El futuro del AdBlue: clave en la movilidad sostenible del transporte por carretera
La descarbonización del transporte por carretera avanza, y con ella crece la relevancia del AdBlue como componente esencial para cumplir con los estándares medioambientales europeos más exigentes. En este nuevo escenario regulatorio, marcado por la próxima entrada en vigor de la normativa Euro 7 —prevista para 2027 en vehículos ligeros y 2029 en vehículos pesados—, el uso eficiente de este aditivo cobra un papel aún más protagonista.
Utilizado en los sistemas de reducción catalítica selectiva (SCR) de motores diésel modernos, el AdBlue permite reducir significativamente las emisiones de óxidos de nitrógeno (NOx), convirtiéndose en un aliado clave para que las flotas de transporte profesional cumplan con la normativa de emisiones Euro.
Ante este contexto, ADBTRASEMISA SL, empresa especializada en la distribución de AdBlue certificado ISO 22241 y fabricado por Fertiberia —único productor nacional—, intensifica su apuesta por una logística fiable, trazable y adaptada a las nuevas exigencias operativas del sector. La compañía, con cobertura peninsular, ofrece un amplio abanico de formatos de suministro, desde garrafas para pequeñas flotas hasta cisternas a granel para grandes operadores.
“La estabilidad en el suministro es fundamental para nuestros clientes. El transporte no puede permitirse interrupciones por falta de aditivo o por problemas de calidad. Por eso, hemos invertido en la digitalización de la cadena logística y en sistemas de monitorización que aseguran el control en todas las fases del proceso”, destacan desde la empresa.
El precedente de la crisis de abastecimiento de 2022 —provocada por la escalada del precio del gas natural y la guerra en Ucrania— sigue muy presente en el sector. Aquella situación puso de manifiesto la vulnerabilidad de Europa ante su dependencia de las importaciones de urea, componente básico en la producción de AdBlue. Desde entonces, el sector ha tomado nota y trabaja para construir una red de suministro más resiliente y menos expuesta a tensiones geopolíticas.
En paralelo, operadores como ADBTRASEMISA están reforzando sus infraestructuras logísticas para anticiparse al previsible aumento de la demanda que generará la Euro 7, especialmente en flotas de transporte internacional y de largo recorrido. La electrificación avanza, pero de forma más lenta en el segmento del vehículo pesado. Por tanto, el AdBlue seguirá siendo una pieza clave de la movilidad profesional durante la próxima década.
Desde el sector se insiste en que el cumplimiento ambiental no está reñido con la eficiencia operativa. Y en ese equilibrio, el AdBlue se presenta como una solución inmediata, viable y necesaria. Empresas con visión a largo plazo, como ADBTRASEMISA, se posicionan así como actores imprescindibles en el proceso de transformación energética del transporte.




