Papel estratégico de la regulación y control en edificios terciarios
El 15 de abril la Asociación de Fabricantes de Equipos de Climatización (Afec) y la Asociación Española de Ingenierías e Ingenieros Consultores de Instalaciones (Aedici) organizaron el 2º encuentro técnico , promovido por COIIM, en el que analizaron el papel de la regulación y control en el rendimiento de los edificios terciarios, un ámbito clave para garantizar la eficiencia, el confort y el comportamiento real de las instalaciones.
La jornada técnica, celebrada en el Colegio Oficial de Ingenieros Industriales de Madrid (COIIM), reunió a profesionales de la ingeniería, fabricantes y especialistas en control en un espacio de análisis técnico centrado en el papel que juega la regulación y control en el comportamiento real de las instalaciones en edificios terciarios. Durante la jornada, se puso de manifiesto la necesidad de integrar el control desde las fases iniciales del proyecto, como parte esencial del diseño y no como un elemento secundario.
El encuentro puso el foco en la presentación de las Recomendaciones técnicas sobre regulación y control, un documento que aporta criterios estructurados para integrar la regulación y control (R+C) en todas las fases de las instalaciones térmicas.
La apertura institucional corrió a cargo de Javier Ara, presidente de la Comisión de Infraestructuras, Edificación y Urbanismo del COIIM (Colegio Oficial de Ingenieros Industriales de Madrid), quien destacó el papel del Colegio como punto de encuentro técnico para la profesión. Subrayó también la relevancia de la ingeniería como actividad regulada, animando a los nuevos ingenieros a colegiarse, y su contribución en ámbitos como la regulación y control.
Posteriormente, José María Zarzuela, presidente de Aedici, puso en contexto la importancia del control a partir de casos reales, demostrando que una definición insuficiente impacta directamente en el rendimiento. En este sentido, Zarzuela defendió que los técnicos que han participado en el diseño y dirección de obra deben poder acceder a los datos reales de funcionamiento, de forma que puedan auditar la instalación y garantizar su eficiencia a lo largo del tiempo.
Por su parte, Marta San Román, directora general de Afec, resaltó la necesidad de tener una visión transversal del control, que contemple desde el diseño, instalación, puesta en marcha y mantenimiento. Destacó el valor de la colaboración entre los diferentes agentes del sector para avanzar en herramientas comunes: “La excusa que nos une hoy aquí es precisamente esa colaboración para elaborar un documento que hubiera sido totalmente incompleto si solo hubiéramos estado los fabricantes o solo hubieran estado las consultoras y los ingenieros”. El documento presentado durante la jornada solo ha sido posible gracias a ese trabajo conjunto, añadió.
El documento presentado se plantea como una herramienta que ordena un ámbito de alta complejidad técnica y evolución constante, aportando criterios claros sin entrar en soluciones cerradas. Su estructura recorre el papel del control en las distintas partes de la instalación, así como aspectos como tipologías de sistemas, redes, protocolos, requisitos técnicos, memoria de funcionamiento, sostenibilidad y marco normativo. Como complemento, Afec ha desarrollado previamente una infografía que facilita una primera aproximación para la propiedad y sirve como punto de partida para un análisis más detallado con equipos técnicos.
Tras estas intervenciones se organizó una mesa redonda, compuesta por tres de los redactores de la guía: Alfredo Lozano, de Aedici; y Marcos Casas y Jorge Giménez en representación de Afec.
En esta mesa se abordó el control desde tres perspectivas fundamentales: el diseño y ciclo de vida de la instalación, la evolución tecnológica y gestión del dato y la importancia de los elementos de campo.
Durante la mesa, Alfredo Lozano incidió en la necesidad de que el control esté bien definido desde el inicio. Explicó cómo el diseño del control condiciona el comportamiento de la instalación a lo largo de todo su ciclo de vida, estructurando el enfoque en cuatro fases: dimensionamiento, automatización, gestión técnica, y uso y mantenimiento. Señaló la importancia de definir correctamente las secuencias de control, la lógica de funcionamiento y la coordinación entre sistemas, así como la necesidad de alinear expectativas con la propiedad desde las fases iniciales. También destacó el papel de herramientas que permitan una correcta valoración técnica y económica, y la conveniencia de incorporar auditorías en el tiempo para evaluar el funcionamiento real de las instalaciones.
La jornada también sirvió para analizar el impacto de la evolución tecnológica en el sector. Marcos Casas destacó el avance de los sistemas de control y su creciente capacidad de integración, gracias a la mejora de los controladores y la expansión de protocolos de comunicación más abiertos. Subrayó la relevancia de la calidad del dato y de la monitorización continua como base para el control efectivo, así como el potencial de las herramientas digitales y la inteligencia artificial para el análisis y la optimización de las instalaciones. Señaló también la importancia de que el seguimiento del sistema lo realice quien ha participado en su diseño, al ser quien dispone del conocimiento completo de su planteamiento y ejecución.
Jorge Giménez abordó la regulación y control desde la perspectiva de los elementos de campo, destacando el papel de válvulas, actuadores y sensores en el comportamiento físico del sistema. Explicó cómo el control se articula mediante lazos que comparan el comportamiento previsto con la realidad, y cómo parámetros como la autoridad de válvula o el tiempo de respuesta influyen directamente en la estabilidad y precisión del sistema. Insistió en la importancia de una correcta instalación hidráulica y del equilibrado, apoyado hoy por la evolución tecnológica de los propios componentes.Jorge Giménez animó a los profesionales a apoyarse en el conocimiento técnico de los fabricantes para sacar el máximo partido de las herramientas digitales disponibles. En su opinión, el objetivo debe ser aprovechar las nuevas tecnologías sin perder de vista los fundamentos técnicos que siempre han sido esenciales en el diseño y operación de las instalaciones.
En el bloque dedicado a la puesta en marcha y la operación, los ponentes coincidieron en la importancia de trasladar el diseño a condiciones reales mediante una verificación rigurosa de las secuencias y un ajuste adecuado del sistema. Se destacó el valor de contar con documentación de referencia clara y detallada, así como la necesidad de realizar un seguimiento continuado que permita mantener el rendimiento a lo largo del tiempo. La operación se identificó como el momento en el que el control se traduce en eficiencia, confort y sostenibilidad, apoyado en la calidad del dato y en la coherencia entre diseño, instalación y explotación.
En el turno de diálogo con los asistentes se abordaron cuestiones de gran interés para el sector, como la dificultad de incorporar auditorías en los proyectos desde el punto de vista económico, la tendencia a relegar el control a fases finales de la ejecución –lo cual implica que, en escenarios de restricción económica, el control se simplifica o se reduce en alcance–, o el equilibrio entre nivel de control y necesidades reales de la instalación. También se trataron aspectos como la evolución de los protocolos hacia mayores niveles de interoperabilidad y el impacto de la Directiva de Eficiencia Energética de los Edificios (EPBD), que refuerza el papel de la regulación y control en la verificación del rendimiento y en la integración de aspectos como la calidad ambiental interior.
La jornada finalizó con un cóctel que permitió continuar el intercambio de experiencias entre los asistentes.
La jornada concluyó con un mensaje común: el control no es un complemento, sino un elemento estructural para lograr instalaciones eficientes, sostenibles y adaptadas a la realidad operativa.
Durante el debate se destacó la necesidad de integrar el control desde fases iniciales del proyecto, garantizar la calidad del dato y la monitorización continua, alinear diseño, ejecución y operación e Incorporar seguimiento y auditoría a lo largo del tiempo


























































































