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La demanda de servicios ambientales por la sociedad es creciente, pero en ningún caso es reconocida ni mediante instrumentos de mercado ni con fondos público

Medidas de impulso para el sector forestal

Tras la constitución en junio de 2016 de Juntos por los Bosques, agrupación de 74 entidades relacionadas con el sector forestal para la promoción y defensa de los bosques, han sido numerosas las actuaciones llevadas a cabo, todas centradas en sacar adelante iniciativas para el sector. En diciembre de 2016, Juntos por los Bosques y la ministra de Agricultura y Pesca, Alimentación y Medio Ambiente, Isabel García Tejerina, acordaron la elaboración de un Plan de Actuación Forestal, con el horizonte de la presente legislatura, que se basase en las propuestas del propio sector. El 27 de noviembre de 2017 el Secretario General de Agricultura y Alimentación, Carlos Cabanas, entregó a Juntos por los Bosques un borrador del Plan que ha sido también remitido a las Comunidades Autónomas. Fue el pasado 20 de diciembre el Ministerio trató el Plan con las CC AA y en paralelo recibió los comentarios del sector representado por Juntos por los Bosques.

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El Plan contempla una serie de medidas prioritarias cuyo objetivo es movilizar el gran potencial forestal español tanto en términos sociales como ambientales y económicos (recursos renovables cruciales para la bioeconomía), pues no hay que olvidar que en Europa somos el segundo país con mayor superficie forestal sólo por detrás de Suecia. Sin embargo, el nivel de aprovechamiento es muy inferior a la producción de nuestros montes y revertir esta tendencia supondría aumentar las cifras de riqueza y empleo.

Para Juntos por los Bosques la clave de todo está en impulsar la gestión forestal, muy condicionada por la falta de rentabilidad de los montes, para poner en valor toda la superficie forestal española que supone el 55% de todo el territorio, infrautilizado hoy en día entre otras razones por falta de impulso político y presupuestario.

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Especialmente comprometida ha sido la implicación de COSE en las propuestas de fiscalidad forestal para incentivar la inversión en los montes y evitar su abandono, gestión de cuencas hidrográficas, mayor control y mejora de la sanidad forestal y fomento del asociacionismo forestal como forma de vertebrar el extenso y variado territorio forestal.

  • Fiscalidad ambiental y de lucha contra el abandono de los montes: Paquete de incentivos fiscales a las inversiones en gestión forestal donde se define la propuesta e implantación de deducciones en el Impuesto de Sociedades o en el IRPF, bien para inversiones productivas o bien para actuaciones consideradas de interés general en los montes, de titulares de fincas forestales en estimación directa (siempre que se tenga en ambos casos un Instrumento de Planificación Forestal aprobado por la Administración competente en la materia), así como la eliminación de la exclusión del régimen de estimación objetiva en el IRPF para los propietarios forestales que realicen otras actividades económicas en régimen de estimación directa. El impacto económico que supondría para la administración pública la aplicación de estas medidas de bonificación sería un retorno positivo para las Arcas Pública vía ingresos de IRPF por las nuevas contrataciones, IS e IVA por incremento de facturación al generar más actividad, cotizaciones a la Seguridad Social y ahorro en prestaciones por desempleo.

Todo ello además de los beneficios ambientales generados para toda la sociedad, porque un bosque bien cuidado (que es lo que fomenta el paquete fiscal propuesto) reduce el riesgo de incendio y minimiza por tanto los costes económicos de extinción. Reduce también el riesgo de aparición de plagas y enfermedades, favorece en su entorno el desarrollo de actividades económicas complementarias a la forestal y también las explotaciones económicas alrededor suyo de carácter turístico (servicios de alojamiento, hostelería, y otras actividades turísticas accesorias), cuya recaudación fiscal se incrementará al hacerlo la actividad.

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  • Estructuras organizativas: Figura de selvicultor activo pues en la actual legislación vigente carecemos de una definición propia que se ajuste a nuestras características y peculiaridades, siendo justo y legítimo equipararnos a los agricultores a título principal o profesionales de la agricultura. Igualmente importante es tener línea de ayudas específica de asesoramiento forestal y programas de formación para propietarios a través de las asociaciones forestales como entidades asesoras.
  • Sanidad forestal: mayor coordinación administrativa en el seguimiento fitosanitario territorial de plagas asentadas y emergentes, poder incidir en el registro de productos fitosanitarios para la autorización de tratamientos, un mayor incremento de planes de lucha integrada contra los patógenos, de planes de contingencia para lucha biológica y participación en los grupos de Trabajo específicos del Comité Fitosanitario Forestal para las plagas que más afectan actualmente a nuestras masas.
  • Gestión de las cuencas hidrográficas: armonización, agilización y digitalización de los procedimientos que afecten a la gestión forestal para conseguir un plazo razonable de resolución de las solicitudes de autorización tanto de corta como de plantación (que en mucho casos lleva la paralización de la actividad) en zonas de D.P.H, e implantación de la administración electrónica y ventanilla única.
Desde hace 25 años se viene tratando la necesidad de adecuar nuestro marco fiscal a las singularidades de la actividad forestal y con ello reiniciarlo para que, en vez de un freno, se convierta en un acicate de la gestión forestal. El largo plazo, los altos riesgos (incendios) y la generación de importantes servicios ambientales, requieren de un tratamiento propio que ajuste la carga fiscal a la realidad económica de la actividad forestal, especialmente en un contexto de elevados impuestos directos (IRPF, Impuesto de Sucesiones y Donaciones, Impuesto de Sociedades, etc.). La necesidad de un enfoque integral evitando retoques parciales se ha venido defendiendo con ocasión del debate sobre la Ley básica de Montes en 2003 y sus reformas de 2006 y 2015, quedando la concreción fiscal finalmente en el aire.

Otra cuestión es el establecimiento del Fondo Forestal Nacional y la afección parcial de determinados ingresos fiscales fuertemente relacionados con los bosques. Está ampliamente reconocido que la infrafinanciación forestal es de naturaleza estructural y una de las causas claves del abandono de los bosques, antesala de los incendios. La PAC no es formalmente competente en el ámbito forestal y por ello solo se pueden destinar a los espacios forestales una fracción de los recursos de su 2º pilar (desarrollo rural).

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Además, la demanda de servicios ambientales por la sociedad es creciente, pero en ningún caso es reconocida ni mediante instrumentos de mercado ni con fondos públicos. Hay que otorgar a los montes la consideración de infraestructuras básicas del territorio. Por sus beneficios indirectos y directos, los ecosistemas forestales contribuyen al bienestar de toda la población, y por ello, sus gestores (los selvicultores), deben tener un reconocimiento profesional y fiscal.

Desde Juntos por los bosques, y en particular en COSE, se va a seguir poniendo el empeño en conseguir esa fiscalidad necesaria y financiación suficiente para el sostenimiento de los bosques españoles.

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