La logística se convierte en un factor clave dentro de la cadena de suministro de los almacenes de construcción
Alejandro Rodríguez, director de logística de Grupo Ibricks
17/06/2026En Grupo Ibricks somos plenamente conscientes de que uno de los grandes factores diferenciales en los próximos años pasará por una gestión eficiente de toda la cadena de suministro, tanto a nivel interno como en el apoyo diario a nuestros almacenes asociados.
Desde el Departamento de Logística de Ibricks hemos desarrollado un completo ecosistema de servicios diseñado para cubrir todas las necesidades que puedan surgir dentro de dicha cadena de suministro. Nuestro centro logístico, Ibricks Center ha duplicado su capacidad logística durante el último año y cuenta actualmente con más de 3.000 referencias en stock continuo, lo que permite ofrecer un aprovisionamiento ‘Just In Time’ a los asociados. Esto supone, además, un importante reto en la gestión de ‘sobras y faltas’, que asumimos desde el grupo mediante un equipo especializado en Aprovisionamiento y Gestión de Pedidos.
Asimismo, Ibricks Center funciona como un clúster logístico, permitiendo agrupar cargas, optimizar recursos, reducir significativamente costes y garantizar tanto la disponibilidad de producto como la calidad del servicio.
Por otro lado, hemos desarrollado una red de transporte con cobertura nacional y soluciones competitivas tanto en servicio como en costes. Pero, sin duda, uno de los servicios que mejor representa nuestra filosofía logística es el modelo de ‘Rutas a Destino’, implantado hace ya dos años y actualmente en plena expansión.
Este servicio permite realizar entregas semanales directas desde Onda (Castellón) hasta la puerta del almacén asociado, garantizando una frecuencia fija y días de entrega establecidos. Más allá del transporte, hablamos de una solución pensada para aportar previsibilidad, estabilidad y competitividad al almacén profesional. Porque somos plenamente conscientes de que, para competir en el contexto actual, el asociado necesita servicios logísticos reales, eficientes y adaptados a su operativa diaria.
El sector logístico atraviesa actualmente un momento agridulce. Por un lado, ha experimentado una enorme evolución en ámbitos como la digitalización, la profesionalización, la eficiencia y la resiliencia; esta última especialmente impulsada por desafíos globales recientes, como pandemias o conflictos internacionales. Todo ello demuestra que el sector avanza en la dirección correcta.
No obstante, también nos enfrentamos a importantes desafíos. El sector logístico en general, y el transporte en particular, sufren una preocupante falta de profesionales y de relevo generacional. A ello se suman los continuos incrementos de costes —combustible, materias primas, entre otros— que están poniendo al sector en una situación compleja.
En un país donde la distribución depende principalmente del transporte por carretera, resulta fundamental que las Administraciones Públicas adopten medidas urgentes que permitan garantizar la estabilidad del sector y evitar tanto un mayor incremento de costes como posibles problemas de desabastecimiento.
En Grupo Ibricks trabajamos para representar y defender los intereses de nuestros almacenes, garantizando que su cadena de suministro no se detenga. Al mismo tiempo, colaboramos con empresas de transporte alineadas con nuestra filosofía, construyendo relaciones sólidas, duraderas y beneficiosas para ambas partes. El transporte por carretera es absolutamente imprescindible para nuestra actividad y, por ello, debemos actuar siempre con la máxima responsabilidad.
La logística del futuro dejará de ser un elemento invisible para convertirse en un factor estratégico y decisivo en la competitividad de los almacenes de materiales de construcción. Los servicios logísticos estarán cada vez más integrados dentro de la cadena de suministro global, adoptando una visión mucho más conectada y eficiente, desde el origen de la materia prima hasta la entrega al cliente final.
Este nuevo escenario plantea retos inmediatos de gran importancia, como la descarbonización —en la que todos los actores del sector debemos implicarnos—, la revolución de la inteligencia artificial, que permitirá liberar recursos humanos para tareas de mayor valor añadido, y la necesidad de construir cadenas de suministro más resilientes y preparadas para adaptarse a mercados cada vez más cambiantes.
En este contexto, desde la central trabajamos bajo esta filosofía, apoyándonos en pilares sólidos que permitan a los almacenes de materiales de construcción adaptarse con facilidad tanto a la logística actual como a la del futuro.






