La propuesta sugiere considerarlos aplicaciones a baja altura
Contactos políticos para desbloquear el uso de drones en tratamientos fitosanitarios
Se están produciendo contactos políticos a nivel nacional y europeo para tratar de impulsar cambios normativos que permitan el uso efectivo de drones en tratamientos fitosanitarios.
La normativa europea prohíbe los tratamientos fitosanitarios aéreos en general, y al considerar los drones como tales, su uso queda restringido a autorizaciones excepcionales, con fuertes requisitos técnicos, legales y de producto.
Con el fin de impulsar cambios normativos en este sentido, Unión de Uniones ha mantenido una reunión con el Ministerio de Agricultura, para analizar posibles vías de autorización excepcional mientras se tramita en Bruselas el paquete legislativo europeo 'Food and Feed' que, precisamente aborda modificaciones sobre este asunto.
La organización agraria ha remitido a los grupos del Parlamento Europeo sus propuestas de enmiendas a la Directiva 2009/128/CE y recuerda que el uso de drones para la aplicación de productos en la lucha contra enfermedades y plagas, que podría extenderse gracias a los avances experimentados por esta tecnología, está encontrando muchas dificultades para poder ser empleada por los agricultores, derivadas, sobre todo, de su consideración como tratamientos aéreos, a los que afecta una prohibición general. “Ni siquiera se no permite usarlos en situaciones de emergencia, cuando el tratamiento es urgente y no se puede acceder a las parcelas por las condiciones del terreno”, subrayan.
La clave es un cambio de enfoque en la normativa europea. En las propuestas de enmienda al paquete legislativo, Unión de Uniones plantea que los tratamientos con drones no deben ser considerados aéreos, sino aplicaciones a baja altura, lo que permitiría establecer un régimen regulatorio específico, basado en el riesgo real de la aplicación y no en una clasificación formal que, en la actualidad, está generando una sobrerregulación que impide el desarrollo de esta tecnología.
“No se trata de eliminar controles sino adoptarlos a la realidad técnica de los drones y del campo, facilitando que se puedan usar con garantías, pero sin cargas administrativas y regulatorias totalmente desproporcionadas”. La organización considera también que su propuesta acortaría los tiempos de adopción de la tecnología y flexibilizaría autorizaciones excepcionales en caso de emergencia.
“Siempre con la matraca de que la agricultura debe innovar y modernizarse, pero cuando tenemos soluciones técnicas al alcance de la mano, lo que nos ponen son trabas y más papeleo”, concluye.














































