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Las previsiones económicas del Banco de España apuntan a un posible repunte inflacionario durante la segunda mitad de 2026

El sector de materiales de construcción alerta sobre el aumento de los costes energéticos y de suministro

Redacción Interempresas13/05/2026
La industria española de fabricantes de productos para la construcción mantiene la actividad impulsada por la demanda en vivienda, rehabilitación y obra civil, aunque afronta un escenario marcado por el incremento de los costes energéticos, la presión sobre las materias primas y las tensiones logísticas internacionales.

Los fabricantes españoles de productos y materiales de construcción advierten de la creciente presión que están ejerciendo sobre la actividad industrial el encarecimiento de la energía, la volatilidad de las materias primas y las dificultades en las cadenas de suministro. El sector señala que estos factores están afectando de forma directa tanto a los costes de producción como a la competitividad de la industria manufacturera vinculada a la construcción.

Las previsiones para 2026 apuntan a nuevos incrementos derivados del contexto geopolítico internacional y de la evolución del conflicto en Oriente Medio. Según los datos manejados por el sector, los costes energéticos podrían aumentar más de un 24%, mientras que las materias primas registrarían subidas superiores al 16%, configurando un escenario de elevada incertidumbre para la actividad industrial.

Este contexto coincide con un momento en el que la industria española de fabricantes de productos de construcción mantiene parte de su actividad sostenida por la demanda interna, especialmente en vivienda, rehabilitación y obra civil. Sin embargo, persisten desequilibrios relacionados con la evolución de los costes industriales, la competencia exterior y el incremento de las importaciones.

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Uno de los principales focos de preocupación se concentra en las materias primas. En los últimos meses, determinados insumos vinculados a sectores como los plásticos, la metalurgia o los productos químicos básicos han registrado problemas de disponibilidad y episodios de falta de stock. Según el sector, esta situación dificulta la planificación productiva y añade incertidumbre a toda la cadena de valor.

A ello se suma la evolución de los precios internacionales. En términos interanuales, la nafta —materia clave para la industria del plástico— ha experimentado incrementos del 67%, mientras que el aluminio ha aumentado un 27,2%, el cobre un 28,7%, el hierro un 3,8% y el barril Brent un 89,6%. Parte de estos incrementos está siendo absorbida por los márgenes empresariales, ya que no todas las compañías consiguen repercutir completamente el aumento de costes sobre el precio final de los productos.

En paralelo, el Índice de Precios Industriales (IPRI) acumula desde 2021 incrementos de dos dígitos en ramas manufactureras relacionadas con minerales no metálicos, metalurgia y productos químicos, sectores especialmente expuestos a la volatilidad energética y a la evolución de los mercados internacionales.

La energía continúa siendo otro de los factores determinantes para una industria intensiva en consumo energético como la de materiales de construcción. Según los datos aportados por el sector, el precio medio de la electricidad en el mercado nacional alcanzó en 2025 los 65,52 €/MWh, un 37,4% más que en 2019. En el caso del gas, el precio medio llegó a los 36 €/MWh, un 135% superior al registrado seis años antes.

El incremento de los costes logísticos y de transporte también está agravando la presión sobre las empresas fabricantes. El precio del diésel de automoción pasó de 1,39 €/litro en enero de 2026 a 1,77 €/litro en abril, un incremento del 27% en apenas tres meses. En el transporte pesado, estas variaciones repercuten directamente en los costes logísticos y de distribución.

Ayudas europeas

La Unión Europea ha permitido ayudas de hasta 50.000 euros por transportista para compensar el aumento del combustible, mientras que en España el Real Decreto-ley 9/2026 introduce medidas urgentes para el sector del transporte, entre ellas la revisión obligatoria de precios cuando el gasóleo experimente variaciones superiores al 5% y la implantación de ayudas directas.

En el transporte marítimo, la situación internacional ha elevado los costes asociados a seguros y fletes. El sector estima sobrecostes de entre 3.000 y 4.000 dólares por contenedor, agravados además por la congestión portuaria y la falta de conductores.

Este escenario coincide con una reducción progresiva del superávit comercial del sector. Según los datos aportados, el saldo positivo se situó en 3.588 millones de euros, un 44 % inferior al del año anterior y un 58 % por debajo del nivel registrado en 2023. La evolución de las importaciones y la presión competitiva internacional añaden tensión a la situación de los fabricantes nacionales.

Las previsiones económicas del Banco de España apuntan además a un posible repunte inflacionario durante la segunda mitad de 2026 como consecuencia del nuevo choque energético derivado del bloqueo en el estrecho de Ormuz. Aunque la inflación nacional descendió al 2,5% en febrero de 2026 frente al 3,2% registrado en noviembre de 2025, las perspectivas continúan condicionadas por la incertidumbre internacional. El Gobierno ha revisado también ligeramente a la baja la previsión de crecimiento económico para 2026, situándola en torno al 2,3%.

Ante esta situación, el sector reclama medidas orientadas a mitigar el impacto de los costes industriales y reforzar la competitividad de la industria manufacturera. Entre las prioridades señaladas figuran el apoyo a la industria intensiva en energía, la revisión de la fiscalidad energética, la consolidación de mecanismos de compensación por emisiones indirectas de CO2 y medidas que faciliten el acceso competitivo a materias primas.

También se plantea la necesidad de mantener instrumentos de apoyo al transporte, incluyendo ayudas a los carburantes, impulso al ferrocarril y soluciones logísticas alternativas.

“El sector de materiales de construcción está haciendo un esfuerzo muy importante de adaptación en un escenario de costes crecientes, pero es necesario contar con un marco de apoyo que permita mantener la competitividad y asegurar la estabilidad de la producción”, señaló Luis Rodulfo, presidente de CEPCO.

“El encarecimiento de la energía, de las materias primas y del transporte está tensionando toda la cadena de valor, por lo que resulta imprescindible adoptar medidas que acompañen a la industria en este proceso. Sin materiales no hay construcción y hay que cuidar a la industria para que pueda producir, y los clientes han de cuidar de sus proveedores para afrontar juntos el problema”, añadió.

Rodulfo subrayó además la necesidad de reforzar políticas industriales vinculadas a la eficiencia energética, la innovación y la descarbonización, aunque insistió en la importancia de garantizar la viabilidad económica de las empresas durante estos procesos de transformación.

La industria de fabricantes de productos de construcción mantiene un peso relevante en la economía española tanto por su aportación al empleo como por su papel dentro de la cadena de valor de la construcción y su capacidad exportadora. El sector considera que asegurar un entorno de costes equilibrado y condiciones de competencia adecuadas será determinante para mantener su sostenibilidad y su contribución a la actividad económica.

EMPRESAS O ENTIDADES RELACIONADAS
Confederación Española de Asociaciones de Fabricantes de Productos de Construcción
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