La propuesta amplía las obligaciones de seguridad desde el diseño para los servicios digitales utilizados por menores
Bruselas propone con la EU KIDS Act nuevas restricciones y obligaciones para proteger a los menores en los servicios digitales
La Comisión Europea ha presentado este 17 de septiembre la EU KIDS Act, una propuesta legislativa que establece los 15 años como edad mínima para disponer de una cuenta autónoma en redes sociales e impide el acceso a estos servicios a los menores de 13 años. El texto incorpora, además, obligaciones de seguridad desde el diseño para redes sociales, plataformas de intercambio de vídeos, videojuegos en línea, compañeros de inteligencia artificial y chatbots utilizados por menores. Entre las medidas previstas figuran restricciones sobre funciones adictivas, mayores requisitos de privacidad, mecanismos de garantía de edad y la inversión de la carga de la prueba para las plataformas en línea de muy gran tamaño.
La Comisión Europea ha adoptado la propuesta de EU KIDS Act con el objetivo de reforzar la seguridad de los menores en los servicios digitales dentro de la Unión. La iniciativa combina restricciones de acceso en función de la edad con requisitos dirigidos al diseño y funcionamiento de las plataformas, que deberán asumir mayores responsabilidades sobre las condiciones en las que niños y adolescentes utilizan sus servicios.
Uno de los principales cambios afecta al acceso a las redes sociales. Los menores de 13 años no podrán utilizarlas, mientras que entre los 13 y menos de 15 solo podrán acceder mediante “minicuentas” creadas por sus tutores y vinculadas a la cuenta de estos. Estas modalidades permitirán utilizar redes sociales y plataformas de intercambio de vídeos apropiadas para la edad y deberán incorporar salvaguardias como contactos sociales limitados y un tiempo máximo de pantalla de una hora diaria. A partir de los 15 años podrán disponer de una cuenta autónoma.
Para los niños de entre tres y menos de 13 años, la propuesta permite utilizar servicios de intercambio de vídeos específicamente diseñados para el público infantil mediante cuentas gestionadas por sus tutores. Las plataformas deberán facilitar herramientas que permitan restringir el dispositivo de un adulto a estos servicios cuando se entregue al menor y limitar la exposición a un máximo de una hora al día.
Cuatro pilares para la protección de los menores en los servicios digitales
La propuesta de Ley KIDS de la UE se estructura en torno a cuatro pilares, el primero de los cuales corresponde a este modelo gradual de acceso a las redes sociales en función de la edad. El segundo introduce la seguridad desde el diseño y establece obligaciones para los servicios en línea que ofrecen redes sociales, intercambio de vídeos, videojuegos, compañeros de IA y chatbots a usuarios menores de 18 años. Su alcance, por tanto, abarca diferentes entornos digitales utilizados por niños y adolescentes.
Entre las medidas contempladas figura la prohibición de características adictivas y de sistemas de recomendación basados en perfiles que conduzcan de forma progresiva a los menores hacia contenidos nocivos. También se prohibirán el desplazamiento infinito sin puntos de parada, determinadas mecánicas de recompensa, las notificaciones push durante las horas de sueño y el contacto no solicitado por parte de desconocidos. Los compañeros de IA y los chatbots deberán permanecer desactivados por defecto y no podrán simular relaciones interpersonales de manera que generen dependencia emocional.
La privacidad también deberá configurarse de forma restrictiva desde el inicio. Los perfiles de menores serán privados por defecto, mientras que la geolocalización y los accesos a cámara y micrófono permanecerán desactivados. Los servicios tendrán que proporcionar mecanismos sencillos para bloquear o silenciar a otros usuarios, herramientas eficaces de gestión del tiempo y sistemas de recomendación seguros que los propios menores puedan controlar, ajustar y restablecer.
El tercer pilar establece mecanismos de garantía de edad orientados a preservar la privacidad. Los servicios en línea y las tiendas de aplicaciones deberán emplear herramientas con este propósito y podrán recurrir, por ejemplo, a la aplicación de verificación de la edad de la UE, que no conserva documentos de identidad ni datos biométricos. Los Estados miembros participarán en la configuración de este ecosistema.
La propuesta contempla requisitos específicos para las redes sociales y las plataformas de intercambio de vídeos, cuyos proveedores deberán verificar la edad cuando un usuario abra una nueva cuenta. En las ya existentes, tendrán que estimarla a partir de indicadores razonables, entre los que la Comisión menciona la fecha de creación de la cuenta o los datos de tarjetas de crédito.
El cuarto pilar aborda la aplicación efectiva de las obligaciones e invierte la carga de la prueba para los proveedores de plataformas en línea de muy gran tamaño (VLOP, por sus siglas en inglés). Estas compañías deberán demostrar que sus servicios son seguros desde el diseño y presentar un plan de cumplimiento a la Comisión y a un auditor independiente, encargado de evaluar exhaustivamente cada nuevo servicio, característica o funcionalidad. Si el informe del auditor revela deficiencias en dicho plan, Bruselas podrá solicitar al proveedor que proponga medidas correctoras.
El marco de aplicación se apoyará en las estructuras existentes de la Ley de Servicios Digitales y la Ley de Inteligencia Artificial, aprovechando los mecanismos y conocimientos especializados desarrollados bajo ambas normas. La EU KIDS Act incorpora, asimismo, procedimientos acelerados ante posibles incumplimientos, con un plazo de 90 días para que la Comisión concluya sus investigaciones.
Contexto de la propuesta y próximos pasos
La EU KIDS Act toma como punto de partida el informe y las recomendaciones de los copresidentes del Grupo Especial sobre Seguridad Infantil en Línea, Maria Melchior y Jorg M. Fegert. Ursula von der Leyen convocó este panel para recabar conocimiento especializado sobre el marco europeo de protección de los menores en Internet. El grupo reunió a más de 60 expertos, entre representantes de organizaciones de la sociedad civil y de los jóvenes, padres, educadores, psiquiatras infantiles, especialistas en salud pública, neurólogos y profesionales tecnológicos. Tras constituirse en marzo de 2026, celebró tres reuniones antes de entregar su informe en julio.
La Comisión relaciona también la iniciativa con la preocupación ciudadana sobre los riesgos que afrontan los menores en Internet. Según el Eurobarómetro Especial sobre la Década Digital 2026 citado por Bruselas, el 92% de los europeos considera una de las principales prioridades políticas reforzar la protección en línea de niños y jóvenes frente al ciberacoso, la exposición a contenidos nocivos, el diseño adictivo y otros riesgos.
La presentación de la propuesta abre ahora el procedimiento legislativo, por lo que las medidas previstas no serán de aplicación inmediata, sino que el texto deberá someterse al examen del Parlamento Europeo y del Consejo para su adopción, un proceso que la Comisión considera necesario tramitar con rapidez ante la demanda de una actuación urgente y global a escala de la Unión.



