Edificación industrializada para un entorno más sostenible
Las instalaciones de ITeC en Barcelona acogieron una nueva edición de BioEconomic, para poner en valor el desarrollo de sistemas y soluciones en torno a la construcción industrializada, como solución para fomentar la descarbonización del sector y facilitar la consecución de los certificados energéticos que están transformando la forma de construir y renovar el parque edificado actual.
En ‘Construcción industrializada: clave para una edificación sostenible y certificada’ se puso en valor este nuevo modelo constructivo que facilita las certificaciones Passivhaus, BREEAM, LEED, WELL y Verde, pero, ¿cómo cumplir con los requisitos técnicos y de calidad necesarios para adaptarse a este nuevo paradigma? A esta pregunta se intentó dar respuesta en la jornada organizada por BioEconomic que contó con la participación de David Sabatés, gerente de Servicios Internos del ITeC - Instituto de Tecnología de la Construcción, quien puso énfasis en la importancia de impulsar la digitalización, como herramienta para conseguir que el sector sea más atractivo. Además, la industria se encuentra en un buen momento para impulsar este modelo constructivo que, además de alinearse con las exigencias del Pacto Verde Europeo, mejora la calidad de las edificaciones y se reducen los tiempos de construcción, a la vez que se controlan los impactos medioambientales, gracias a una optimización y eficiencia en los recursos.
En este sentido, Ainhoa Mata, responsable de la Unidad de Edificios del ICAEN, expuso durante su intervención que los edificios son responsables del “40% del consumo de energía y el 36% de las emisiones. Lo más preocupante es que el 75% de estas construcciones están envejecidas y son ineficientes”, reconoció.
Pero, en 2050, fecha que se ha marcado Europa para alcanzar la plena descarbonización del parque edificado actual, tanto en obra nueva como en construcciones ya existentes mediante planes de rehabilitación eficiente, todo parece indicar que “entre el 85% y el 90% de estos edificios seguirán en pie en 2050 y no se habrá puesto solución al problema actual, ya que solo renovamos el 1% de estas edificaciones”, añadía Mata.
En este contexto, es imprescindible desarrollar planes nacionales y una normativa más exigente para mitigar los efectos que el cambio climático está provocando en las ciudades. Si bien existen hojas de ruta en torno a las nuevas construcciones tanto para vivienda pública como privada que sean NetZero, también es preciso fomentar las certificaciones de eficiencia energética como un impulso al sector.
Actualmente, existen herramientas tanto para particulares como empresas que dan asistencia en materia de certificaciones, aunque, si bien es cierto, debe analizarse el ciclo de vida de todo el edificio en conjunto y no solo durante su construcción.
Asimismo, es importante la actualización del Código Técnico, para dar entrada a innovadoras soluciones que contribuyan directamente en la descarbonización del parque edificado de forma coherente y sostenible en el tiempo.
Para dar respuesta a estas nuevas necesidades constructivas y medioambientales, la jornada organizada por BioEconomic ofreció casos de éxito y presentó innovadores sistemas que se adaptan a esta nueva forma de construir más rápida y precisa.
Este es el caso de Siber quien, de la mano de Carlos Castella del Departamento de Sostenibildad y Técnico de Estudios de la compañía, reconocía la flexibilidad de su producto para alcanzar estándares en los principales sellos como Passivhaus, BREEAM y WELL. “Como fabricantes de sistemas de climatización, no solo ayudamos a mejorar la eficiencia en edificios, sino también mejoramos la calidad del aire interior”, comentaba al respecto Castella.
Y es que la salud entra en la ecuación de la construcción industrializada como un elemento clave que permite mejorar la calidad de las edificaciones. Hacia esta misma dirección apuntaba Vicente Suárez, técnico Comercial Prescriptor Cataluña de Airzone- Corporación Empresarial Altra, quien expuso sobre la zonificación industrializada y el control del aire interior.
Este es el caso de Flexi25, un sistema pre-montado ‘plug&play’ que se adapta a cualquier equipo, para un mayor control de los sistemas de climatización, lo que supone un importante ahorro energético y control de la calidad del aire interior, para prevenir enfermedades asociadas.
Optimización de los recursos
La construcción industrializada permite, especialmente, construcciones en tiempo récord sin poner en riesgo la calidad de las edificaciones, pero, también, contribuye directamente a mejorar las condiciones laborales de los trabajadores. En este sentido, Fernando Corona, responsable técnico de Trespa, expuso sus soluciones para prefabricados modulares, gracias a su propuesta de placas para fachadas.
La compañía presentó su innovadora apuesta, a base de materiales naturales como la madera, que se convierten en un importante sumidero de carbono, en una alternativa eficiente para reducir la huella de carbono en el sector.
Pero también mostró cómo la industrialización permite un mayor control del proceso de producción y una reducción significativa de los plazos de ejecución, sin comprometer la calidad de los edificios. “Además, se pueden montar y desmontar con facilidad, fomentando que se puedan reutilizar en el futuro. Este es uno de los compromisos de la construcción industrializada, que sus componentes prefabricados puedan tener una nueva vida útil”, reconocía Fernando Corona.
Sin abandonar la prefabricación, Jordi Curado, Project Manager en Sistemas de Instalación en Wieland, presentó un de las soluciones más antiguas en industrialización dentro del sector de la instalación eléctrica. Con más de un siglo de vigencia, Wieland ofrece conexiones seguras bajo el sistema de ‘plug&play’.
Una solución funcional e industrializada que garantiza una reducción significativa de la mano de obra, ya que su conectividad es enchufable, reduciendo al máximo los errores de conexión.
Hacia esta misma dirección de reducir al máximo los problemas que puedan ocasionarse, en este caso, en la instalación del espacio de ducha, Estil Guru ha desarrollado el Super Kit. Como explicó su director comercial, Víctor Selva, “es un sistema que estandariza el propio plato de ducha, incluyendo tanto las pendientes como la impermeabilización de espacio, con un sistema automontable”, expuso.
La industrialización eleva a otro nivel los elementos constructivos, simplificando al máximo su instalación, sin comprometer la innovación y la personalización en zonas tan remarcables como puede ser el baño.
Por otro lado, las soluciones cerámicas tradicionalmente se han posicionado como un elemento más próximo a la industrialización, por su voluntad de estandarización. Las construcciones con base cerámica consiguen unos excelentes resultados en términos de reducción de impacto medioambiental, ya que preserva la temperatura interior tanto en temporada estival como en invierno. Además, José Luis Valenciano, arquitecto y asesor técnico de Hispalyt, mostró algunas de las propuestas más innovadoras en este segmento como el Flexibrick o las tejas fotovoltaicas que abren un interesante mercado en construcción.
La jornada se cerró rompiendo uno de los falsos mitos relacionados con la construcción industrializada: su precio. Para ello, Santiago Llena, Business Developer Manager de 011h relacionó el coste con la reducción de tiempo de ejecución, analizando no solo el precio de los materiales, sino de todo el ciclo de vida del edificio. Pero, además aportando un extra en calidad constructiva y unas mejores condiciones laborales a los trabajadores del sector.
“Con la estandarización, e intentado replicar sistemas constructivos, se consigue mejorar el precio por metro cuadrado. De hecho, solo con la garantía de la reducción de tiempo en obra ya se es competitivo respecto a la construcción tradicional”, matizó Santiago Llena.
Está disponible la jornada de BioEconomic ‘Construcción industrializada: clave para una edificación sostenible y certificada’ en el siguiente vídeo:










