Los dispensadores de Abaqua permiten sustituir más de 100.000 m³ de agua subterránea por agua desalada
La Agencia Balear del Agua y de la Calidad Ambiental (Abaqua) ha logrado sustituir más de 100.000 metros cúbicos de agua procedente de acuíferos por agua desalada desde septiembre de 2024 en Ibiza, gracias al sistema de dispensadores instalados en tres plantas desaladoras. Aunque en ningún momento se garantizó su continuidad más allá del mes de marzo de 2025, la evolución favorable de la demanda pública y la gestión de las plantas y su mantenimiento han permitido mantener operativo el sistema hasta el mes de julio, aprovechando un remanente de producción sin comprometer los suministros municipales, destacan en una nota de prensa fuentes del Ejecutivo autonómico.
Este sistema —que ha sido un avance cuantitativo y cualitativo en la protección de los recursos hídricos de la isla— estaba inicialmente dirigido a empresas privadas autorizadas y fue diseñado como una medida excepcional con el objetivo de reducir las extracciones de agua subterránea. Su puesta en marcha respondía a una coyuntura concreta, con una disponibilidad de producción de agua desalada superior a la demanda de los servicios públicos municipales. Estas empresas fueron informadas y aceptaron estas condiciones por escrito.
El abastecimiento público municipal es la prioridad
La Agencia Balear del Agua y de la Calidad Ambiental ha subrayado que la activación de este sistema representó “un avance cuantitativo y cualitativo en la protección de los recursos”, pero manteniendo siempre como prioridad el abastecimiento de los servicios públicos municipales, que constituye la función principal de la entidad.
Desde Abaqua se ha lamentado que “se considere un hecho a denunciar la suspensión temporal de este sistema por parte de empresas privadas”, y se ha recordado que estas “dispusieron durante diez meses del beneficio de un recurso del que carecían”. La agencia ha reiterado que “estas empresas habían sido informadas, por escrito, de la temporalidad de esta opción, que se ha mantenido incluso más allá de lo que tenían comunicado”.
Colaboración público-privada y sostenibilidad hídrica
La valoración final de la iniciativa ha sido muy positiva por parte de Abaqua: “Ha sido posible avanzar en la sustitución de recursos subterráneos sin comprometer en ningún caso el abastecimiento público, y además con una colaboración destacada por parte del sector privado”. La Agencia espera poder retomar este tipo de suministro en el futuro como un “mecanismo flexible de distribución”, que permita, en situaciones concretas, “reforzar la sostenibilidad hídrica del archipiélago mediante el uso racional de agua desalada”, optimizando las capacidades de las infraestructuras existentes para proteger los acuíferos y reducir su explotación.










