Una vivienda que interpreta la memoria rural de Galicia
La parcela conserva dos elementos significativos: un carballo de aproximadamente medio siglo de antigüedad y un antiguo ‘socalco’ de granito que organizaba la pendiente para usos agrícolas. Lejos de entenderlos como obstáculos, el proyecto los incorpora como piezas fundamentales de la intervención, estableciendo una relación directa entre la nueva construcción y la memoria física del lugar.
La vivienda se desarrolla como un elemento capaz de conectar las dos cotas principales de la parcela. Para ello, los arquitectos intervienen sobre el muro de granito existente mediante la apertura de un tramo que permite resolver el acceso peatonal y rodado. Esta operación se completa con la incorporación de un dintel de hormigón visto que restituye la continuidad estructural del conjunto y evidencia el diálogo entre las preexistencias y los nuevos elementos constructivos.
La organización del programa aprovecha esta condición topográfica. En el nivel inferior se sitúan el garaje, los accesos y un espacio social vinculado a una bodega, una referencia que conecta con la tradición vitivinícola de la comarca. Este ámbito se relaciona con un patio contenido que aporta iluminación natural y genera un espacio exterior protegido, ampliando las posibilidades de uso de la planta baja.
La planta superior concentra las principales estancias de la vivienda y se articula a través de una solución estructural que define el carácter del proyecto. Dos muros paralelos de hormigón visto ordenan la distribución interior y fragmentan el volumen construido. Esta estrategia permite reducir la escala perceptiva de la casa y aproximarla a las dimensiones de las construcciones tradicionales del entorno rural gallego.
Entre estos dos elementos estructurales se organizan dos cuerpos diferenciados. Uno alberga el acceso principal, un despacho y la zona de dormitorio, mientras que el otro reúne los espacios destinados a la vida cotidiana y las actividades comunes. La conexión entre ambos se produce mediante un recorrido cuidadosamente alineado con una gran abertura que enmarca la presencia del carballo, convirtiéndolo en una referencia visual permanente dentro de la experiencia doméstica.
La prolongación de los muros más allá del volumen edificado contribuye a definir pequeñas áreas exteriores vinculadas a las distintas estancias. Estos espacios intermedios funcionan como zonas de transición entre la vivienda y el paisaje, reforzando la relación entre arquitectura y entorno.
La materialidad desempeña igualmente un papel central en la propuesta. El hormigón visto establece una continuidad conceptual con el granito presente en la parcela, mientras que una fachada trasventilada de pino gallego termotratado protege los espacios habitables frente a las condiciones climáticas características de la fachada atlántica. La utilización de áridos procedentes de canteras cercanas refuerza además el vínculo de la construcción con los recursos del territorio.
Más allá de una cuestión estética, la selección de materiales responde a criterios de proximidad, durabilidad y adaptación al clima húmedo de Galicia. El proyecto asume además la transformación de estos materiales con el paso del tiempo, entendiendo el envejecimiento como parte del proceso de integración de la vivienda en el paisaje.
Con una superficie de 195 metros cuadrados y desarrollada entre 2021 y 2025, Casa Saiar plantea una reflexión sobre las nuevas formas de habitar el medio rural. La incorporación de un espacio de trabajo doméstico responde a perfiles residenciales cada vez más vinculados al teletrabajo y a modos de vida que buscan una relación más estrecha con el entorno natural sin renunciar a las necesidades contemporáneas.
Más que imponerse sobre el territorio, la vivienda se apoya en las condiciones existentes para reinterpretarlas desde una mirada contemporánea, manteniendo un equilibrio entre innovación arquitectónica y continuidad paisajística.
FICHA TÉCNICA
- Ubicación: Caldas de Reis, Pontevedra.
- Autores: Castroferro Arquitectura (María González Ferro + Jordi Castro Andrade).
- Colaboradores: Jacobo Pérez Castiñeiras, Laura Vázquez Seoane, Ana Prado Rodríguez.
- Arquitecto técnico: Daniel Ojea Maigler.
- Cliente: privado.
- Constructora: Aplus Constructores Gallegos SL.
- Metros: 195 m².
- Fecha: 2021-2025.
- Fotografía: Héctor Santos-Díez.


























































































