Gran Museo Egipcio, un hito de ingeniería y diseño con la primera fachada pretensada con cables de África
El Gran Museo Egipcio ha sido un proyecto de largo recorrido, marcado por importantes desafíos técnicos, financieros y políticos. El origen del proyecto se remonta a enero de 2002, cuando el Gobierno egipcio convocó un concurso internacional para diseñar un nuevo museo capaz de albergar, conservar y exhibir el vasto patrimonio arqueológico del país. El emplazamiento elegido, en las inmediaciones de las pirámides de Giza —la única de las siete maravillas del mundo antiguo aún en pie—, otorgaba al futuro museo un valor simbólico y paisajístico excepcional.
En 2003, el estudio Heneghan Peng Architects fue declarado ganador del concurso internacional, y las obras comenzaron en 2005. Sin embargo, el desarrollo del proyecto sufrió graves interrupciones, especialmente tras el estallido de la Primavera Árabe en 2011, que provocó una prolongada inestabilidad política y una drástica reducción de los ingresos turísticos, principal fuente de financiación nacional. Las obras permanecieron paralizadas durante varios años, hasta que en 2014 el país recuperó la estabilidad institucional y el proyecto pudo reanudarse gracias al apoyo de financiación internacional.
El resultado es un complejo museístico de referencia mundial, con capacidad para albergar más de 100.000 piezas, incluida la colección completa del tesoro de Tutankamón, en un edificio concebido para dialogar visual y conceptualmente con el paisaje monumental de Giza.
Ingeniería innovadora en una fachada de geometría compleja
Uno de los elementos más destacados del Gran Museo Egipcio es su envolvente arquitectónica, concebida como un sistema altamente técnico que combina innovación estructural, precisión geométrica y soluciones materiales avanzadas. La arquitectura del edificio se caracteriza por una geometría compleja, sin ejes paralelos ni repetición sistemática de ángulos, lo que exigió un desarrollo integral basado en modelado tridimensional y una estrecha coordinación entre ingenieros, arquitectos y especialistas en materiales.
La fachada principal, desarrollada por el consorcio Besix – Orascom Construction, constituye la primera fachada pretensada con cables construida en África. Este sistema integra muros cortina de doble acristalamiento, cables verticales pretensados y elementos translúcidos de ónix encapsulados, formando una envolvente ligera pero altamente resistente, capaz de soportar las exigentes cargas de viento y las variaciones térmicas del clima desértico.
Los volúmenes monumentales de acceso, con alturas de hasta 25 metros y voladizos de 20 metros, refuerzan la sensación de escala y monumentalidad del conjunto, al tiempo que permiten amplias superficies acristaladas que enmarcan visualmente las pirámides de Giza, integrando el patrimonio histórico en la experiencia arquitectónica contemporánea.
Sistema pretensado de cables para grandes superficies acristaladas
El sistema estructural pretensado constituye el núcleo técnico de la fachada. Los cables verticales, sometidos a tensiones cuidadosamente calibradas, permiten soportar el muro cortina de doble acristalamiento minimizando la necesidad de elementos estructurales convencionales. Esta solución reduce el peso global de la envolvente y maximiza la transparencia, al tiempo que garantiza la estabilidad frente a cargas dinámicas y dilataciones térmicas.
La superficie total de la fachada, incluyendo acristalamiento y muro cortina, alcanza los 32.602 m². Su ejecución requirió el desarrollo de soluciones específicas de anclaje, sistemas de tensado de alta precisión y procedimientos de instalación diseñados a medida, con tolerancias de deformación extremadamente estrictas. La complejidad geométrica del edificio obligó a implementar un modelado digital avanzado para garantizar la correcta alineación e integración de todos los componentes.
Fachada translúcida de ónix protegida frente a la radiación UV
Otro de los elementos distintivos de la envolvente es el uso de ónix translúcido, que aporta al edificio su característico brillo cálido y retroiluminado. Este material natural, sin embargo, presenta una elevada sensibilidad a la radiación ultravioleta, lo que suponía un riesgo significativo de degradación a largo plazo.
Para resolver este desafío, Besix y Orascom Construction desarrollaron una solución innovadora consistente en la laminación del ónix con una capa de vidrio protector y una película especializada contra los rayos UV. Este sistema mantiene intactas las propiedades ópticas del material, preservando su translucidez y estética, al tiempo que garantiza su durabilidad frente a la exposición ambiental.
La eficacia de esta solución ha llevado a su adopción en otros proyectos culturales de gran relevancia internacional, como el futuro Museo Guggenheim de Abu Dhabi, actualmente en construcción.
Grandes ventanales diseñados por Heneghan Peng Architects enmarcan las pirámides de Giza. Foto: Georges & Samuel - The GS Studio.
Integración estructural y precisión constructiva en elementos monumentales
La secuencia de acceso al museo está definida por grandes elementos arquitectónicos, entre ellos estructuras en forma de pirámides invertidas de hasta 26 metros de altura, volúmenes en voladizo y amplias escalinatas monumentales. La fachada no solo actúa como cerramiento, sino que forma parte integral de esta secuencia espacial, contribuyendo a la experiencia arquitectónica y funcional del edificio.
La complejidad del conjunto exigió el desarrollo de componentes personalizados, incluyendo sistemas de anclaje específicos, interfaces de conexión para los cables pretensados y soluciones constructivas adaptadas a geometrías no lineales. La coordinación multidisciplinar y el uso de tecnologías avanzadas de modelado y fabricación fueron esenciales para garantizar la precisión y viabilidad del proyecto.
En conjunto, la fachada del Gran Museo Egipcio constituye un ejemplo paradigmático de las capacidades actuales de la ingeniería de envolventes arquitectónicas, integrando innovación estructural, nuevos materiales y soluciones técnicas avanzadas en un edificio de escala monumental. Este proyecto no solo responde a los requerimientos funcionales de un gran equipamiento cultural, sino que establece nuevas referencias en el diseño y ejecución de fachadas complejas en entornos climáticos extremos.
Gran Museo Egipicio
- Cliente: Ministerio de Cultura de Egipto
- Localización: Giza, Egipto
- Arquitectos: Heneghan Peng Architects (Irlanda) - Raafat Miller Cosulting (Cairo)
- Contratista: Besix / Orascom Construction








































































