La guerra en Oriente Medio compromete más del 32% del suministro de aluminio en España
La Asociación Española del Aluminio (AEA), entidad que representa a más de 650 empresas del sector, alerta del grave deterioro que está sufriendo la cadena de suministro global tras el inicio de las hostilidades en Irán este mes de marzo. Este nuevo conflicto geopolítico aboca a la industria española a un escenario de alto riesgo de desabastecimiento, con casi un tercio de sus importaciones bajo amenaza directa, equivalentes a más de 218.000 toneladas de aluminio primario.
La paralización de operaciones en Qatalum (Qatar), tras los ataques a infraestructuras de gas en Ras Laffan, y la declaración de Fuerza Mayor por parte de Aluminium Bahrain (ALBA) han retirado del mercado más de 2,3 millones de toneladas de capacidad de producción, más del doble de lo que toda la industria española transforma en un año. Se estima que el impacto pueda alcanzar más de 6 millones de toneladas de aluminio primario procedente del Golfo, una geografía clave hasta la fecha para equilibrar el déficit estructural europeo ocasionado tras el cierre progresivo de plantas de producción dentro de nuestras fronteras. La Unión Europea se ha convertido en un importador masivo de aluminio primario, de acuerdo con Eurostat, al importar 5,82 millones de toneladas de aluminio primario frente a exportaciones de apenas 0,26 millones de toneladas en 2024.
Este escenario se ve agravado por el colapso logístico en el Estrecho de Ormuz, que ha disparado también los costes de transporte, las primas de seguro y los tiempos de tránsito. Para la industria transformadora española esta situación elimina cualquier capacidad de previsión de costes y anticipa una escasez de metal en el mercado europeo en el muy corto plazo.
Un tercio del suministro español bajo amenaza
El impacto para España es especialmente crítico debido a su elevada exposición a las zonas afectadas por el conflicto. Según los datos consolidados de 2025, el 22,9% de las importaciones españolas de aluminio primario proceden de nodos logísticos en el Golfo Pérsico (Emiratos Árabes Unidos, Bahréin, Qatar y Arabia Saudí). Sólo Omán permanece como el único proveedor de la región sin problemas operativos, si bien su volumen de suministro resulta insuficiente para compensar el déficit total generado.
Adicionalmente, a la situación en Oriente Medio se le debe sumar la reducción obligada de las importaciones de aluminio desde la Federación Rusa, incluidas en los Paquetes de Sanciones de la Unión Europea fruto de la invasión de Ucrania. En suma, el 32,4% de las importaciones totales de España se encuentran actualmente prohibidas o en riesgo extremo, sin que la industria transformadora pueda encontrar alternativas inmediatas para absorber tal volumen de demanda. Esto está suponiendo una pérdida de competitividad directa y difícilmente reparable frente a competidores de terceros países, sobre todo, aquellos con sobrecapacidad productiva.
España, clave para el suministro industrial europeo
La industria de transformación del aluminio en España constituye un activo estratégico para España y la Unión Europea, con una facturación anual superior a 4.400 millones de euros y 17.000 empleos directos de alta cualificación. Como tercer mayor transformador de Europa, el sector español es un nodo fundamental de suministro para industrias clave como la automoción, la construcción, la defensa y las energías renovables.
Sin embargo, este tejido industrial afronta una tormenta perfecta que combina la debilidad estructural del suministro europeo, la inestabilidad derivada de la guerra en Ucrania y la escalada en Oriente Medio, el giro proteccionista de Estados Unidos y dinámicas de competencia desleal desde Turquía o de políticas de compra de chatarra agresivas que continúan mermando el horizonte económico del sector.



























































































