Smart buildings: movilidad vertical inteligente para ciudades más fluidas y seguras
Marco De Flora, director de servicios de Kone Ibérica
11/03/2026El Gobierno de España ha lanzado una nueva línea de ayudas de casi 90 millones de euros gestionada por Red.es para financiar proyectos que impulsen la digitalización de ciudades y territorios inteligentes, con el objetivo de modernizar infraestructuras y servicios locales, fomentar el empleo y apoyar el emprendimiento.
En este contexto, invertir en innovación y tecnología en el ámbito de la edificación y la planificación urbana no solo representa una ventaja competitiva para empresas y administraciones, sino también una oportunidad estratégica para el desarrollo de ciudades más inteligentes, sostenibles y resilientes, capaces de responder de manera eficaz a las demandas del presente y del futuro.
En un edificio verdaderamente inteligente, los ascensores se convierten en sistemas integrados que interactúan con el resto de la infraestructura.
Movilidad vertical conectada: un eje estratégico de los smart buildings
Por ejemplo, en un edificio verdaderamente inteligente, ascensores y escaleras mecánicas dejan de ser elementos aislados para convertirse en sistemas integrados que interactúan con el resto de la infraestructura. Gracias a la automatización avanzada, el mantenimiento predictivo y la monitorización en tiempo real, estos sistemas pueden adaptarse a los flujos de personas, optimizar el uso de los espacios y garantizar movimientos seguros y eficientes.
La importancia de la movilidad vertical se vuelve especialmente evidente en entornos de alta afluencia, como hospitales, aeropuertos, oficinas o centros comerciales. En ciudades como Madrid o Barcelona, donde algunas arterias comerciales superan los 250.000 visitantes en jornadas determinadas, la fiabilidad y seguridad de ascensores y escaleras mecánicas es fundamental para garantizar un flujo continuo de personas y una experiencia de usuario óptima.
Esta realidad subraya la necesidad precisamente de contar con edificios inteligentes, en los que la movilidad vertical no sea solo un recurso operativo, sino un elemento estratégico capaz de mejorar la eficiencia, la seguridad y la calidad del espacio urbano.
Sostenibilidad y eficiencia: de la teoría a la operación diaria
Respecto a la sostenibilidad, ya no se limita a la fase de diseño: su verdadero impacto se mide en la operación diaria del edificio. Por tanto, la innovación tecnológica y la digitalización se convierten en aliados clave y disponer de edificios más inteligentes puede suponer un uso más eficiente de la energía, los materiales utilizados y los sistemas aplicados. La integración de soluciones sostenibles, la mejora de la eficiencia energética y la modernización del parque inmobiliario existente son pasos fundamentales hacia la descarbonización y la economía circular. Actualmente, tecnologías como la monitorización inteligente, el análisis de datos y el mantenimiento predictivo son los que permiten anticipar problemas, optimizar el rendimiento de los equipos y prolongar su vida útil, incluso en entornos de uso intensivo.
Así, la innovación, en vez de ser ya solo un concepto, se transforma en acciones concretas capaces de reducir el consumo, mejorar la eficiencia operativa y permitir ahorrar energía. Al mismo tiempo, esto contribuye a crear edificios más responsables, seguros y alineados con las necesidades de la vida urbana actual, demostrando que un edificio inteligente es, ante todo, un edificio más sostenible.
El futuro del edificio inteligente es humano
El valor real de un edificio inteligente no se define únicamente por la tecnología que incorpora, sino por cómo esta se traduce en bienestar, seguridad y eficiencia para las personas que lo utilizan a diario. La automatización, la inteligencia artificial, la conectividad IoT y la movilidad inteligente forman la base de estos nuevos espacios, pero su verdadero impacto se alcanza cuando esta tecnología se combina con servicios digitales y actuaciones en remoto.
Gracias a la monitorización continua, el análisis de datos y el diagnóstico remoto, es posible anticiparse a fallos, optimizar el mantenimiento y reducir tiempos de inactividad, mejorando la disponibilidad de los sistemas críticos del edificio. En este ámbito, soluciones como las que desarrollamos permiten pasar de un mantenimiento reactivo a uno predictivo, minimizando desplazamientos innecesarios y reduciendo la huella ambiental.
En Kone creemos que un edificio verdaderamente inteligente es aquel que comprende y mejora el flujo de personas, porque solo así las ciudades y los espacios urbanos podrán ser más eficientes, inclusivos y habitables. La movilidad vertical conectada, junto con la sostenibilidad y la innovación tecnológica, no es solo una ventaja competitiva: es la base para ciudades más fluidas, seguras y humanas en pleno 2026.













































































