La compañía consolida su expansión en Portugal con una ruta semanal
La Muleña, un 'Amazon' del recambio agrícola
Estampaciones Metálicas La Muleña ha evolucionado de fabricante a distribuidor integral de componentes para remolques, manteniendo su actividad productiva. Establecida en Murcia, la empresa fabrica y distribuye piezas para talleres y fabricantes principalmente del sector agrario. Recientemente, ha abierto una ruta semanal a Portugal para abastecer esta zona del mercado ibérico.
La compañía se define como distribuidora por el peso que ha adquirido esta actividad en su negocio, aunque también produce distintas piezas. El modelo que aplican es la venta de componentes de remolques agrícolas y de velocidad, carrocería y aperos a talleres y fabricantes que les evite tener que recurrir a múltiples proveedores. “Somos prácticamente un 'Amazon' del recambio para remolques”, afirma Raquel Ramírez, de La Muleña.
Su catálogo cuenta con cerca de 10.000 referencias. Los productos se agrupan en familias y se amplían según las necesidades del cliente.
El servicio marca la diferencia
Los transportistas entregan el pedido y desempeñan labores comerciales. Eso significa mantener el contacto con el cliente, conocer sus necesidades… en definitiva, establecer un vínculo de confianza con él.
Consolidación de la ruta a Portugal
Almacenaje distribuido por funciones
La heterogeneidad de pesos y dimensiones, desde la tornillería hasta ejes de gran tonelaje, condiciona cualquier intento de automatización, explica Ramírez. El sistema indica a los operarios dónde están las piezas para que las trasladen a la zona correspondiente de preparación, dependiendo de si el transporte lo lleva a cabo una agencia o va por cuenta propia.
Departamento de compras, un eje potente
El equipo de ingeniería por su parte se encarga de la adaptación de diseños, hacer planos o participar en procesos de homologación.
Más de 35 años de logística de recambios eficiente
La Muleña nació en 1987 en un pequeño taller. Felipe Ramírez, su fundador, fabricó sus propias prensas y pronto comenzó a producir piezas de metal destinadas a la carrocería de camiones y remolques. Antes de digitalizarse, Ramírez recorrió España en una furgoneta, llamando puerta a puerta.
En 1994 levantaron las primeras instalaciones de 2.000 metros cuadrados. Tras cuatro años, ampliaron el espacio con nuevas naves de 3.000 m². Luego, en 2006, edificaron la central y en 2018, añadieron dos más. Este marzo de 2026 inauguran la última nave de 2.000 m2.
El sector agrícola en el punto de mira
De esta forma La Muleña ha resistido ante los cambios y dificultades del mercado. Abogan por un enfoque colaborativo que priorice el crecimiento y la estabilidad sobre las jerarquías laborales. Su objetivo final es desarrollar su actividad manteniendo la confianza de los clientes año tras año. Con 38 años de trayectoria, la compañía consolida un modelo basado en stock, proximidad y rapidez operativa.







































