La producción europea de metales y acero apenas crecerá un 0,2% en 2026
La producción europea de metales y acero registrará un crecimiento de apenas el 0,2% en 2026, según las previsiones de Crédito y Caución. Los elevados costes energéticos, las dificultades de competitividad y las tensiones comerciales derivadas de los aranceles estadounidenses condicionarán la evolución del sector, en un contexto marcado también por la debilidad de la demanda industrial.
Tras crecer un 4,7% el año pasado, se prevé que la producción mundial de metales básicos modere su avance hasta el 0,5% en 2026. En Europa, la evolución será especialmente débil debido a la combinación de factores económicos y comerciales que afectan a la actividad de los fabricantes.
La demanda de los principales sectores consumidores, entre ellos la construcción, la automoción y la maquinaria, continuará mostrando signos de debilidad. Esta situación repercutirá especialmente en los productos de acero plano, recubierto y de ingeniería, con un impacto destacado en Alemania y Europa Central.
El informe apunta a la política comercial estadounidense como otro de los factores de presión. El arancel aplicado por Estados Unidos al acero se sitúa actualmente en el 50%, mientras que la Unión Europea está adoptando medidas proteccionistas propias, entre ellas la reducción de los contingentes de importación exentos de aranceles.
A estas dificultades se suma el impacto del conflicto con Irán sobre la producción de aluminio. Las interrupciones en las fundiciones y en el suministro regional están afectando a un mercado especialmente dependiente de las exportaciones del Golfo, una de sus principales regiones proveedoras. La situación ha impulsado los precios al alza, mientras que la capacidad para sustituir rápidamente los volúmenes de suministro perdidos es limitada.
Asimismo, de cara a 2027 Crédito y Caución prevé que la producción mundial de metales y acero aumente un 4%, impulsada por el incremento de la actividad industrial y del sector de la construcción, que favorecerá la demanda de estos materiales.
En el caso del acero, las previsiones apuntan a un crecimiento del 3,8%. No obstante, la recuperación será desigual entre países y sectores.
Entre los factores que contribuirán a impulsar la actividad destacan la fabricación vinculada a la inteligencia artificial en Asia y América del Norte, así como el aumento de las inversiones en vehículos eléctricos, baterías y equipos eléctricos, especialmente en China.


































































































