Villa Truc, una vivienda que emerge de la topografía mediterránea
El estudio Jaime Prous Architects proyecta en Teià una casa unifamiliar que se adapta a la orografía de la parcela, minimiza el impacto en el entorno y recupera materiales y soluciones constructivas vinculadas a la tradición local.
En el municipio de Teià (Barcelona) una vivienda unifamiliar se inserta en un entorno caracterizado por urbanizaciones residenciales que se diluyen progresivamente en bosques de coníferas. Desde esta posición, la casa disfruta de amplias vistas hacia el espacio natural de Sant Mateu y el mar Mediterráneo como telón de fondo.
El proyecto, desarrollado por Jaime Prous Architects parte de una condición determinante: el fuerte desnivel de la parcela. Lejos de entenderse como una limitación, esta topografía se convierte en el principal argumento arquitectónico. La vivienda se implanta adaptándose al terreno, emergiendo de él y generando el mínimo impacto posible sobre el paisaje.
Una organización en tres niveles
La villa se articula en tres niveles claramente diferenciados, que responden tanto a la lógica del terreno como a la organización funcional del programa.
El nivel superior se destina a la energía y el transporte, concentrando los accesos y los elementos técnicos. El nivel intermedio, correspondiente a la planta noble, acoge los espacios de relación y vida social. Por último, el nivel inferior se reserva para los ámbitos más privados de la vivienda.
Estos tres estratos se conectan mediante una escalera que adquiere un papel central en el proyecto, funcionando como un pozo de luz que vertebra la circulación y favorece la entrada de iluminación natural en el interior.
Oda a la arquitectura autóctona
El nivel intermedio se configura como el corazón de la vivienda. Su organización gira en torno a un gran espacio exterior, que actúa de porche, patio y terraza, siendo uno de los elementos articulador del programa.
A través de este espacio, la arquitectura establece una relación directa con el clima mediterráneo, favoreciendo la ventilación cruzada, la protección solar y la extensión de los usos interiores hacia el exterior. Las distintas estancias se disponen alrededor de este ámbito, generando una secuencia espacial abierta y continua.
La materialidad del proyecto remite a las construcciones modernistas y ‘noucentistas’ características de la zona, reinterpretadas desde una lógica contemporánea. De este modo, para la envolvente exterior se emplea estuco a la cal, complementado con persianas alicantinas que permiten regular la incidencia solar y proteger los espacios interiores frente a las condiciones climáticas.
En el interior, la elección de sistemas constructivos tradicionales como el entrevigado de cerámica vista y la volta catalana refuerza la continuidad con la arquitectura local. Se trata de materiales de proximidad, asociados a un bajo impacto ambiental y a criterios de economía circular, recuperando prácticas constructivas arraigadas en el territorio. De este modo, la arquitectura no se impone sobre el espacio, sino que establece una relación de continuidad con el territorio, buscando que la villa se perciba como una pieza más del entorno natural.
FICHA TÉCNICA
- Cliente: Privado.
- Equipo: Jaime Prous, Ana Badia y Eduardo Romero.
- Colaboradores: Otherstructures, Ordeic, Jordi Chopo y GLBlanes.
- Superficie: 300 m2
- Año: 2023.
- Categoría: Unifamiliar.
- Fotografía: José Manuel Alorda.





















































































