El sector de fabricantes de moldes en Portugal

01/07/1995
Empresas muy jóvenes con gran capacidad tecnológica



El sector moldista portugués es muy dinámico y sensible a las corrientes de competitividad y exigencias de calidad total actuales

 

El sector moldista portugués es molélico dentro del país. Las empresas son muy jóvenes y preparadas técnicamente, que exportan prácticamente toda su producción. La producción se situó el año pasado en 24.200 millones de pesetas frente a los 20.410 millones del año precedente. Más de 21.000 millones fueron exportados puesto que el consumo interno es de unos 6.000 millones de pesetas.

El sector moldista portugués es modélico dentro del panorama industrial de Portugal. Con una elevada tasa de exportación (más del 85 por ciento), este sector se configura como el estandarte del saber hacer de la industria portuguesa y es uno de sus más claros ejemplos de dinamismo industrial que busca estar presente de una manera significativa entre los países más industrializados del mundo.
El sector moldista portugués tiene unas características propias que lo hacen diferente del de otros muchos países, como son su fuerte carácter exportador, una gran capacidad productiva, su elevada concentración geográfica y una estructura sectorial formada por empresas moldistas y subcontratistas de éstas, que permiten en muchos casos una mejora apreciable de la productividad.
El sector agrupa alrededor de 250 empresas que facturan en conjunto unos 25.000 millones de pesetas y emplean en total alrerededor de 7.000 personas.
El tamaño de estas empresas puede considerarse que es ligeramente mayor al de otros paises. La plantilla promedio de los constructores moldistas es de 30 empleados.
La capacidad productiva de estas empresas se recoge en la figura 2, donde aparece la distribución de moldista en función del peso máximo del molde que pueden fabricar. Como puede observarse, la mayoría de las empresas se sitúa en cuanto a su capacidad productiva por debajo de las 10 toneladas.

Características del sector moldista portugués

El sector moldista portugués es joven, ya que más de la mitad de las empresas han sido creadas a partir del año 1980, aunque el verdadero despegue del sector se inicia en la segunda mitad de la década de los 70.
A pesar de su juventud las empresas han alcanzado su madurez rápidamente. Algunas de las firmas más destacadas por tecnología y tamaño son las que pertenecen al grupo de las fundadas más recientemente.
Este hecho se ha conseguido como consecuencia de haberse creado las empresas a partir de otras empresas, formando grupos empresariales, o con personas emprendedoras que han dejado la empresa en la que trabajaban para fundar su propio negocio. En este último caso destaca el hecho de que estas empresas se forman con varios socios que con experiencia previa en el sector asumen funciones complementarias en la nueva empresa.
Esta generación de nuevas empresas se ha hecho en la mayoría de los casos en un ambiente cordial lo que ha dado lugar a que las relaciones posteriores entre las primeras empresas y las de nueva generación sea muy positivo para todas ellas.
Esta es una característica sobresaliente del sector portugués ya que, tanto en este último caso como en la formación de grupos empresariales, el nivel de colaboración entre las empresas es importante o al menos es muchísimo más elevado que la que se tiene en cualquier otro país, lo que incluso ha dado lugar a una cierta "cultura de relaciones" entre los moldistas del sector.
Este entorno de colaboración es el que ha propiciado la aparición de un subsector contratista, formado por empresas dedicadas a cada una de las fases de construcción del molde, como por ejemplo: mecanizado de desbaste, mecanizado de acabado y electroerosionadores, además de los que suelen existir en otros países como pulidores, tratamentistas y otros.
En esta división del trabajo puede subcontratarse "todo", incluso en algunos casos el diseño del propio molde, pero reservándose siempre el montaje final del mismo. Existen más de 30 empresas que no tienen oficina técnica de diseño.
Estas relaciones de colaboración llegan incluso a la adquisición conjunta de equipos, como máquinas para el ensayo de moldes o sistemas de CAD/CAM. En el primer caso para compartir la capacidad de la máquina y en el segundo para realizar una selección e implantación conjunta y obtener mejores condiciones de compra.
Posiblemente las condiciones del mercado han permitido alcanzar esta situación que es tan provechosa para el sector, ya que los moldistas portugueses tienen que acudir a competir a mercados exteriores donde la competencia entre ellos queda más diluida puesto que su mercado interior es bastante reducido.


En la tabla se observa que el consumo interno de moldes en Portugal se sitúa entorno a los 6.000 millones de pesetas, el cual es cubierto en un 50% por empresas portuguesas.

Carácter exportador del sector moldista portugués

Tradicionalmente el destino de la mayor parte de las exportaciones de moldes portugueses ha sido Estados Unidos, llegando en el pasado a superar el 50% del valor total de las exportaciones.
En los últimos años el volumen han descendido considerablemente situándose en un 25% aunque con tendencia creciente, como se aprecia en la Tabla 2. Esta evolución ha estado muy influenciada por el comportamiento del tipo de cambio entre las monedas norteamericana y portuguesa.


La recuperación actual hacia cotas anteriores está, no obstante, marcada por el aumento de la competitividad del mercado norteamericano, como consecuencia de la mejora de la posición de las propias empresas moldistas norteamericanas y por la cada vez mayor presión que ejerce la competencia de los países asiáticos.
La disminución de las exportaciones a Estados Unidos se ha compensado con un crecimiento de las exportaciones a Europa, para lo cual se ha desarrollado una gran actividad comercial en los países de esta área que han conseguido sustituir las exportaciones a Norteamérica.

Escasa penetraciòn en España

Las exportaciones a España han tenido una tendencia claramente decreciente. Actualmente la penetración del molde portugués en España es muy reducida y alcanza unos valores de facturación de unos 600 millones de pesetas, lo que representa un 3% de las exportaciones totales.
Esta escasa penetración del molde portugués en España se explica por la alta competitibidad de la empresa moldista española y el marcado carácter local del consumo de moldes en nuestro país.
Por estas mismas razones, la penetración en Italia es todavía más reducida que en España, de manera que como se aprecia en la figura 6, los mercados más claros para el molde portugués lo forman los países de Alemania, Francia y Reino Unido.
Por otro lado y en cuanto a los sectores clientes a los que se orienta el molde portugués es el sector de electrodomésticos que con gran diferencia del resto de sectores es el que representa el mayor volumen de facturación.
El segundo sector en importancia es el del automóvil, al cual se dedican en exclusiva algunas empresas que orientan su mercado fundamentalmente hacia Alemania y Francia.

La calidad en las empresas del sector

Desde hace unos cuantos años la agrupación empresarial del sector Cefamol viene realizando campañas de promoción de la calidad con el objetivo de mentalizar no sólo a los responsables de las empresas si no a todos los trabajadores del sector.
Como consecuencia de estas acciones a principios de 1993 las empresas Planimolde y Somoltec obtienen las primeras certificaciones de calidad basadas en la norma ISO 9000.
Planimolde tiene 70 empleados, factura 450 millones de pesetas y realiza alrededor de 100 moldes al año. Su director, Fernando Pedro, declara en este sentido: "No hemos tenido problemas de calidad con nuestros clientes ni nos han exigido una certificación concreta porque nosotros ya disponíamos de un sistema de calidad implantado pero hemos considerado una cuestión estratégica implantar la norma ISO 9000".
Y añade: "Con el tiempo que llevamos con ella implantada se ha demostrado que no ha supuesto un incremento del trabajo burocrático y en cambio ha sido un factor importante en nuestras relaciones con las grandes empresas, no así con las empresas pequeñas".
Alfredo Morgado, gerente de Somoltec --una empresa de 70 operarios, 400 millones de pesetas de facturación y una producción de alrededor de 80 moldes al año- corrobora en el mismo sentido: "La certificación de calidad según normas ISO 9000 es muy interesante para las empresas grandes, aunque paralelamente hay que hacer un gran esfuerzo para mantener un alto grado de satisfacción en nuestros clientes y para ello tratamos de que nuestra empresa sea como su propia casa".
En general, se puede decir que el sector tiene una gran conciencia de que la calidad es un factor importante de competitibidad sobre todo en los mercados de mayor nivel tecnológico, en los que el precio no llega a ser el factor más importante a considerar.
En relación con esto Henrique Neto, director general de Iberomoldes, un grupo formado por empresas moldistas de diferente perfil con factorías en otros países como Suecia y el Reino Unido, confirma: "Tratamos de ofrecer calidad a un precio ajustado".

Evolución de la empresa moldista portuguesa

Los moldistas portugueses siguen en constante evolución para adaptarse a un mercado de molde internacional cada vez más competitivo y exigente.
Desde el punto de vista técnico, las principales acciones que se han o están abordado en esta evolución, son: mejora del aprovechamiento de los medios productivos e incorporación de nuevos sistemas.
En el primer apartado se trata de conseguir que la tasa de utilización de las máquinas sea mayor, a través de la implantación de segundos turnos en las máquinas de control numérico y de electroerosión y de una programación y seguimiento de la producción más efectiva.
El establecimiento de segundos turnos así como la prolongación de jornada mediante horas extraordinarias no presenta ningún problema laboral ya que las organizaciones sindicales tienen una postura positiva con el desarrollo del sector.
La utilización de los códigos de barras y sus correspondientes terminales en taller empieza a ser frecuente entre los moldistas. Esto les permite hacer un seguimiento de los tiempos de fabricación y una imputación de costes a las distintas fases de construcción del molde de forma fácil, fiable y rápida.
En el apartado de adquisición de nuevas máquinas o sistemas, estas se dirigen hacia la electroerosión por halo, muy poco implantadas en el sector, hacia la incorporación de centros de mecanizado en lugar de fresadoras de control numérico, de las cuales están muy bien dotadas la mayoría de las empresas.
En cuanto a la incorporación de nuevos sistemas, suelen ser la adquisición o ampliación de sistemas de CAD/CAM y la implantación de sistemas informatizados de gestión de la producción.
El alto volumen de exportación que se tiene en las empresas del sector obliga a que todos los moldes sean probados antes de su expedición. Dada la carga de trabajo que esto supone, muchas empresas tienen sus propias máquinas de inyección de diferentes tamaños, llegando en algunos casos a prensa de 1000 toneladas de fuerza de cierre.
Para conseguir una utilización plena de estas máquinas y de acuerdo con el ambiente de colaboración típico del sector moldista, las empresas que poseen estas máquinas ensayan moldes de otras empresas sin ningún tipo de reticencias ni problemas.
Otra línea de evolución es la que se dirige hacia la ampliación de los servicios que proporciona la empresa moldista a sus clientes naturales; como son participación en el desarrollo de producto y elaboración de prototipos y preseries.
Las grandes empresas del sector ya están participando en el desarrollo de productos con sus clientes, utilizando en algunos casos los conceptos de ingeniería simultánea. En este sentido, Henrique Neto, de Iberomoldes, y Paulo Ferreire, ingeniero de servicios técnico-comerciales de Simoldes, un grupo de empresas con 225 empleados, confirman la cada vez más activa participación del moldista en el desarrollo del producto, aportando su conocimiento del molde y del proceso y dando lugar a una relación de tipo "partner" que garantiza una continuidad en la relación entre moldista y cliente.
Para empresas de tipo medio este tipo de servicio no es fácil de iniciar ya que piensan que incrementan considerablemente los costes de desarrollo del molde, cuestión no bien aceptada por algunos clientes. Como alternativa proponen desarrollar métodos de trabajo próximos y fluidos con el cliente, tratando de establecer a priori los puntos fundamentales que puedan dar lugar a modificaciones o conflictos.
Como sucede en todos los países, también las empresas portuguesas sufren en las relaciones con sus clientes de una falta de conocimiento del molde por parte de éstos y un excesivo peso del precio sobre cualquier otro parámetro del molde.
Por otra parte, las empresas moldistas que tienen máquinas de inyección para ensayar sus moldes, empiezan a ofrecer a sus clientes la realización de prototipos y preséries de hasta mil piezas, fundamentalmente dentro del sector de automoción pero con tendencia a ser aceptada en otros sectores.
Esta evolución del sector es imposible de llevar adelante, si no se dispone de personal adecuadamente preparado. La escasez de este personal es como en otros países, un problema importante.
En este sentido, los grupos de empresas más necesitados de disponer de personal cualificado en su desarrollo tienen implantados un sistema interno de formación permanente, de manera que las personas ya formadas se van trasladando a las empresas de nueva creación o necesitadas de más personal dentro del grupo.
La formación continua con asistencia a cursos y seminarios está claramente asumida dentro del sector. Con el objetivo de satisfacer esta necesidad, Cefamil y Centimfe (Centro Técnico del sector) realizan grandes esfuerzos en tareas de formación.
En definitiva, el sector portugués del molde es un sector amplio y maduro, muy habituado a moverse en el mercado internacional y con un gran empuje que busca situarse de una manera sobresaliente en este mercado, marcando como prioridades para su producto: calidad, plazo de entrega y precio.

Antonio Vizán Idoipe

José Ríos Chueco

Dpto. Ingeniería Mecánica y Fabricación

Univ. Politécnica de Madrid

Sector de moldes portugués
Año Producción Exportación Importación Consumo
1990 16.56 15.04 2.10 3.62
1991 18.88 16.18 2.58 5.28
1992 20.16 17.58 3.13 5.71
1993 20.41 17.49 2.49 5.41
1997 24.20 21.30 2.97 5.87
 
Exportación portuguesa de moldes
MERCADO
(Países)
1991 1992 1993 1994
V % V % V % V %
EEUU/Canadá 3,23 20,0 3,53 20,1 4,45 25,4 5,29 24,8
Alemania 2,64 16,3 3,04 17,3 2,23 12,8 2,67 12,5
Francia 1,29 8,0 1,27 7,2 1,65 9,4 1,58 7,4
Reino Unido 1,29 8,0 1,27 7,2 1,65 9,4 1,58 7,4
Holanda 1,70 10,5 1,14 6,5 0,85 4,9 0,88 4,1
Suecia 0,94 5,8 1,02 5,8 0,94 5,4 0,84 3,9
España 1,43 8,8 1,16 6,6 0,86 4,9 0,69 3,2
Otros 3,20 19,8 4,13 23,5 4,94 28,2 7,04 33,1
TOTAL 16,18 100,0 17,58 100,0 17,49 100,0 21,30 100,0

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