El transporte trata de orquestar una red de actores, flujos e información capaz de funcionar de manera coherente
Por qué la madurez logística no logra seguir el ritmo de las ambiciones estratégicas
Un consenso claro sobre el futuro de la gestión del transporte
A pesar de las prioridades a veces divergentes entre cargadores, transportistas y proveedores logísticos, una tendencia de fondo se está haciendo evidente: el futuro está en cadenas de suministro más conectadas y basadas en datos, construidas sobre una colaboración reforzada entre los distintos actores. Así lo indica el Transport Leadership Benchmark de Alpega, un estudio realizado en mayo de 2026 junto con Adelante SCM, que encuestó a 56 directivos de cadena de suministro y logística y a 239 transportistas y proveedores de servicios logísticos en toda Europa.
Esta evolución refleja un cambio de enfoque: de la optimización individual de cada envío a la mejora del rendimiento global de las redes. Casi el 68% de los cargadores considera hoy que mantener relaciones sólidas con transportistas y socios logísticos es una ventaja competitiva importante. En la misma línea, el 66% cree que la integración de la red es una prioridad estratégica para mejorar la visibilidad, optimizar la coordinación y agilizar la toma de decisiones.
La madurez operativa sigue siendo limitada
Aunque la dirección estratégica es clara, la realidad sobre el terreno revela un nivel de madurez que todavía resulta insuficiente para respaldar estas ambiciones.
La colaboración externa, aunque se considera esencial, sigue siendo limitada. Solo el 27% de los cargadores se considera bien integrado con sus socios, frente al 65% de los transportistas y proveedores logísticos, y el mismo desequilibrio se observa en el grado de estandarización y automatización de sus procesos.
Estas cifras ilustran una paradoja que se ha vuelto habitual en los proyectos de transformación: las organizaciones han identificado las capacidades que generarán valor en el futuro, pero todavía carecen de las bases necesarias para desplegarlas a gran escala.
La fragmentación de los datos sigue siendo el principal obstáculo
Por su parte, los transportistas señalan con frecuencia la falta de coherencia en la información compartida por los cargadores y los distintos actores de la cadena de suministro. La regulación está empezando a reforzar este cambio hacia datos compartidos en toda la red. A partir de julio de 2027, el marco eFTI de la UE exigirá a las autoridades de cada Estado miembro aceptar datos de transporte electrónicos intercambiados a través de plataformas digitales certificadas, un cambio que solo resulta rentable para las empresas cuyos datos ya circulan de forma fluida entre socios, en lugar de permanecer encerrados en sistemas internos.
De un enfoque transaccional a un enfoque orquestado
Los cargadores a menudo sufren una falta de visibilidad sobre el ecosistema de sus socios, mientras que los transportistas a veces trabajan con información incompleta o incluso contradictoria. En estas condiciones, el rendimiento depende menos de las capacidades individuales de cada actor que de su capacidad para funcionar de manera colectiva.



























