"No podemos actuar sobre el precio de los fertilizantes o la energía, pero podemos intentar utilizarlos de una forma más eficiente"
Entrevista a José Ramón Acín, agricultor y gerente de Finca Bizcarra
El cultivo de maíz es uno de los ejes del regadío extensivo en España. El aumento de costes, las exigencias normativas y el cambio climático están impactando en la rentabilidad de este cereal clave en regiones como Castilla y León o Aragón. En esta entrevista conversamos con José Ramón Acín, agricultor aragonés que destaca por su amplia experiencia en el cultivo y por las estrategias de manejo que pone en práctica en su empresa, basadas en el uso de herramientas de agricultura de precisión. En su opinión, el uso de datos por parte de agricultores y empresas de servicios "está infravalorado y, por lo tanto, infrautilizado".
¿Cuáles considera que son los principales problemas que limitan hoy la productividad del maíz en Aragón?
De unos años a esta parte, se han multiplicado los problemas. Tenemos, por un lado, aquellos propiciados por el clima. El más limitante es la falta de reservas hídricas, derivada de los efectos del cambio climático pero también de una falta evidente de infraestructuras hidráulicas. Estos efectos se podrían paliar con un incremento de las infraestructuras de reserva, que no es sencillo ni barato, pero sí sería muy efectivo.
El otro gran factor limitante del clima son los episodios de altas temperaturas en verano. Estos eventos, a parte del estrés hídrico, llevan aparejados otros problemas y plagas de los que sin lugar a duda la araña roja (Tetranychus urticae) es el más evidente.
Por otro lado están aquellos que provoca la propia normativa de la UE, y que son los que más expuestos nos dejan a los productores. Aquí la letanía es larga: limitaciones al uso de OGM -habrá que ver los cambios que plantea la CE en este ámbito-, reducción de dosis y eliminación de algunas de las materias activas que se utilizan en el cultivo, incremento de zonas vulnerables a nitratos -en este caso la limitación viene del Gobierno de Aragón, aunque favorecida por los propios agricultores- y por supuesto la aparición de especies invasoras.
El precio y las incertidumbres en los mercados es otro de los problemas que está limitando la rentabilidad del cultivo. Cuando la rentabilidad es alta, el agricultor asume riesgos que no está dispuesto a asumir en la situación actual. El coste de los fertilizantes, electricidad, gasoil, maquinaria o fitosanitarios se ha incrementado en algún caso hasta un 80%. El precio de la cosecha lo sigue marcando el puerto, con lo cual, el margen es exiguo.
Desde su experiencia, ¿estos problemas han cambiado en los últimos 10 años? ¿En qué sentido?
Inestabilidad económica siempre ha habido. La montaña rusa que suponen los mercados no es ajena al sector. Sí creo que el incremento en la regulación y las limitaciones en la forma de producir se han multiplicado en estos últimos 10 años.
Tomando la lista de herbicidas podemos observar cómo se ha reducido la variedad de materias activas e incluso su dosis. Pasa lo mismo con los insecticidas de suelo o semillas y por supuesto con los acaricidas. La abamectina, por ejemplo, ha sido un acaricida muy utilizado, pero actualmente sólo se puede utilizar si el Ministerio de Agricultura concede una autorización excepcional temporal, y no está claro que este año la conceda.
Casi todas las limitaciones son de índole medioambiental. Creo que todos los agricultores estaríamos de acuerdo en limitar nuestra forma de producir si existiera una reciprocidad con un incremento de precio, por ejemplo, o beneficios fiscales como en el caso de los ecorregímenes que no tributan. Entiendo que el beneficio al medio ambiente es para todos, pero a costa de unos pocos. Habría que darle una vuelta entre todos.
¿Cómo están influyendo estas exigencias medioambientales y regulatorias en la forma de cultivar y producir maíz?
Evidentemente de forma muy negativa. Creo que todos estamos de acuerdo en que debemos tener una agricultura respetuosa medioambientalmente y que cumpla las normas. En lo que parece que el sector y resto de actores no estamos tan de acuerdo, es en quién debe soportar el coste de estas normas. A mayor sostenibilidad ambiental, mayor coste de producción y menos rendimientos.
El precio de venta del maíz lo marca el mercado internacional que no está sujeto, en la mayoría de los casos, a estas obligaciones. De hecho, la principal reivindicación del sector agrícola respecto al tratado de Libre Comercio con Mercosur es la falta de reciprocidad en el cumplimiento de las normas ambientales y de seguridad alimentaria. En un contexto de libre comercio, el precio siempre lo marcará el proveedor más barato, aunque juegue con las cartas marcadas.
Por otra parte, al margen de obligaciones, entiendo que se podrían favorecer determinadas herramientas que actualmente están muy limitadas por la normativa. El uso de drones aplicadores es una de estas herramientas. No tiene mucho sentido que todo el mundo los utilice y en Europa, particularmente en España, no haya un planteamiento realista de su uso.
¿Qué peso tienen actualmente factores como el clima, el suelo y la disponibilidad de agua en el rendimiento del cultivo?
Todo. El clima, el suelo y el agua determinan no sólo la cantidad de grano que vamos a recoger, determinan también su calidad.
En lo referente al clima, hay algunos de los factores que podemos paliar, por ejemplo, con estrategias de doble cosecha. Si no tenemos garantizada la dotación de agua de riego, se puede sembrar en otoño un primer cultivo y en mayo o junio maíz. Las mejores alternativas son cereal-maíz, leguminosas-maíz o forrajes-maíz. En nuestra explotación el 60% del maíz es de segunda cosecha.
El suelo es también uno de los factores sobre el que podemos influir. Cambiarlo, en la mayoría de las ocasiones es caro y tiene un alcance limitado. Sin embargo, podemos usar herramientas de zonificación -Agricultura 4.0- que favorezcan en cada parte de cada parcela la estrategia que más convenga a nuestra rentabilidad. La combinación de Agricultura 4.0 y agricultura de conservación o mínimo laboreo -depende del cultivo anterior y del estado del suelo- es una estrategia que nos está dando muy buenos resultados. El factor riesgo decrece con esta unión de agricultura de precisión y de conservación: arriesgamos menos recursos y los dirigimos mucho mejor.
Los episodios de altas temperaturas son también otro de los factores que más influyen en el rendimiento. Favorecen la aparición de plagas habituales como la Mythimna unipuncta, heliothis (Helicoverpa armiguera), taladro (Ostrinia nubilalis) y por supuesto la araña roja. Además, y sobre todo, generan estrés hídrico que no es tan fácil de paliar, ya que los sistemas y dotaciones de riegos no están pensados para situaciones excepcionales de este tipo.
El último y, seguramente, efecto más pernicioso que tienen las temperaturas es sobre la floración. Este último efecto no se puede paliar ni anticipar de forma alguna. Las olas de calor son cada vez más erráticas en su momento de aparición y en su duración. El año 2025 en Sariñena (Huesca) se registraron 38,5 °C ya el 10 de junio, una máxima excepcionalmente alta y excepcionalmente pronto.
¿Qué otras plagas, enfermedades o malas hierbas están generando más preocupación en los últimos años?
Casi no sé por dónde empezar… En lo referente a malas hierbas, la aparición de Teosinte y sobre todo de Amaranthus palmeri, está generando gran incertidumbre por lo complicado que es combatirlas con las herramientas que actualmente tenemos. Ambos, pero sobre todo Amaranthus palmeri, se tienen que combatir con una estrategia basada en la rotación de cultivos más que con un producto fitosanitario. Esto aún complica más la gestión del cultivo. Pasa lo mismo con la resistencia a herbicidas de algunas malas hierbas como el Sorghum halepense (cañota). Cada vez cuesta más controlarlo.
En estos casos, en Finca Bizcarra hemos observado que la utilización de herramientas de agricultura de precisión funciona razonablemente bien. Sobre todo, lo referente a aplicaciones dirigidas. Se trata de aplicar solo en las zonas donde existe el problema de malas hierbas y hacerlo dos o tres veces si es necesario. Cumples con la normativa porque siempre estas muy por debajo de la dosis máxima, pero focalizamos la aplicación donde está el problema.
La araña roja, gusanos de suelo o la virosis son otros problemas que, si bien se pueden controlar, con los medios de defensa vegetal que tenemos autorizados es más difícil. Hay que 'jugar' con las fechas de siembra y variedades que presentan más tolerancia a estas plagas.
Las micotoxinas y hongos es otro de los problemas a los que se enfrenta el cultivador de maíz de nuestra zona. Sobre todo, en siembras de junio. Cada vez las exigencias son mayores por parte de los consumidores de grano. Aquí el manejo del cultivo es importante, pero el clima es determinante. Otoños lluviosos conllevan un incremento de índices de algunas micotoxinas difíciles de controlar.
¿Cómo está afectando el aumento de costes a la viabilidad del cultivo de maíz?
Evidentemente influye. No podemos actuar sobre el precio de los fertilizantes o la energía, pero podemos intentar utilizarlos de una forma más eficiente. Desde luego no soluciona el problema de rentabilidad, pero lo amortigua.
Por ejemplo, con la subida de los fertilizantes a causa de la guerra de Ucrania, en Finca Bizcarra empezamos a utilizar de forma habitual el fertilizante de fondo en línea de siembra. Esto, unido a una prescripción basada en las necesidades de la parcela por cada zona, ha funcionado muy bien. Hemos bajado los aportes de fertilizante en algún caso hasta el 30%. No aportamos fertilizante en toda la superficie sino en la que debe estar disponible para la planta y se reduce el fertilizante disponible para las malas hierbas, sobre todo en la línea de aspersores.
En el caso de los fitosanitarios hacemos lo mismo con el herbicida de postemergencia. Aplicamos sólo donde están las malas hierbas. Aquí, el ahorro es de más del 50% de media.
¿Qué nuevas tecnologías se están adoptando con mayor rapidez en el cultivo y qué valor aportan?
Desde luego la Agricultura de Precisión (AP) es sin lugar a duda la tecnología base de la que cuelgan las demás en este sector. Debemos conocer las parcelas, cada zona, su potencial productivo y sus limitaciones. Para ello, utilizando sensorización podemos obtener datos de riego, cosecha, fertilización, evolución del vigor… Esto será la base de análisis a partir de la cual podemos repartir los insumos de una forma óptima.
La genética, aunque no lo parezca, creo que combinada con la AP da muchos mejores resultados. No creo que haya una genética para todo, cada genética se adapta mejor a una zona, suelo o clima. En estos casos, si tenemos bien definidas las zonificaciones de cada parcela, el riego y el potencial productivo, podemos adaptar dosis y variedades para obtener el máximo.
La mayoría de la maquinaria tiene embarcada la tecnología de AP, lo cual favorece su adopción por parte de los agricultores y sobre todo las empresas. Aunque pienso que todo esto debería ir más deprisa.
¿Qué papel están jugando las empresas de servicios en la transformación digital del sector?
Las empresas de servicios y las cooperativas son el verdadero vector de transformación del sector. Es obvio que una empresa donde el trabajo está mucho más segmentado y repartido puede avanzar más deprisa en la incorporación de la tecnología. En una explotación en la que hay un solo agricultor que se encarga de todo y deber saber de todo, es mucho más complejo.
Saber qué herramienta digital utilizar en cada caso y tener personal formado para utilizarla de forma eficaz no es sencillo. Pero una vez implementada la tecnología, su replicación es sencilla y barata, porque lo complejo y costoso ya está hecho. Por eso son las empresas que tienen un modelo más escalable las que juegan un papel determinante.
Aunque esto no deja fuera de la ecuación al agricultor. Este debe tener conocimiento de qué recurso debe utilizar la empresa que le da el servicio y además exigirlo. Si en fiscalidad contratamos a un asesor, y lo tenemos asumido, en agronomía debemos confiar en un tecnólogo adecuado.
¿Qué barreras estarían frenando la adopción tecnológica por parte de los agricultores?
Uno de los principales escollos es el conocimiento. No se le da importancia al uso y gestión de datos. En muchos casos los agricultores no tenemos suficiente formación porque nadie nos ha dicho dónde adquirirla. Incluso dentro del propio sector de la maquinaria agrícola, no todos los concesionarios son capaces de dar soporte y formación del equipo adquirido. En muchos casos -quizá demasiados- el uso de la tecnología es además poco intuitiva y amable.
Es verdad que el relevo que viene -que no es tanto como nos gustaría- está mucho más preparado y formado. En nuestra zona, cada vez veo más explotaciones que cuentan con un ingeniero o es el propio agricultor quien tiene esta formación. Sin duda son el mejor activo que tiene el sector.
En lo referente al tamaño, desde luego importa. Pero eso es subsanable con entidades como las cooperativas o simplemente repartiendo los trabajos con otros agricultores. Nosotros llevamos tiempo haciéndolo y los resultados son excelentes. Hemos ido buscando socios para cada parte de la cadena de valor de nuestro negocio. Por ejemplo, el forraje nos lo hacen dos agricultores -y amigos- de la zona y nosotros llevamos a cabo sus trabajos de siembra, aplicación de fitosanitarios y fertilización utilizando AP. Las dos partes salimos ganando. Ellos ganan en tamaño y yo también. Además, en su caso, no deben hacer desarrollos que ya he acometido yo.
¿Qué tecnologías cree que están sobrevaloradas y cuáles infravaloradas actualmente?
Sobrevalorada no creo que haya ninguna. Todas tienen cabida en una explotación si te da una ventaja competitiva y te ayuda a optimizar costes, por poco que sea, y siempre que no hablemos de un coste excesivo. Creo que el uso de datos por parte de agricultores y empresas de servicios está infravalorado y, por lo tanto, infrautilizado.
En el uso de la tecnología siempre se repite el mismo patrón: tomo datos, analizo datos y tomo decisiones con esos datos. Muchos agricultores y empresas se quedan en el primer paso. Eso es sembrar para no recoger. Creo que es importante tener un modelo de trabajo en el que el resultado del análisis de esos datos se tenga en cuenta. Qué herramientas utilicemos después, dependerá del precio y la finalidad. Por supuesto, en todo esto, la IA juega un papel crucial, ya que abarata y afina mucho los procesos.
Un ejemplo del uso rentable de estas tecnologías es la aplicación dirigida de herbicida en postemergencia. No tengo que aplicar un herbicida en todo el cultivo si este no lo necesita. Puedo centrar la aplicación en las zonas donde tengo el problema. En este enlace que comparto con los lectores se puede acceder a más información: https://agrarium.es/dosier-aplicacion-dirigida-de-herbicida-en-maiz/
En los próximos años, ¿cuáles cree que serán los principales retos del cultivo de maíz y qué cambios estructurales serán necesarios para mantener su competitividad?
Es complicado anticipar que pasará en los próximos años, pero todo lo que tiene que ver con la seguridad alimentaria -como es el caso de las micotoxinas- jugará en mi opinión un papel todavía más importante. Huella de carbono o huella hídrica también están siendo consideradas en otros cereales y no creo que la producción de maíz se quede al margen.
En cualquier caso, el precio del cereal será desde luego el que determine la rentabilidad del cultivo. Lo único que podemos hacer desde el sector es producir de una forma más eficiente.
La flexibilidad en la forma de producir o la capacidad para alternar y cambiar de cultivos, van a ser las mejores herramientas para garantizar la rentabilidad de nuestras explotaciones. Para ello, la tecnología nuevamente es nuestra mejor aliada. Aprender a utilizarla e invertir en ella es un esfuerzo que, en mi opinión, garantiza el margen empresarial de una explotación.
“La flexibilidad en la forma de producir o la capacidad para alternar y cambiar de cultivos, van a ser las mejores herramientas para garantizar la rentabilidad de nuestras explotaciones”
















































