Posicionamos su web SEO / SEM
Basa su éxito en soluciones de trituración a medida de los clientes

En Pallmann, el tamaño sí importa

Ibon Linacisoro15/04/2006
¿Puede alguien estar loco por triturar? Bueno, cada uno tiene sus especialidades y sus ideas particulares, pero lo cierto es que en la localidad alemana de Zweibrücken, a unos 150 kilómetros al suroeste de Frankfurt, existe una empresa de sobra conocida en la tecnología de la trituración y la micronización, donde moler, triturar, pulverizar, hacer más pequeño algo, es la obsesión de los trabajadores. Se trata de Pallmann, una empresa particular que sabe qué hacer con unas simples cuchillas y cuya especialización ha captado la atención de Plásticos Universales hasta el punto de que decidimos trasladarnos hasta allí.
foto
Pallmann realiza prácticamente todos los procesos industriales para la fabricación de sus equipos.
Hace 103 años se fundó la empresa que en la actualidad lidera el sector del triturado especial. Una empresa familiar especializada en molinos que actúa internacionalmente en numerosos sectores con más de 1.200 tipos diferentes de máquinas para todo tipo de materiales: blandos, semiduros, frágiles, tenaces elásticos o fibrosos. La combinación de la experiencia conjugada con la innovación constante es la fórmula secreta de Harmut Pallmann, séptima generación al mando de esta fábrica en la que trabajan unas 400 personas, 700 si sumamos los trabajadores de todo el mundo y cuya facturación anual se encuentra en los 50 millones de euros, 20 de los cuales provienen de la industria de los plásticos.
foto
Harmut Pallmann y Carlos Gómez, Project Manager para España, Portugal y Latinoamérica, junto a un rotor.
Pero ¿cómo se puede sobrevivir en el sector de la trituración en un mundo tan competitivo? Harmut Pallmann explica cómo el cliente que acude a Pallmann busca una solución especial. Tiene un problema diferente a lo habitual y necesita a alguien que sepa de esto para que le solucione el problema. “Nosotros no sólo fabricamos los equipos. Damos a los clientes soluciones específicas, por supuesto siempre teniendo en cuenta que los procesos que proveemos sean estables, que requieran poco mantenimiento y gasten poca energía. Somos, por decirlo de alguna manera, los sastres de la trituración. Y además de hacer el traje a medida, lo hacemos con rapidez y a precios absolutamente competitivos”.
Entre las más de mil máquinas que se han fabricado en esta fábrica existen también molinos convencionales, donde Pallmann también entra a disputar con el resto de los competidores mundiales. Pero es en lo especial donde Pallmann saca su máximo rendimiento, donde pone sobre la mesa el dominio de la técnica de la trituración. En ocasiones se trata de un material especialmente problemático, otras veces es la integración de un proceso de triturado en una línea de producción lo que preocupa al cliente. “Aquí -dice el máximo responsable y propietario de la empresa- analizamos, buscamos alternativas y llegamos a la solución adecuada para todo aquello que no puede solucionar un molino estándar. Sean placas de rayos X, fibras de Kevlar o excedentes de proceso de extrusión, cualquier cosa... Nosotros encontramos la solución”.

El sistema que Pallmann ha ideado para ofrecer soluciones especiales sin que los precios se disparen es sencillo, pero a la vez tremendamente eficaz. Cuenta con un Centro Tecnológico donde realiza pruebas para clientes, estudia el comportamiento de sus máquinas y desarrolla las soluciones para clientes a una escala más pequeña. Si la solución funciona y el cliente está satisfecho, se procede a la fabricación del molino que el cliente necesita. Los ingenieros de Pallmann no sólo conocen esta especialidad perfectamente, sino que se acercan al cliente para comprender lo que de verdad necesita.

En la trituración de plásticos el futuro apunta a la automatización de la alimentación. Es algo que los clientes piden con una frecuencia creciente y que, de hecho, ya se está suministrando.

foto
En Pallmann se comprueban al detalle todos los componentes de la máquina.
Fue en 1972 cuando se construyó el actual Centro Tecnológico. Aquí se guisa la fórmula del éxito. No se fabrica en este espacio, sino que se analiza todo hasta el último detalle. Es aquí donde la obsesión por triturar adquiere su verdadero significado y donde todos los retos se toman como tales. Un cliente tiene un problema y se le busca una solución. Aquí, con unas 130 máquinas instaladas, se desarrollan y optimizan los procesos, se revisan equipos, se prueban ideas, se arriesga y se proponen soluciones de líneas completas. Finalmente, lo cierto es que es el cliente el que decide. Y desde luego, en el caso de Pallmann, los clientes han decidido, porque no es fácil mantenerse en posiciones de liderazgo en un sector en el que, como en todos, la globalización se ha manifestado en una presencia en el mercado de máquinas procedentes de todo el mundo.

Triturar para terceros

A las ventajas del Centro Tecnológico hay que añadir que, a unos 40 kilómetros de su fábrica central, Pallmann cuenta con otra fábrica para servir a terceras compañías que en momentos puntuales necesitan un trabajo de triturado. Allí se procesan unas 20.000 toneladas anuales de material y la gran ventaja es que, como es lógico, tiene instaladas máquinas de Pallmann, de forma que la compañía comprueba el rendimiento y las capacidades de sus propias máquinas en condiciones de producción. Sufre sus equipos “en sus propias carnes”, por decirlo de alguna forma. La facilidad del manejo y la reducción del mantenimiento son dos de las mejoras más habituales incorporadas a los equipos, porque el desgaste en estos equipos es muy relevante.

Otra de las funciones de esta planta es la ampliación del abanico de servicios y soluciones que presta a sus clientes.

También se realizan mejoras en el cambio de las cuchillas, se mejora la posibilidad de una limpieza rápida y la accesibilidad al rotor.

Pallmann cuenta también con sendas fábricas en Estados Unidos y Brasil, donde se construye con los mismos principios que en la central alemana. Se suministran desde allí tanto máquinas como instalaciones completas y el concepto de proporcionar soluciones se tiene presente de igual forma que en Alemania.

Hacer frente a la competencia

La competencia de maquinaria asiática, que en otros sectores es tan evidente, no es una excepción en el sector en el que actúa Pallmann. Pero su Director General lo tiene claro: “El acero es igual para todos. Todos podemos comprar el mismo acero en el mercado. Pero el tratamiento térmico, lo que hacemos con el acero, en lo que lo convertimos, aspectos como el grado de inclinación de las cuchillas y su propia disposición... aquí se encuentra nuestro valor añadido. Es aquí donde nos ganamos nuestro hueco en el mercado, porque conocemos nuestro negocio como nadie. Sabemos cómo triturar con el mínimo esfuerzo, como minimizar el desgaste, como configurar las cuchillas de la mejor forma posible. Esto es lo verdaderamente importante. Hacemos nuestras propias cuchillas y realizamos nosotros mismos los tratamientos térmicos del acero. De esta forma, controlamos el comportamiento de nuestros equipos perfectamente”.
foto
Pallmann es especialista en construcción de maquinaria robusta.
El problema de las copias que desde algunos países llegan a Europa no es ajeno a Pallmann. Preguntado por esta cuestión, Harmut Pallmann señala: “Copiar es fácil, mucha gente puede hacerlo. Pero no es fácil copiar la filosofía de los 400 profesionales que trabajamos aquí. Aquí estamos 'locos por triturar'. Somos líderes tecnológicos, hemos sido los primeros en lanzar al mercado numerosas tecnologías. Mucho antes de que el reciclado fuera un tema importante, nosotros ya estábamos en esto. Todo el conocimiento que hay detrás de esta experiencia y esta ambición, no se puede copiar tan fácilmente”.

Por otro lado, el hecho de basar su negocio en soluciones no estándares de triturado posiciona a Pallmann en una situación de privilegio por la dificultad de competir con este concepto. “Los equipos de algunos países asiáticos -admite H. Pallmann- son más baratos porque fabrican cantidades muy elevadas, pero son siempre molinos estándar y de menor tamaño que lo que nosotros somos capaces de hacer”.

foto

Un 2005 en ascenso

La ubicación de Pallmann en numerosos sectores y en numerosos países (sólo el 17 por ciento de las ventas proviene de Alemania) le coloca en una buena situación empresarial. No depender de un solo sector le permite evitar los posibles problemas de uno solo. 2005 fue un año en ascenso para la compañía y las perspectivas para 2006 son también buenas. “El sector de la inyección, tal vez el más débil ahora en el sector de los plásticos, no es tan importante para nosotros. El del packaging sí que lo es y estamos recibiendo buenas respuestas y, en general, estamos con muy buenas perspectivas para 2006 en lo que se refiere a nuestro negocio en plásticos”.

Harmut Pallmann lo explica con claridad: “Es cierto que en algunos sectores el precio de un molino es el factor decisivo de compra. Tal vez en este aspecto no tengamos tanta fuerza. Pero en las soluciones a medida, donde somos líderes, el precio es muy relativo. La instalación debe ser rentable, no importa tanto el precio del molino en sí, sino los costes operativos. Hay que tener en cuenta el coste a lo largo de todo el ciclo de vida de un equipo. Si bajamos el consumo energético en un 30 por ciento o el mantenimiento en un 50 por ciento, como podemos llegar a hacer, estamos ofreciendo ventajas que nos permiten estar donde estamos. Como es lógico, contar con un moderno parque de maquinaria y tecnologías modernas de fabricación, tiene también mucha importancia”.

Un paseo rápido

La fábrica de Zweibrücken está bien preparada. Los Pallmann han sabido, generación tras generación, buscar la forma adecuada de fabricar para atender a sus clientes y siguen manteniendo la estructura de empresa familiar, liderada absolutamente por Harmut Pallmann que, por cierto, cuenta ya con una octava generación para cuando llegue el momento. La sede se divide claramente entre la zona de fabricación y el Centro Tecnológico. Pero además, cuenta con una sala de formación para trabajadores, representantes e incluso clientes, que también se utiliza para impartir conferencias. La oficina técnica está dividida por tipo de producto para optimizar un flujo adecuado de información.
Aplicaciones para todos los gustos

En Pallmann saben de reducir tamaños. Con más de 45.000 pruebas de trituración en su Centro Tecnológico, las decisiones que toman sus ingenieros se sustentan sobre una base sólida. Molinos de cuchillas, turbo, de discos, molinos batidores, aquí saben hacer todo y para todo tipo de aplicaciones. Sus equipos se utilizan para la preparación de minerales semiduros (yeso, bentonita, arcilla, talco, grafito, cal, mármol pizarras, asfalto, entre muchos otros), carbón, pigmentos de color, productos farmacéuticos, sal, productos químicos (sulfato de aluminio, nitrato de amonio, magnesio, detergentes, jabón en polvo, entre otros muchos), productos grasos, resinas y breas, productos alimenticios (pastas, maíz, cacao, almidones, alfalfa, arroz, entre otros), productos fibrosos (viruta de madera, cuero, corcho, caña y muchas más) y reciclaje (residuos electrónicos, cobre, aluminio, desechos de cable, neumáticos usados, chatarra de aluminio). Y, por supuesto, como no, plásticos.

La industria de los plásticos es muy importante para Pallmann. No en vano las aplicaciones dirigidas a los plásticos representan el 40 por ciento de sus ventas. Sus molinos se utilizan para la preparación de poliestireno, vidrio acrílico, acetato de celulosa, resinas fenólicas, PVC, PE, PA, PUR, PS, PP, PTFE, espumas, residuos plásticos y balas de caucho.

Trituradores diversos de eje sencillo, doble o múltiple, trituradores de seguridad, pretrituradores, trituradores de levas, desmenuzadores, desfibradores, molinos de rodillos serrados o lisos. Todo ello para materiales blandos o semiblandos.

En el ámbito de la granulación, provee líneas completas de granuladores, desmenuzadores y molinos de cuchillas.

En el reciclado, el aglomerado es la instalación adecuada para recuperar materiales sin fundirlos y obtener gránulos de gran valor con elevada densidad y fluidez.

El de la pulverización es un terreno en el que Pallmann también se mueve con autoridad.

La gama es muy amplia y haría falta mucho espacio para entrar en detalle, pero no puede dejar de destacarse el Palltruder, un sistema para la producción de compuestos con aditivos de cualquier clase y de diferentes porcentajes de contenido.

Tras la última edición de la K de Düsseldorf, por ejemplo, ha adquirido una creciente relevancia la obtención de gránulos de WPC (Wood Plastic Composite), para lo cual existe la tecnología patentada Palltrusion y el gránulo Pallwood, nombre registrado por esta empresa.

También en el ámbito del micronizado de plásticos, Pallmann, con la instalación compacta Polygrinder, está cosechando numerosos éxitos.

Empresas o entidades relacionadas

Meeting y Salones, S.A.U.

VÍDEOS DESTACADOS

TOP PRODUCTS

ENLACES DESTACADOS

VI Seminario Internacional - Biopolímeros y Composites Sostenibles - 1-2 Marzo 2017 ValenciaExposólidosAndaltec

ÚLTIMAS NOTICIAS

OPINIÓN

OTRAS SECCIONES

SERVICIOS