Posicionamos su web SEO / SEM
Husky colabora en el despegue de Tombacco

Tombacco: Una carrera meteórica

Marta Torres15/10/2002
Pasar de una producción de 120 millones de preformas a 1.000 millones es algo más que una buena gestión o un golpe de suerte. El grupo italiano Tombacco lo ha hecho en apenas una década y a este crecimiento ha unido una expansión internacional que le llevó a abrir una planta en España en 1999, y a tener relación con clientes de una docena de países.
El grupo fue creado por la familia Tombacco en 1984. Nació en la ciudad de San Donà di Piave, muy cerca de Venecia (Italia), como una planta de producción de preformas para agua mineral y refrescos. También llegaron a fabricar botellas de PET, pero dejaron de hacerlo en 1991 para centrarse de lleno en las preformas. Parece que les fue muy bien porque la progresión de la empresa a partir de ese momento fue espectacular. La producción casi se multiplicó por diez mientras que el mercado, inicialmente limitado a Italia, abarca ahora una docena de países, desde España hasta Argentina, desde Ghana hasta Rusia, Ucrania o Uzbekistán, sin olvidar Alemania, Grecia, Chipre o Brasil, entre muchos otros. Ahora el grupo cuenta con dos plantas y emplea a 31 trabajadores. Y todo esto entre los años 1992 y 2002.
La planta de Tombacco en España, creada en 1999 bajo el nombre de Tombacco Marketing, ha seguido una evolución acorde con la de la casa matriz italiana. Se trata de una nave de 5.000 metros cuadrados en la ciudad gerundense de Sant Feliu de Buixalleu que emplea a 14 trabajadores y que también parece tocada por la buena estrella. La firma empezó el mes de agosto de 1999 con una capacidad productiva de 160 millones de preformas y el 31 de diciembre del año 2000 ya tenía un potencial de más de 400 millones. Habían pasado 16 meses.
El director general de la compañía, Stefano Tombacco, no explica lo que podríamos llamar el "secreto de su éxito" aunque nos da algunas pistas. En primer lugar, se encuentra la renovación de los equipos. La entidad que preside se ha impuesto un límite de entre 5 y 7 años de edad para todos los equipos que utiliza, "la máquina más antigua que empleamos es del año 1998", explica Tombacco. Quizá esto explique el elevado rendimiento de la empresa, que según su director, es del 97 por ciento de su valor nominal.
Otra razón es el sistema de trabajo de la firma, extremadamente flexible, y a la calidad de la materia prima: "sólo utilizamos resinas europeas y las diferenciamos en función del uso que se le va a dar a la preforma (agua o refrescos)".

Invertir en calidad

El grupo Tombacco —tanto la matriz italiana como la filial española— es una empresa de pequeñas dimensiones que ha invertido mucho en las tecnologías más avanzadas, materias primas y equipos que aseguren su calidad. El proveedor de inyectoras de Tombacco es Husky; las seis inyectoras de la planta española son de esta marca y el grupo colabora con este fabricante desde 1995. Los motivos que le llevaron a decantarse por Husky son varios, la calidad de las máquinas fue un factor de peso pero Stefano Tombacco valoró sobre todo que su proveedor de maquinaria supiera convertirse en su colaborador —lo que en inglés se conoce como partner. De las inyectoras, Tombacco consideró "la rentabilidad, la seguridad de no recibir sólo una máquina, sino además una buena relación de cooperación y la presencia del proveedor en el país donde estamos".
El grupo utiliza máquinas Index y Gline. Para Tombacco, la Index es muy conveniente en grandes producciones y ofrece una gran ventaja en la fabricación de preformas para botellas de agua ya que se consiguen niveles muy bajos de acetaldehído. "La única desventaja —añade— puede ser la flexibilidad debido a que el tiempo de cambio de molde, con el mismo número de cavidades, es mayor que en una máquina convencional".
foto

El justo equilibrio

"Nosotros creemos en un justo equilibrio entre capacidad productiva y tamaño de la empresa". Son palabras de Stefano Tombacco para referirse al camino que debe seguir su empresa. Este "justo equilibrio" al que se hace referencia es el que permite, por ejemplo, no perder el contacto con los trabajadores ("conozco personalmente a todos mis empleados y también sus historias") ya que para este directivo italiano la cualidad de sus empleados es lo que al final les permite lograr optimizaciones en costo y una "excelente calidad". "Todo el mundo puede comprar buenas máquinas —prosigue— pero sin buenas personas sirven de bien poco".
Tombacco considera que su tamaño actual es el adecuado para consolidar la posición de la empresa durante los próximos dos o tres años. La intención de la empresa es empezar a sustituir los equipos por otros nuevos y más eficientes a partir de esa fecha, manteniendo siempre su confianza en Husky. Según afirma Tombacco, la empresa pretende crecer progresivamente, "sin más límite que la propia estructura de la empresa, ya que —explica— queremos mantener la flexibilidad de nuestros procesos de fabricación y el mismo contacto directo con el cliente evitando la presencia de cargos intermedios propios". El proyecto de la empresa es incrementar la presencia tanto en España como en el extranjero y alcanzar antes del año 2005 una facturación de grupo de 50 millones de euros, frente a los 35 del pasado ejercicio
El proyecto de la empresa es incrementar la presencia tanto en España como en el extranjero y alcanzar antes del año 2005 una facturación de grupo de 50 millones de euros, frente a los 35 del pasado ejercicio

VÍDEOS DESTACADOS

TOP PRODUCTS

ENLACES DESTACADOS

AndaltecExposólidosVI Seminario Internacional - Biopolímeros y Composites Sostenibles - 1-2 Marzo 2017 Valencia

ÚLTIMAS NOTICIAS

OPINIÓN

OTRAS SECCIONES

SERVICIOS