluciones con aplicación directa en el mercado. La validación experimental obtenida mediante ensayos a escala real aporta una base científica sólida para futuras intervenciones de rehabilitación estructural.
En un contexto en el que la adaptación del parque inmobiliario a nuevos requisitos de seguridad constituye uno de los grandes retos de la construcción, este tipo de desarrollos ofrece alternativas técnicamente contrastadas para prolongar la vida útil de los edificios existentes y mejorar su capacidad de respuesta frente a fenómenos sísmicos, contribuyendo así a proteger tanto a las personas como a las infraestructuras.























































































