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Un tándem perfecto para el crecimiento continuado de Antonio Carraro en Almería: la innovación constante de la marca y la profesionalidad del concesionario Tractores Azor

Antonio Carraro, un tractor a medida de los invernaderos

Ángel Pérez06/10/2020

Antonio Carraro, fabricante de tractores compactos para la agricultura especializada, goza de un gran prestigio en el mercado de los invernaderos almerienses, gracias al elevado nivel tecnológico de sus tractores y al esfuerzo y profesionalidad de Tractores Azor, su concesionario en la provincia, que celebra los primeros diez años de éxitos con la marca.

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Tractores Azor celebra sus primeros diez años como concesionario Antonio Carraro.

Una agricultura tan especial requiere un tractor especial. Y la provincia de Almería, que junto a determinadas zonas del Sudeste peninsular focaliza su actividad agrícola en el invernadero, es consciente de la importancia de contar con una herramienta capaz de responder con agilidad y potencia a tareas tan diversas como la preparación del terreno, abonado, tratamiento, recogida y almacenamiento de la cosecha o, incluso, otras labores no tan recurrentes, pero igualmente imprescindibles para el correcto desarrollo de la actividad.

Un invernadero es un espacio cerrado, cubierto por plásticos especiales, destinado al cultivo de frutas y hortalizas en unas condiciones ambientales apropiadas para el desarrollo del fruto durante buena parte del año. Su eclosión se remonta a los años 60, cuando en el Poniente Almeriense, centrados en esos momentos en la producción de uva de mesa, experimentan con técnicas dirigidas a proteger las cepas de los constantes vientos que azotan la comarca. El éxito fue tal que en 1963 se construye el primer invernadero en el Campo de Dalías y la técnica se extiende rápidamente por toda la provincia.

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Los tractores AC son grandes protagonistas en la agricultura bajo plástico.

Casi seis décadas después, la provincia y otras regiones más o menos próximas muestran un paisaje llamativo, donde confluyen el Mar Mediterráneo y una suerte de ‘mares de plástico’ que se han convertido en un poderoso motor económico en esas zonas. Según la Junta de Andalucía, entre Almería, Granada y Málaga hay unas 36.000 hectáreas de invernaderos (equivalente a más de 50.000 campos de futbol), de las cuales una gran parte ya responde a las exigencias de una sociedad que demanda, cada vez más, alimentos seguros, económicos y producidos de forma sostenible. Según un estudio de Cajamar, la superficie registrada bajo protocolos de control biológico es de 23.345 ha.

Otra de las peculiaridades de los invernaderos es el aprovechamiento extremo del terreno. Las producciones son intensivas y se prologan durante diez meses al año. Las plantas se cultivan en calles que inicialmente tienen dos metros de separación, pero que a medida que la planta crece y gana frondosidad, se reduce la zona de paso a unos 80 centímetros para movimiento de los trabajadores y la carga manual del fruto en cajas que se sacan a la calle principal donde son recogidas por el tractor con porta-palets.

En este escenario, los agricultores demandan un tractor compacto, ágil, isodiamétrico, articulado y reversible, capaz de adaptarse a cualquier tipo de invernadero, con un chasis robusto con el que manejar con seguridad cargas de entre 800-1.400 kg.

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El pimiento rojo Palermo es una de las variedades típicas de la zona.

Los modelos Antonio Carraro incluyen el exclusivo Bastidor Integral Oscilante AC, ACTIO, formado por un chasis macizo de fundición solidario a los ejes del tractor que permite una oscilación entre ellos de hasta 15° a cada lado y que aloja la transmisión es su interior. El bastidor ACTIO implica la configuración con motor ‘en saliente’ con un centro de gravedad bajo y un reparto equitativo del peso del tractor: 60% sobre el eje delantero y 40% al trasero. Y con una distribución de pesos del 50% sobre cada eje con implementos suspendidos, reduciendo al mínimo la compactación del suelo.

Familia García Herrera: “Seguimos trabajando con el primer Antonio Carraro vendido por Tractores Azor”

Antonio García Herrera es un agricultor joven que hace cinco años abandonó su trabajo como mecánico para tomar el testigo de su padre al frente del negocio familiar en Dalías, que en momentos de máxima actividad puede dar empleo a 18 personas.

En esta zona del Campo de Dalías, con más de 400 metros de altitud respecto al nivel del mar, las oscilaciones térmicas son mayores, lo que permite prolongar durante varios meses la vida de un único cultivo (pimiento) sin necesidad de hacer rotación. Es el caso de la familia García Herrera.

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La familia García Herrera, en la puerta de uno de sus invernaderos en el Campo de Dalías.

Tienen una actividad incesante desde el 1 de abril, que se efectúa la plantación, hasta prácticamente el mes de febrero que se realiza la última recolección según el grado de maduración. En ese momento, eliminan y pican las matas, labran el terreno introduciendo materia orgánica, se extiende de nuevo el sistema de riego por goteo y se plastifica durante un mes para su desinfección. Dos meses después vuelve a comenzar el ciclo con la plantación. Esto requiere tener a punto las herramientas apropiadas. Y Antonio García tiene claro que “si el tractor no funciona, no se cogen pimientos, todo se para”.

La familia García Herrera fueron los clientes de la primera unidad de Antonio Carraro vendida por Tractores Azor en 2010: un SX 8400 que ya acumula 8.000 horas y sigue a pleno rendimiento. La fiabilidad demostrada por la marca y el servicio del concesionario le llevó a comprar en 2017 su segundo Antonio Carraro, un SRX 9800 reversible. Antonio recuerda que al principio era reacio a incorporar el puesto de conducción reversible, “pero con el tiempo me he acostumbrado y creo que, si ahora tuviera que cargar palets con un tractor no reversible, me costaría mucho, porque no es lo mismo pincharlos de cara que con el cuerpo girado mirando hacia atrás. Buscaba un tractor con más potencia porque las trituradoras son un implemento muy exigente en este tipo de terrenos tan pedregosos. Las piedras agotan las máquinas y este motor va 'jugando' con ellas, no se altera la temperatura y no pierde rendimiento. Además, también es muy poderoso en trabajos de carga y descarga de palets”.

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Rev-Guide System (RGS™) de AC es el sistema de conducción reversible sobre torreta giratoria, que permite invertir el sentido de marcha en pocos segundos para trabajar con implementos remolcados o frontales. Basta con hacer girar 180° el conjunto de asiento/volante/panel/pedales, para tener una nueva perspectiva de conducción, igual y contraria.

Como experto en este tipo de tractores y también en la marca, este joven agricultor almeriense hace una recomendación válida para otros profesionales especializados en invernaderos: “Mi tractor reversible con inversor me aporta una agilidad increíble y una gran rapidez en el cambio. Parece una tontería, pero facilita mucho el trabajo, que yo tenga una mano en la palanca del elevador, la otra el volante y con un dedo puedo mover el inversor. De otra forma, tengo que soltar la palanca del elevador para hacer el cambio”. Antonio ya ha tenido la oportunidad de probar los nuevos modelos hidrostáticos y de transmisión continua de la Casa, el Infinity y el Tony, y ha comprobado que “reúnen todas las prestaciones que actualmente necesitamos para nuestros cultivos”.

Eso sí, Antonio García tiene claro que una buena máquina requiere también de un buen mantenimiento y un cuidado extremo por parte del propietario. “Cambio el aceite y los filtros antes de lo recomendado por la marca. Además, todos los sábados lavo y engraso los tractores para tenerlos a punto el lunes y nunca he tenido problemas de inyectores, de bomba, de humos, etc.”.

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Carlos Pérez está muy satisfecho con el rendimiento ofrecido por los tractores AC.

Carlos Pérez Rodríguez, agricultor de El Ejido: “He probado el nuevo SR 7600 Infinity y es un tractor ideal para mi invernadero”

En zonas de menor altitud, como El Ejido y sus alrededores, los suelos son diferentes y las noches no son tan frescas, por lo que no resulta posible estirar la campaña con un solo cultivo y optan por hacer rotaciones en otoño y primavera.

Carlos Pérez Rodríguez es empresario agrícola en El Ejido, propietario de varios invernaderos con una superficie total operativa de unas 5 hectáreas, donde hace rotación de cultivos: en otoño se centran en pepino y berenjena, con producciones de 10 y 12 kg/m, respectivamente; mientras que en primavera es tiempo de melón y sandía, con unos 5 kg/m.

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En este tipo de trabajos es clave un inversor suave que permita efectuar con rapidez y seguridad los continuos movimientos hacia adelante y hacia atrás.

Finalizada la cosecha, según el tipo de cultivo realiza una labor u otra. Si es pepino se extrae la planta para su reciclado, mientras que si es un cultivo leñoso se tritura y mezclan los restos con una grada rotativa, aportando estiércol en caso de ser necesario y todo ello mezclarse con la tierra para permanecer envuelto en plástico durante dos meses hasta el inicio de la siguiente campaña.

Una amplia variedad de tareas para las que cuenta con un Antonio Carraro. “Estoy muy contento con su rendimiento, se mete por todos lados y no me ha dado problemas. Es versátil, muy fiable, trabaja muy bien con torre portapalets para cargar las cajas, con cañón para sulfatar o con aperos de labranza, haciéndose los cambios muy rápidamente”.

Carlos ha probado el nuevo SR 7600 Infinity y está decidido a renovar. “Quiero cambiar a más tecnología, a un tractor hidrostático, articulado y reversible. Solo por el hecho de no necesitar pisar constantemente el pedal del embrague, lo hace muy cómodo para trabajar, se nota la gran evolución tecnológica respecto al que tengo actualmente, es más ergonómico y reduce el gasto en mantenimiento y consumo. Es un tractor ideal para mi invernadero”.

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Sergio López realizando labores de fumigación con un cañón espolvoreador.

”El servicio y atención del concesionario es muy importante, por ese motivo les he adquirido también mi segundo tractor”

Justo al lado del invernadero de Carlos encontramos a Sergio López Ruiz al volante de uno de sus dos SRX 9800 de Antonio Carraro, con los que cultiva pimientos en dos invernaderos que suman unas 6 hectáreas.

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Las tareas en el interior de invernaderos requieres tractores articulados.
Su proceso productivo incluye trabajos de fumigación, carga y descarga de envases, descarga de material, triturado de matas y labores de preparación del terreno. “De estos tractores valoro la potencia, la fiabilidad de la marca y el servicio que me da el concesionario”, afirma Sergio: “Cambié a Antonio Carraro, ya que tuve una mala experiencia con otra marca. Justo a los 2 años y 3 días de comprar el tractor tuvo una avería importante y se desentendieron todos del problema. Sin embargo, Antonio Carraro y Tractores Azor me han dado soluciones rápidas, por ese motivo les he adquirido también mi segundo tractor de la marca. Si hay una avería la respuesta tiene que ser inmediata: el fruto no espera. El servicio y atención del concesionario es, para mí muy, muy importante”.

Tractores Azor cumple 10 años con la familia Antonio Carraro

El gran artífice de la expansión de Antonio Carraro en la provincia de Almería y una pequeña parte de la de Granada es José Manuel Azor Sánchez, gerente de Tractores Azor.

Cumple los primeros diez años trabajando con la marca, situándola como la primera de la zona, con un parque estimado de 600 unidades. “Nuestra cartera de productos nos permite llegar a cualquier tipo de cliente, desde el que tiene una sola hectárea hasta el más profesional que trabaja durante todos los días del año. Siempre tenemos un tractor que se adapta a sus necesidades”. “Eso sí”, puntualiza José Manuel, “cuanto más profesional y más exigente sea el agricultor y le guste comparar prestaciones, más cliente será de Antonio Carraro, porque tenemos argumentos y soluciones óptimas para satisfacerle”.

Los modelos dirigidos a trabajos en invernaderos cada vez son más completos y robustos, ya que “de un tiempo a esta parte, con las tareas de triturado, se les está dando más caña a los tractores, y aun así nuestro índice de averías sigue siendo bajísimo”. José Manuel presume de “no haber abierto una sola caja de cambios de un Antonio Carraro durante estos diez años trabajando con ellos”. No obstante, su empresa dispone de taller mecánico especializado en el mantenimiento de los Antonio Carraro y “si se trae el tractor a primera hora de la mañana, lo puede recoger al mediodía y, por supuesto, dando prioridad a los clientes de Antonio Carraro”.

En Tractores Azor “apostamos al 100% por Antonio Carraro” y el gerente se muestra “muy satisfecho con ellos porque son cumplidores en términos de garantías, plazos, etc., y para lo que necesitamos siempre están disponibles. Nuestra relación con la marca es tan estrecha y fluida que en fábrica siempre escuchan nuestras peticiones para este nicho de mercado. Fruto de esto ya tenemos un 50 CV reversible, que se adapta a los tratamientos del invernadero”.

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El equipo de Tractores Azor está al servicio de todos los agricultores de la provincia de Almería.

Según José Ignacio García Coello, delegado de AC en la zona, con los modelos de la nueva serie TORA se completa la gama para invernaderos. ”Tenemos tractores de potencia media, reversibles, articulados o rígidos, con nueva cabina y un sistema hidráulico que permite emplear aperos complejos y de alta tecnología”.

Empresas o entidades relacionadas

Antonio Carraro Ibérica, S.A.U.

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