John Deere eleva la capacidad de pulverización con el nuevo 560R
John Deere amplía su gama de pulverizadores autopropulsados 500R con un modelo de 6.000 litros, nuevas barras de hasta 42 metros y mejoras tecnológicas que prometen incrementar la productividad entre un 10% y un 15%.
John Deere da un paso más en la evolución de su oferta para la protección de cultivos con la presentación de la nueva generación de pulverizadores autopropulsados 500R para el Año Modelo 2027 (MY27). La principal novedad es la incorporación del nuevo modelo 560R, equipado con depósito de 6.000 litros, que sitúa a la marca en un segmento de mayor capacidad destinado a grandes explotaciones agrícolas y empresas de servicios.
La ampliación de la gama responde a la creciente demanda de equipos capaces de cubrir más superficie en menos tiempo, especialmente en cultivos extensivos como cereales y colza. Con esta incorporación, John Deere completa su oferta con modelos de 4.000, 5.000 y 6.000 litros dentro de una misma plataforma tecnológica.
Otra de las novedades destacadas es la llegada de una nueva generación de barras de pulverización, disponibles en anchos de 30, 36 y 42 metros, con diseño de plegado doble o triple y distancias entre boquillas de 25 cm o 50 cm. Su diseño modular de acero reduce el peso y permite una apertura y plegado más rápidos. Además, todas las conducciones y boquillas quedan protegidas dentro de la estructura, contribuyendo a disminuir daños y necesidades de mantenimiento. A pesar del aumento de anchura de trabajo, las máquinas mantienen un ancho de transporte de solo 2,55 m.
Incorpora el sistema BoomTrac Pro 2 para el control automático de altura de barra, con cinco sensores ultrasónicos (en barras de menos de 36 m) o siete sensores (en barras de 36 m o más), para que la barra siga con precisión el contorno del terreno o del cultivo, manteniendo una altura de aplicación y solape constantes incluso a mayores velocidades de avance.. A ello se suma un nuevo bastidor central con control activo de guiñada y balanceo, diseñado para mejorar la estabilidad y la precisión de aplicación incluso a velocidades elevadas.
Precisamente, la velocidad máxima de pulverización aumenta hasta los 30 km/h, frente a los 25 km/h anteriores. Esta mejora se apoya en tecnologías como Individual Nozzle Control Pro y ExactApply, que permiten mantener la calidad de aplicación y optimizar la dosificación en todo el ancho de trabajo.
La cabina montada en posición frontal, junto con el motor trasero, proporciona una distribución de peso equilibrada 50:50 y una excelente visibilidad de la barra.
La compañía también ha reforzado la eficiencia operativa mediante el sistema PowrSpray, capaz de alcanzar caudales de llenado de hasta 1.200 L/min. El enjuague se realiza fácilmente mediante una interfaz intuitiva accesible tanto desde el interior como desde el exterior de la cabina. Los programas de enjuague automatizados, combinados con las funciones AirRinse y AutoDilute, ayudan a minimizar los residuos, reducir el riesgo de contaminación y preparar rápidamente el pulverizador para la siguiente aplicación.
El modelo actualizado del próximo año pone un fuerte énfasis en la facilidad de uso gracias a AutoSetup, que permite preparar los trabajos de pulverización antes de entrar al campo. Con asesoramiento agronómico integrado y guiado completo de parcelas, los ajustes de la máquina, los parámetros de aplicación y las líneas de guiado pueden transferirse directamente al pulverizador, lo que ayuda a reducir el tiempo de configuración y a evitar errores del operador. Además, la documentación automatizada ayuda a cumplir con los requisitos normativos y los registros de aplicación se generan automáticamente como archivos Excel.












































