ZF arranca 2026 con mejora de rentabilidad y crecimiento orgánico pese a la debilidad del mercado
ZF Friedrichshafen AG ha iniciado el ejercicio fiscal 2026 con una mejora de sus principales indicadores operativos en un contexto internacional todavía marcado por la volatilidad y la debilidad de mercado. El grupo cerró el primer trimestre con unas ventas de 9.400 millones de euros, lo que supone un crecimiento orgánico aproximado del 3% respecto al mismo periodo del año anterior.
Uno de los datos más relevantes para la compañía ha sido la evolución del margen EBIT ajustado, que alcanzó el 4,7%, frente al 2,4% registrado en el primer trimestre de 2025. La mejora responde principalmente a las medidas internas de optimización operativa y control de costes impulsadas por el grupo durante los últimos meses.
Michael Frick, director financiero de ZF, aseguró durante la presentación de resultados en Friedrichshafen que la compañía continúa avanzando en su proceso de mejora operativa, aunque reconoció que el escenario global sigue siendo complejo. Según explicó, la prioridad pasa por mantener la disciplina financiera y seguir reforzando la generación de caja de forma progresiva.
En esta línea, ZF redujo un 9% su inversión en investigación y desarrollo, situándola en 768 millones de euros, mientras que las inversiones de capital descendieron un 27% hasta los 307 millones de euros.
Menor deuda y vigilancia sobre el contexto internacional
El flujo de caja libre ajustado alcanzó los 316 millones de euros durante el primer trimestre, ligeramente por debajo de los 356 millones contabilizados un año antes. La compañía atribuye esta variación principalmente al incremento del capital circulante neto.
ZF también logró reducir ligeramente su deuda financiera neta, que a cierre de marzo de 2026 se situó en torno a los 10.200 millones de euros, mejorando además su ratio de apalancamiento desde 2,98x hasta 2,77x.
Respecto al contexto geopolítico, la compañía indicó que el conflicto en Oriente Medio no tuvo un impacto relevante sobre los resultados del primer trimestre, aunque mantiene un seguimiento constante de la situación ante posibles consecuencias futuras sobre el mercado y la cadena de suministro.
Desde el grupo insisten en que el entorno sigue siendo incierto para la industria internacional, especialmente en segmentos vinculados a la automoción y la movilidad, donde la presión sobre costes y la evolución de la demanda continúan condicionando las previsiones para el resto del ejercicio.



























