Pangea Propulsion acelera la fabricación de motores espaciales con una nueva planta en L'Hospitalet de Llobregat
La apertura de las nuevas instalaciones supone un nuevo hito para una empresa fundada en 2018 que, en apenas ocho años, ha evolucionado desde una startup dedicada al desarrollo de tecnologías de propulsión hasta una compañía especializada en sistemas de propulsión para el sector espacial. La planta, de 1.000 metros cuadrados, concentrará actividades de fabricación, ensamblaje, integración, inspección y validación funcional de motores y sistemas de propulsión, dentro de un plan de inversión de siete millones de euros durante los próximos tres años, del que ya se ha ejecutado un millón. La compañía ha incrementado además su plantilla cerca de un 30% en el último año, hasta aproximarse al centenar de profesionales.
Adrià Argemí, consejero delegado y cofundador de Pangea Propulsion, presentó las nuevas capacidades industriales de la compañía.
Del desarrollo tecnológico a la fabricación industrial
Durante la presentación, el consejero delegado y cofundador de Pangea Propulsion, Adrià Argemí, situó este paso dentro de una transformación más amplia de la industria aeroespacial europea. Explicó que la compañía deja atrás una etapa centrada en componentes demostrativos para entrar en una fase de producción de hardware plenamente operativo. “Estamos en el camino de la revolución de la movilidad aeroespacial, con una implicación total de la industria y de la colaboración europea, de la que Pangea es un ejemplo”. En ese contexto recordó que, dentro del sector espacial, la propulsión constituye uno de los elementos estratégicos de cualquier programa y defendió que desarrollar y fabricar estos sistemas en Europa representa una apuesta por la soberanía tecnológica.
Argemí insistió en que el objetivo de la empresa pasa por convertirse en un especialista europeo en sistemas de propulsión. La compañía desarrolla motores para lanzadores y sistemas de movilidad en el espacio, entre ellos Nereus, destinado a satélites, y ARCOS, un motor aerospike alimentado con metano y oxígeno líquidos cuya integración a escala real será uno de los primeros proyectos de la nueva planta. Según explicó, la arquitectura de ARCOS es singular dentro del panorama internacional y forma parte de una estrategia centrada exclusivamente en la propulsión. También destacó el carácter dual de estas tecnologías, con aplicaciones tanto civiles como de defensa, y sostuvo que Europa necesita empresas capaces de asumir riesgos tecnológicos para competir en un mercado global.
La nueva instalación incorpora áreas específicas de metrología, fabricación aditiva y mecanizado de precisión, además de capacidades de soldadura avanzada e integración de sistemas. Entre sus equipos figura una máquina EOS para fabricación aditiva, destinada a acelerar los procesos de producción y validación de componentes críticos. Según la compañía, estas capacidades permitirán reducir los tiempos de desarrollo y facilitar la integración de los sistemas de propulsión con los programas de sus clientes. Este mismo año está prevista la integración de Nereus con una cápsula de reentrada de un cliente privado, mientras que la misión asociada está prevista para 2027.
El acto reunió también a representantes institucionales que situaron el proyecto dentro de la política industrial europea. El alcalde de L'Hospitalet de Llobregat, David Quirós, subrayó que la implantación de Pangea representa una oportunidad para generar empleo de alto valor añadido y consolidar un entorno empresarial vinculado a la innovación tecnológica, aprovechando además la proximidad del recinto ferial y del ecosistema industrial de la ciudad.
El conseller de Empresa i Treball de la Generalitat de Catalunya, Miquel Sàmper, destacó la trayectoria de la compañía desde su creación y la presentó como un ejemplo de colaboración público-privada dentro de la estrategia industrial del Govern. Recordó que Europa ha perdido posiciones en el ámbito espacial durante los últimos años y defendió la necesidad de reducir la dependencia tecnológica respecto a terceros países mediante el fortalecimiento de capacidades industriales propias. “Pangea, con ocho años de trayectoria, es un buen ejemplo del éxito de la colaboración público-privada dentro de la hoja de ruta del Govern para impulsar las empresas industriales”.
Por su parte, el ministro de Industria y Turismo, Jordi Hereu, relacionó la inauguración con el nuevo escenario industrial derivado de la política europea de defensa y con los procesos de reindustrialización que se están impulsando en distintos países. Durante su intervención afirmó que el Gobierno respaldará este tipo de iniciativas y destacó la coordinación entre distintos ministerios para apoyar tecnologías consideradas estratégicas. Hereu definió a Pangea como un ejemplo de industria de alto valor añadido y vinculó su desarrollo con el refuerzo de la autonomía estratégica europea.
La historia de Pangea ayuda a entender el significado de este momento. La empresa nació en Barcelona impulsada por un grupo de seis fundadores —tres españoles, dos italianos y un sueco— que coincidieron durante su formación y compartían el objetivo de desarrollar un motor aerospike, un concepto perseguido desde hace décadas por la industria espacial por su potencial para mejorar la eficiencia de los lanzadores reutilizables. Tras iniciar su actividad con el proyecto del cohete MESO, la empresa decidió abandonar el desarrollo del lanzador para concentrarse exclusivamente en los sistemas de propulsión, una decisión que terminó definiendo su modelo de negocio. La estrategia consiste en convertirse en un proveedor especializado para fabricantes de lanzadores, de forma similar a como ocurre en la industria aeronáutica con los fabricantes de motores.
Ese cambio de enfoque explica también la importancia de la nueva planta. Más que un incremento de superficie industrial, representa la infraestructura necesaria para fabricar motores y sistemas destinados a clientes comerciales e institucionales en un momento en el que Europa intenta reforzar su industria espacial y reducir dependencias tecnológicas. La ambición expresada por Argemí durante la inauguración resume esa hoja de ruta: construir una empresa capaz de competir a escala mundial desde España dentro de uno de los segmentos considerados más estratégicos del sector aeroespacial.












