Movilidad eléctrica: mitigar los riesgos cibernéticos con una ciberseguridad multicapa
Vincent Nicaise, gerente de alianzas industriales y ecosistemas de Stormshield
11/06/2026
Efectivamente, cada punto de recarga eléctrica implica un complejo ecosistema de interconexiones digitales esenciales para la gestión remota, sistemas de facturación que implican datos y las aplicaciones móviles de localización y reserva. Esta red digital los convierte en un objetivo muy atractivo para ciberdelincuentes que buscan interrumpir el servicio, robar información o usarlos como puerta de entrada a sistemas críticos.
Vulnerabilidades físicas y de software en las estaciones de recarga
La accesibilidad física de las estaciones de recarga, a menudo aisladas, representa su talón de Aquiles. Por un lado, los ciberdelincuentes pueden manipular sus armarios que contienen componentes esenciales (módulos de comunicación, unidades de control) para sabotear procesos de recarga, alterar pagos o acceder a sistemas de nivel superior. Por otro lado, los fallos de software y protocolo facilitan ataques remotos, especialmente del tipo “hombre en el medio” (MITM) durante la recarga y el pago.
Las consecuencias de un ciberataque se inician con la interrupción del servicio de recarga e insatisfacción de los clientes debido a ataques DDoS, pero pueden trascender a repercusiones financieras directas como el robo de datos de pago o el fraude en la recarga, e incluso amenazar la estabilidad de la red eléctrica. Por lo tanto, la seguridad de las estaciones se convierte en una prioridad absoluta que exige una estrategia integral con protección física, protocolos de comunicación reforzados y vigilancia constante
Mayor ciberseguridad para este tipo de infraestructuras
Estos riesgos cibernéticos pueden mitigarse reforzando la seguridad de las zonas de recarga de vehículos con soluciones de ciberseguridad robustas adaptadas al entorno industrial y a sus limitaciones externas. Esto implica la instalación de cortafuegos industriales resistentes a la humedad y a variaciones térmicas dentro de los armarios eléctricos, lo más cerca posible de los puntos de recarga. Dichos dispositivos permitirán establecer túneles VPN IPsec con autenticación multifactorial (MFA) mediante TOTP (contraseñas de un solo uso basadas en el tiempo), garantizando la seguridad de la información bidireccional entre los terminales y las redes informáticas.
Además, cada zona de recarga debe disponer de su propia VLAN local para asegurar una segmentación eficaz de la red. Esto evita el compromiso generalizado por la propagación de un ataque de una zona a otras o hacia las aplicaciones informáticas, y viceversa. Finalmente, para maximizar la seguridad, estas medidas deben acompañarse de un cortafuegos virtual que actúe como barrera protectora adicional antes de cualquier acceso a los servidores de aplicaciones en la nube.
Arquitectura de ciberseguridad multicapa ejemplar
Mediante equipos industriales robustos, autenticación sólida, comunicaciones cifradas, seguridad en la nube y una segmentación coherente, los operadores pueden reforzar la infraestructura de carga sin limitar sus procesos operativos. Esta estrategia de seguridad integral abarca toda la cadena de valor, desde el punto de recarga hasta los sistemas de gestión en la nube, garantizando la máxima protección frente a las amenazas cibernéticas en constante evolución.
Este enfoque, ofrece a los operadores un modelo fiable que se adapta al entorno industrial y cumple con normativas de infraestructuras críticas como la Directiva NIS2. La integración de estas diversas capas de seguridad garantiza, no sólo garantiza la continuidad del servicio ante ataques físicos o digitales, sino también el cumplimiento de normas estrictas de ciberseguridad como ISO 27001 o IEC 62443. Este enfoque demuestra cómo una infraestructura de recarga moderna puede ser resiliente y estar preparada para los retos del futuro de la movilidad eléctrica.
En definitiva, la rápida expansión del mercado de vehículos eléctricos y el desarrollo de la infraestructura de recarga exige una concienciación inmediata sobre los retos de ciberseguridad. Ante amenazas cibernéticas cada vez más sofisticadas, es esencial un enfoque integral y resiliente para asegurar la continuidad del servicio, salvaguardar los datos sensibles y proteger la estabilidad de la red eléctrica nacional. Priorizar la ciberseguridad permite a los operadores de estaciones mantener la confianza del usuario y garantizar un desarrollo fluido y seguro para la movilidad eléctrica del futuro.



