La Junta de Castilla y León inaugura la nueva EDAR de Geria con tecnología de filtros biológicos y una inversión de 573.691 euros
La Junta de Castilla y León, en colaboración con la Diputación de Valladolid y el Ayuntamiento de Geria, inauguró el 15 de septiembre la nueva Estación Depuradora de Aguas Residuales (EDAR) en el municipio vallisoletano, una infraestructura diseñada para depurar las aguas residuales de una población de 735 habitantes equivalentes mediante filtros biológicos. El proyecto, que se ejecutó en un plazo de 14 meses y que responde al objetivo de la Junta de alcanzar el “cero aguas sin depurar” en la comunidad, supuso una inversión de 573.691 euros, financiada en un 40 % por la Junta, un 40 % por la Diputación y un 20 % por el Consistorio. La explotación de la planta correrá a cargo de la Sociedad Pública de Infraestructuras y Medio Ambiente (Somacyl) durante 25 años.
Hasta la puesta en marcha de esta instalación, Geria vertía sus aguas residuales sin tratamiento al Arroyo del Prado, incumpliendo la normativa vigente en materia de vertidos. La construcción de la EDAR elimina esta problemática gracias a un sistema de depuración basado en filtros biológicos mediante lechos bacterianos.
La infraestructura está dimensionada para tratar un caudal medio de 150 metros cúbicos diarios en periodo estable y alcanzar hasta 300 metros cúbicos al día en los momentos de mayor afluencia estacional. Este diseño asegura la capacidad de respuesta de la planta en función de la demanda.
Características técnicas de la EDAR
La nueva depuradora incorpora una línea de agua equipada con pozo de gruesos, reja de desbaste, tamizado, tanque Imhoff, dos filtros biológicos, decantador secundario y sistema de medición de caudal en canal Parshall.
En cuanto a la gestión de fangos, se realiza mediante digestión anaerobia en el tanque Imhoff, con extracción periódica cada 68 días. Asimismo, se ejecutaron obras auxiliares clave: construcción de un edificio de control, urbanización de la parcela, acondicionamiento del camino de acceso, acometida eléctrica exterior, instalación eléctrica en baja tensión, un sistema de generación fotovoltaica y la automatización integral de la planta.
Eficiencia energética y control remoto
La tecnología implantada se caracteriza por su bajo impacto visual y un coste reducido de explotación energética. Todos los procesos internos estarán completamente automatizados, lo que permitirá la supervisión y control remoto de la instalación. Además, el sistema incorpora el envío de alarmas inmediatas al personal de operación en caso de incidencia, reforzando la seguridad y la eficiencia en la gestión.










