Corretja: historia viva de la evolución del sector
En el sector de la distribución de materiales de construcción Corretja ostenta el título de empresa más longeva de nuestro país. La tercera generación mantiene la esencia de la compañía, que destaca por su impresionante stock de todo tipo de materiales, especialmente de proximidad, y un asesoramiento desde el punto de venta, convirtiéndose en un agente activo y transformador del sector de la construcción desde la Cataluña central.
Fachada de Corretja situada en la localidad de Vic (Barcelona) que cuenta con más de 20.000 metros cuadrados de exposición de materiales y showroom de baños y cocinas.
Corretja nació casi por casualidad. La historia se remonta a principios del siglo XX cuando Martí Corretja Amblàs y su hijo Joan Corretja se iniciaron en la explotación del yeso. Fue la primera toma de contacto en el sector de los materiales de construcción y, fruto de aquel aprendizaje, la familia Corretja supo identificar nuevas oportunidades al adquirir una empresa de venta de materiales de construcción en 1940.
“La compañía se introdujo en el sector de la constrcción mediante la explotación de las minas de yeso, pero cuando dejó de ser un negocio rentable adquirió un almacén de construcción y decoración”, recuerda Ferran Corretja, tercera generación de la empresa que junto con varios socios han conseguido posicionar la compañía como referente sectorial en la Cataluña interior.
Foto de familia de los socios de Corretja.
Corretja sinónimo de oportunidad y crecimiento
La empresa que ha sido testigo silencioso del crecimiento y transformación, especialmente, en el sector de la construcción. De este modo, Corretja vio la necesidad de ampliar su línea de productos omo las baldosas, los revestimientos, los pavimentos y el equipamiento para baño a partir de la década de los 70.
Imagen del interior de Corretja, uno de los almacenes de construcción más importantes a nivel nacional.
Este ha sido uno de los éxitos de la compañía que ha conseguido adaptarse a los cambios de un sector acostumbrado a sortear crisis. De hecho, Corretja ha hecho valer el concepto de que las crisis son oportunidades. No en vano, una de las primeras grandes inversiones llegó en 2008. La compañía buscaba crecer y nos tuvismo que trasladar hasta su sede actual, ubicada en Mas de Bigas, 8, donde ha podido concentrar en un único emplazamiento las actividades de exposición, almacenamiento y distribución. Las nuevas instalaciones se inauguraron en 2009, en una época especialmente dramática para el sector de la construcción por la burbuja inmobiliaria que obligó a destapar la crisis del ladrillo.
“En plena crisis lo que parecía que sería un desastre, porque nos tuvimos que endeudar para adaptar las nuevas instalaciones a la estrategia de negocio resultó una oportunidad porque éramos el único almacén de toda la Cataluña central que se había renovado. Disponer de unas instalaciones modernas nos benefició”, añade Ferran. Sin lugar a dudas, la nueva sede representó un salto cualitativo tanto en capacidad operativa como en experiencia de compra, especialmente en el sector profesional.
Pero no ha sido el único momento crítico de la compañía que, como el Ave Fénix, ha conseguido sobreponerse a las adversidades. Con la pandemia por covid, Corretja decidió ampliar su zona expositiva para baños y cocinas, convirtiéndose en todo un referente nacional. Una vez más, lo que parecía que sería una crisis se convirtió en un éxito, ya que fue un momento álgido en la renovación de muchos hogares españoles. Esta evolución refleja uno de los grandes cambios experimentados por los almacenes de construcción durante las últimas décadas: pasar de ser simples centros de suministro a convertirse en espacios de asesoramiento, inspiración y prescripción para arquitectos, interioristas, constructores y usuarios finales.
Las instalaciones de Corretja cuentan con un importante showroom que se renueva temporalmente, para ofrecer, no solo materiales sino también baños y cocinas ‘llave en mano’.
Actualmente, Corretja ofrece una propuesta integral que abarca materiales para obra, aislamientos, cubiertas, ferretería, pavimentos, revestimientos, cocinas, baños y soluciones de eficiencia energética. Su actividad combina la atención al profesional de la construcción con una creciente orientación hacia la reforma y el acondicionamiento de espacios residenciales y comerciales. Pero también se han convertido en agentes activos del cambio hacia un sector más sostenible y respetuoso con el medio ambiente.
“Somos pioneros en incluir dentro de nuestra oferta materiales que son más eficientes y reducen el impacto medioambiental. Disponemos de materiales de fibras de madera que somos distribuidores oficiales y también tenemos muchas telas transpirables, soluciones tecnológicas procedentes del corcho o lanas de oveja. Incluso disponemos de una zona reservada a materiales ecológicos y notamos que cada vez hay más demanda. El problema es que el precio de estos productos hace que muchas veces el cliente final opte por poner materiales más tradicionales”, añade Ferran Corretja.
Vinculado a Grupo Ibricks desde sus inicios
Corretja forma parte del asociado de Grupo Ibricks desde sus inicios. “Somos una empresa familiar, y cuando surgió la oportunidad de formar parte de esta central comprendimos, primero que no perdíamos nuestra entidad y segundo te permite disponer una gran lista de proveedores, que por tu cuenta como almacenista no alcanzaríamos. Además, cuenta con un punto logístico muy importante que nos permite dar respuesta a nuestros clientes”, explica Ferran Corretja.
De hecho, es uno de los almacenes de construcción más importante en volumen y facturación de toda España, con un solo punto de venta que da servicio a la Cataluña central. Corretja cuenta además con una importante red de camiones propios y trailers para garantizar el servicio logístico a cualquier punto de la comarca de Osona. Pese a su espíritu vanguardista, la compañía es consciente que no de los factores clave es la atención con el cliente para poder competir con las grandes multinacionales. “De cara a futuro hay que apostar por productos de alta calidad y, especialmente, en dar un valor añadido al cliente”.
Sin embargo, la compañía es consciente de los importantes desafíos que debe afrontar el sector. Además de la tecnología y la digitalización, la falta de relevo generacional a pie de obra puede dificultar, no solo disponer de vivienda sino también puede dificultar alcanzar los objetivos de descabonización del parque edificado actual. “Cada día hay menos profesionales porque se están jubilando y falta especialización. Es contradictorio que la construcción sea un motor económico de nuestro país, pero, en cambio, faltan profesionales”, sentencia Ferran Corretja.
La trayectoria de Corretja ilustra la capacidad resiliente de muchas empresas familiares vinculadas al sector de la construcción. Desde un horno de yeso a principios del siglo XX hasta un moderno centro de distribución y exposición en la actualidad, la compañía ha acompañado la evolución de la edificación en esta región catalana manteniendo una estrecha relación con el tejido profesional de la comarca y continúa siendo un ejemplo de cómo tradición, logística y especialización pueden convivir para responder a las nuevas demandas del mercado.







